jueves, 1 de octubre de 2015

Todo un diamante

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 30 DE SEPTIEMBRE D
E 2015 
http://www.elcolombiano.com/
Por esas hermosas casualidades de la vida, hace unos meses tuve la oportunidad de conocer a Caterine Ibargüen, la gran atleta colombiana y orgullo de todo un país gracias a sus logros deportivos en los últimos años, los cuales no enumeraré pues el espacio se me llenaría rápido y hoy quiero hablar de la mujer detrás del salto triple.
Caterine es fantástica, divertida, sencilla, chistosa pero muy tímida, tarda en entrar en confianza y abrirse, sin embargo su personalidad es arrolladora y te conecta con rapidez, además su sonrisa, natural siempre, es imposible no mirarla y contagiarse de ella.
La semana pasada estuve acompañándola, por cuestiones de trabajo, en la visita que hizo a Sabaneta a la fábrica que confecciona las prendas, que en su faceta de empresaria vende de forma online. Luego a una sesión de fotos, entrevistas con medios de comunicación y posteriormente a realizar entregas a domicilio de sus productos, algo que ella misma propuso y anunció en sus redes sociales.
Y esa es ella, una persona auténtica, que es igual con las madres cabeza de familia, que le meten el alma a sus buzos y blusas, con los periodistas y con sus clientes. Para todos siempre tiene un saludo cordial, una sonrisa que ilumina el lugar en el que se encuentre y palabras de agradecimiento antes los elogios, que recibe con humildad y compromiso, porque su gran meta siempre es que la bandera de Colombia esté en lo más alto.
No exagero si digo que en los dos días en los que rodamos por Medellín, fueron más de quinientas las personas que le pidieron una foto y a todas les dijo que sí, incluso en una ocasión hizo detener el vehículo en el que iba y se bajó para atender a quienes esperaban poder saludarla y guardar un recuerdo, guardar una imagen junto a la gran campeona.
Es una mujer tranquila, dedicada a su entrenamiento y a su familia, con grandes sueños puestos en su empresa. No pierde la identidad, tiene claro que en cualquier momento podrá perder la racha victoriosa que trae y por eso sigue su proceso de preparación sin descanso.
Hablé con ella de música, le gustan los vallenatos, de política, tiene claras sus posiciones aunque es un tema que no le gusta hacer público (lo cual respetaré), de la familia, quiere ser madre, tener dos hijos y varios perros. Añora siempre que está por fuera regresar al país pero sabe que sus compromisos la tendrán más tiempo en otros lugares, esto lo asume y por eso le saca el jugo a cada visita.
Después de comprar unos encargos que le hicieron algunos amigos de Puerto Rico, lo cual nos hizo meternos al centro y perder más de una hora en el trancón permanente que es Medellín hoy en día, Caterine se antojó de una ensalada de frutas. Nos fuimos entonces a la 70 y allí pidió la más grande y especial de todas, tal cual es ella.
Por último: sin duda alguna, Colombia cuenta con una deportista de élite, con el mejor nivel posible pero respaldado por un ser humano excepcional, por todo un diamante.
@DiegoMorita

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