lunes, 23 de noviembre de 2015

Dolor

Ella se burlaba de él. Con ironía, en cada corto encuentro, le decía: - eres un fracasado, nadie te mira porque haces daño y a mí, por el contrario, me aman, incluso me regalan.

Cierta tarde, él, que siempre fue paciente, respondió: - sí, a ti te adoran, pero el dolor que causa el amor cuando se rompe un corazón jamás será tan fuerte como el que yo puedo ocasionar. Ella, dejando escapar una lágrima, se negó a salir esa noche. Él, feliz, se fue a iluminar el otro lado del mundo.


Fue la última conversación que sostuvieron la luna y el sol.


@DiegoMorita

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