viernes, 26 de junio de 2015

"Fuicioso" y la basura en redes

Había visto unos videos que algunas personas, a las que sigo en redes sociales, compartieron y comentaron diciendo: “muy charro”, “buenísimo”, “lo mejor”. Ninguno de ellos me causó una impresión tal que me llevara a replicarlos y simplemente, como tantas cosas que se viralizan, los dejé pasar y rápidamente los olvidé.

Las redes sociales están llenas de contenidos, muchos buenos pero la mayoría son basura. Con la rapidez propia que nos ofrece Internet, podemos ver memes de los partidos de fútbol casi en tiempo real (algunos muy divertidos y oportunos, otros que no sirven), videos de niños haciendo cosas imposibles para su edad, reportes de masacres en el último lugar del mundo y millones de cosas más, que gracias a la globalización informativa, podemos disfrutar y/o ignorar.

Saliendo de una cita médica con mi hija, me monté al carro y, como sucede en casi todos los lugares en los que uno se parquea en la calle, se acercó alguien a pedirme plata por haberme cuidado, supuestamente, el vehículo. Como sabía que no era la persona que se rebuscaba la vida en ese sector le dije que no, lo cual no le gustó y sin importarle que una niña estuviera en la silla de atrás, se regó a insultarme, con palabras que obviamente no reproduciré (cada cual imagínese una grosería y con seguridad, esa la dijo). Guardé la calma, arranqué y cuando se acercó quien en realidad le “echa un ojito al carro” le pregunté quién era el tipo.

Me sorprendió la respuesta: “es el tal Fuicioso, qué tal el ejemplo y eso que sale por Youtube”. En ese momento recordé los videos y que a este personaje se le “reconoce” por ser hincha de Nacional, incluso varios medios le hicieron notas que publicaron en sus emisiones de noticias y páginas web.

La verdad no me importa quién es el tipo, me tiene sin cuidado que se mantenga drogado (cuando me lo crucé lo estaba) o que algunos le reconozcan ser muy divertido e incluso James Rodríguez haya publicado un video imitándolo. Lo que me preocupa es que sea un personaje que logra rápida difusión en las redes, por su supuesto estilo descomplicado (muy seguramente producto de las drogas que consume), y que ese sea el contenido que la sociedad prefiere compartir.

Mi hija me preguntó quién era el “Fuicioso”, respondí tajantemente que no era nadie y cambié de tema pues no me interesó profundizar en algo y alguien que en realidad no es importante. No obstante decidí escribir esto como una reflexión, y un llamado de atención, para que en las redes se dejen de crear tantos “héroes” que lo único que hacen es llenar de basura nuestras páginas.

Al tal “Fuicioso” los que tanto se ríen con él deberían ayudarlo y sacarlo de las calles, desintoxicarlo y si su “sentido del humor” se mantiene, sin consumir drogas, pues explotarle el talento. De esta manera, quizás, el contenido que produzca sea digno de ser compartido y disfrutado por todos.

@DiegoMorita


jueves, 25 de junio de 2015

Los que quieren gobernar Antioquia

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 24 D
E JUNIO DE 2015 
http://www.elcolombiano.com/

