jueves, 17 de diciembre de 2015

Plebiscito: ¿sí o no?

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 16 DE DICIEMBRE D
E 2015 
http://www.elcolombiano.com/

Recién se aprobó en el Congreso de la República el texto definitivo del plebiscito, esto indica que dicha Ley estatutaria pasará en los próximos días a revisión de la Corte Constitucional y si esta le da el visto bueno llegará a sanción presidencial, con lo cual Juan Manuel Santos se habrá salido con la suya, en lo que a dicha estrategia de refrendación se refiere.
No tengo ni la más remota idea de cómo votaré, es más, no sé si lo haré, pues el hecho de que me obliguen a decir sí o no en un tema tan importante para el país no me parece completamente democrático, creo que hace falta la opción de votar en blanco u otras opciones que lleven implícitos mensajes condicionantes. Probablemente haya muchos más colombianos en la misma situación, tal vez por la misma razón ya planteada, pero además porque es prematuro saber el sentido de este voto, si ni siquiera se conoce el texto con el acuerdo final que resultará de La Habana.
La oposición ejercida por el Centro Democrático ya empezó su campaña por el No, tarea nada fácil si como se espera, la pregunta se planteará en términos de estar o no de acuerdo con la paz. Es difícil responder que no, por lo cual hay que reconocer el golazo del gobierno en este sentido, no obstante no podemos desconocer, además de ratificar lo que en muchas ocasiones hemos dicho, que Santos firmará a cualquier precio y a como dé lugar refrendará esa firma y un paso gigante lo dio al lograr que el umbral bajara al 13% del censo electoral.
Serán treinta días los que tendrán quienes promoverán el Sí y el No. Un mes para mover la maquinaria y además para que la mayor cantidad de personas en el país conozcan el acuerdo. Tal parece que no aprendemos o no queremos hacerlo, pues solo basta con tomar cualquier elección popular en nuestro país y mirar las cifras de desconocimiento que tienen los electores de los candidatos y eso que ellos tienen tres meses para hacer campaña; ahora imaginemos la pedagogía para aprobar un acuerdo, enredado por naturaleza, en una sociedad como la nuestra, apática electoralmente.
Claro, no podemos desconocer que será más fácil para el gobierno y sus aliados en el Congreso promover el Sí, sobre todo en aquella población perezosa para pensar y que se mueve en cualquier elección por los beneficios que le ofrezcan.
Estamos ante un escenario que polarizará más al país, al igual que ya lo hizo en 2014. Paz o guerra serán los dos frentes en disputa que intentarán convencer a los incautos, sin embargo nada más alejado de la realidad, pues es muy claro que acabando con el nombre Farc, Colombia no llegará a un estado de tranquilidad absoluta y si continúan activas tampoco se profundizará el conflicto, pues es claro que están diezmadas y sus cabecillas entienden que esta es la última oportunidad que les queda.
Por último: sin duda las campañas por el Sí y por el No serán inequitativas, pues la primera tendrá todo el aparato estatal y recursos a disposición; la segunda tendrá que buscar mecanismos de impacto y luchar contra la corriente de la primera para difundir su mensaje e intentar tener éxito en un escenario que está dado para que la mayoría vote positivamente de manera abrumadora. Amanecerá y veremos...y decidiremos cómo votar.
@DiegoMorita

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario. Sígueme en Twitter @DiegoMorita