Salvo que algo extraordinario ocurra, las próximas elecciones para la Gobernación de Antioquia serán disputadas por tres candidatos, una mujer y dos hombres.
Veamos quiénes son en orden alfabético, por apellido, como debe ser:
Luis Pérez: exalcalde de Medellín y candidato dos veces. Si se mira con imparcialidad su administración entre 2001 y 2003, esta fue positiva, no obstante es más recordado por temas como la vajilla de los 100 millones de pesos en Empresas Públicas de Medellín que por los kilómetros de ciclorrutas que hizo. Hace cuatro años peleó hasta el final con Aníbal Gaviria pero no le alcanzó. Quiere ser gobernador y tiene el aval del partido Liberal, Cambio Radical y muy seguramente de la U. Sabe y le gusta hacer campaña pero tendrá que luchar fuerte contra su imagen negativa, esa que tiene sobre todo en los estratos altos.
Liliana Rendón: fue concejala de Medellín, representante a la Cámara y senadora de la República. Es una mujer que se puede definir como una “verraca”, trabajadora incansable y sin pelos en la lengua. Recordada por negarse a apoyar el proyecto para la segunda reelección de Álvaro Uribe Vélez y por sus declaraciones (ampliamente difundidas) defendiendo al “Bolillo” Gómez. Renunció al partido Conservador y se unió al Centro Democrático en el que ganó la candidatura después de superar muchos obstáculos que le pusieron en el interior de esa misma colectividad. Tiene una gran ventaja frente a sus dos competidores y es que conoce Antioquia como la palma de su mano, pues lo recorre hace muchos años. No la tendrá fácil por los enemigos que están más cerca de lo que cree y además debe luchar contra el machismo antioqueño.
Federico Restrepo: exgerente de EPM (tras ganarle a Luis Pérez, ¿volverá a hacerlo?) es de la entraña más cercana del actual gobernador, Sergio Fajardo, y para nadie es un secreto que es su candidato. En 2012 fue nombrado por Santos como gerente del proyecto Autopistas de la Prosperidad y renunció en 2014 para no inhabilitarse. Se ha dedicado a la recolección de firmas para avalar su candidatura y va en llave con Federico Gutiérrez, fórmula que generó el distanciamiento de Alonso Salazar por la forma en que se selló esta alianza. Tiene un camino complicado, pues no es muy conocido y sus competidores tienen mucha más experiencia que él haciendo campañas propias, tendrá que prepararse mucho para los debates y evitar que Pérez y Rendón “se lo coman vivo”.
Por último: al inicio cuando dije “salvo que algo extraordinario ocurra”, me refería a la posibilidad latente de que Alonso Salazar pase a ser candidato a la Gobernación si la candidatura de Restrepo no levanta. Él ha negado esta posibilidad, pero si algo hemos aprendido de la política colombiana es que el 99.9% de las veces un no siempre significa sí. Amanecerá y veremos...
@DiegoMorita


jueves, 18 de junio de 2015

Incidentes bochornosos y evitables

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 17 D
E JUNIO DE 2015 
http://www.elcolombiano.com/

El más reciente caso, que llegó a los medios, de “usted no sabe quién soy yo”, lo protagoniza una mujer en Medellín, que según las autoridades iba en compañía de su padre (él conducía), chocaron a otro vehículo y se dieron a la fuga. Al ser alcanzados por los agentes de tránsito, gracias a las imágenes, ya sabemos qué pasó.
No lo podemos negar, ver ese tipo de videos nos gusta. Disfrutamos el ridículo que hacen estas personas bajo los efectos del alcohol y el bochornoso espectáculo que se forma a su alrededor, que los lleva incluso a no saber quiénes son; por otro lado están los espectadores que animan el show con arengas y eso sí, que no aportan absolutamente nada. Y claro, no podemos dejar de lado a las autoridades (policías y agentes de tránsito) que en ocasiones se preocupan más por hacer los videos con buenos planos y en los que quede todo registrado y no exactamente su trabajo: asegurar que se respete y se cumpla la Ley.
Sobre el tema que identifica mucho la esencia de los colombianos abundan las noticias y columnas de opinión, sobre todo después de que el “sobrino” negado de un expresidente saliera por todos los medios haciendo tremendo papelón. Cuando estalló ese boom, propio de lo coyunturales que somos en este país, evité escribir al respecto, no obstante me surgieron muchas dudas, que después de este nuevo episodio tomaron vigencia nuevamente y quiero expresar de una vez.
Más allá de la actitud que asumen aquellos que con tragos se creen los dueños del mundo y consideran estar por encima de la Ley (algunos sin haber consumido alcohol todos los días también creen que pueden hacer lo que les parece, basta mirar la forma en que conducen –bus, taxi, carro particular, moto-, o los que no hacen fila y aplican aquello del “vivo vive del bobo”, los que arrojan basura a las calles, etc., etc., etc.), quiero llamar la atención sobre el proceder de las autoridades, una constante en los videos que se han dado a conocer.
No entiendo por qué, policías y agentes de tránsito prefieren alimentar el show grabando lo que sucede en vez de proceder con celeridad y evitar que la situación pase a mayores. ¿Qué necesidad tienen de hacer videos? ¿Hace esto parte del procedimiento? ¿Lo hacen para curarse en salud? ¿Lo hacen para tener sus 15 minutos de fama? ¿Acaso lo sucedido con Nicolás Gaviria y con Melissa Bermúdez no se hubiera podido evitar si los policías proceden rápidamente con una detención por agresión contra servidor público o por desacato?
No comprendo por qué esperar a que las cosas se salgan de control, a que haya amenazas de muerte contra el policía y su familia o un cabezazo y mil improperios contra un agente que tiene la potestad, y la Ley de su lado, para actuar, ¿qué se busca con estos videos en realidad?
Por último: son muchos los “usted no sabe quién soy yo” potenciales que rondan las calles de nuestras ciudades, no obstante, que videos tan deplorables como los que se viralizan a una velocidad impresionante sigan ocupando espacios en los medios y sean el tema de conversación en los trabajos, se pueden evitar si las autoridades cumplen con sus funciones sin pensar primero en activar la cámara de sus celulares, ¿acaso en un tiroteo el policía lo primero que hace es grabar cómo le disparan? Ahí les dejo esa inquietud.
@DiegoMorita

jueves, 11 de junio de 2015

Evolución de encuestas Alcaldía de Medellín

A raíz de la gran cantidad de encuestas que por estos días se conocen y que intentan medir la intención de voto para la Alcaldía de Medellín, he decidido hacer este ejercicio personal de análisis con el fin de observar la evolución de los diferentes candidatos, que hasta la fecha han postulado su nombre para el primer cargo de la ciudad.

A continuación encontrarán las gráficas de los candidatos, del voto en blanco y el promedio de cada uno, con los resultados de las encuestas que he encontrado (tal vez haya más) desde diciembre de 2014 hasta la fecha. El ejercicio consiste en ingresar los datos que publican las diferentes encuestadoras o medios que las contratan, sin tener en cuenta la metodología aplicada para cada medición (eso se lo dejo a los expertos).

Basados en estos resultados (que son una simple foto del momento), si las elecciones fueran hoy, ganaría el voto en blanco, pero como sabemos que eso no pasará, el ganador por amplio margen sería Alonso Salazar seguido de Eugenio Prieto. Es interesante observar, que en el cuarto lugar se ubica Gabriel Jaime Rico, quien al igual de Prieto busca ser el candidato único de la Unidad Nacional. Dado el caso de que uno de los dos renuncie a su aspiración y se una al otro, al sumar sus respectivos porcentajes, este sería mayor al que obtiene el ex alcalde. ¿Será que se animan a unirse o irá cada uno hasta el final y se dividirán los votos, dejándole (según estos resultados) la victoria relativamente sencilla a Salazar?

En fin, los invito a hacer sus propios análisis y si quieren compartirlos son bienvenidos todos sus comentarios.


Promedio Alonso Salazar: 20,31%


Promedio Eugenio Prieto: 12,26%


Promedio Federico Gutiérrez: 9,96%


Promedio Gabriel Jaime Rico: 9,70%


Promedio Juan Carlos Vélez: 9,12%


Promedio Voto en blanco: 21,5%



@DiegoMorita
dimora1977@gmail.com

Dos en una: Fútbol y Farc

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 10 D
E JUNIO DE 2015 
http://www.elcolombiano.com/

Dos temas han marcado el final de la semana pasada y el principio de la actual: el partido de fútbol entre Medellín y Cali y el atentado terrorista de las Farc en Putumayo.
Vamos con el primero...
El Atanasio Girardot se veía espectacular vestido de rojo para la gran final. Medellín llegaba en desventaja por un gol ante un Cali que, con una camada de jovencitos y de la mano de un gran técnico, hizo un torneo sin igual. Los del “Poderoso” jugaron con el alma y se acercaron en el marcador pero no les alcanzó para empatar la serie y forzar los penaltis (algo que en el fondo creo no querían). El árbitro pitó el final y lo que tenía visos de fiesta se convirtió en vandalismo. Mientras los caleños celebraban (tampoco lo saben hacer, pues tres personas murieron esa noche), algunos mal llamados hinchas del Medellín dejaron salir su espíritu criminal y causaron disturbios en los alrededores del estadio.
Puede sonar pesimista, pero lo sucedido es la crónica de una violencia anunciada. Hinchas de todos los equipos se creen con el derecho de hacer lo que les da la gana cuando el resultado es adverso, no es la primera vez que esto sucede y no será la última, por eso las autoridades o toman medidas fuertes o cada seis meses veremos cómo se repite la misma escena, eso sí, con situaciones iguales, quizás de menor impacto, durante el torneo.
En Medellín las autoridades reportaron más de 60 personas capturadas, que obviamente pasarían algunas horas detenidas y listo, para la casa. Es el momento (se repite cada vez que este tipo de cosas suceden) de que se identifique plenamente a quienes protagonizan actos de vandalismo como estos y se les prohíba, mínimo, la entrada al estadio de por vida, así seguro lo pensarán dos veces antes de destruir lo que encuentran a su paso y convertir una fiesta en un campo de batalla, que en ocasiones se tiñe de rojo, ese mismo color que hacía ver espectacular el estadio durante el partido.
Lo segundo...
Doscientos mil galones de petróleo que eran transportados en 22 camiones por una vía del Putumayo, fueron vertidos en la carretera por órdenes de terroristas de las Farc ¿En qué contribuye esta masacre ambiental a su revolución? En absolutamente nada, porque es claro que la ideología, que tanto pregonan ahora que tienen micrófonos abiertos a cualquier hora en La Habana, no existe y ante la ausencia de ideas no les queda más que presionar al gobierno débil con el que negocian y al país, con terror y muerte.
Las Farc quieren que sigamos teniéndoles miedo porque así siempre disfrutarán el control y su mejor estrategia es asesinar soldados y policías, secuestrar, extorsionar y causar daños ambientales irreparables en lugares y a poblaciones que supuestamente quieren defender cuando hablan del campo.
No sé cuánto tiempo tardan 22 camiones en regar 200 mil galones de petróleo en una vía, pero me sorprende que no hubo reacción de las autoridades para mitigar lo que estaba sucediendo, así que los criminales tuvieron el tiempo suficiente de detener los vehículos, dar las órdenes, ver lo que sucedía y replegarse tranquilamente, ¿será que el Estado que ha centrado sus esfuerzos en la firma de un acuerdo se quedó sin capacidad de respuesta ante hechos como este?
Por último: es el momento (al igual que con el fútbol) de que el Presidente Juan Manuel Santos, en vez de ordenar fortalecer los protocolos, entienda que tiene los medios y recursos para caerles a las Farc con toda la fuerza legítima del Estado. Desde La Habana están presionando al país con violencia en medio de los “diálogos”, pues desde Colombia la respuesta debe ser implacable, hay con qué y se puede, falta la decisión.
@DiegoMorita

jueves, 4 de junio de 2015

Política de principios

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 03 D
E JUNIO DE 2015 
http://www.elcolombiano.com/

¿Qué tienen en común Ronald Reagan, Charles de Gaulle y Winston Churchill? Fácilmente podríamos responder que los tres gobernaron con éxito a sus respectivos países (Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña), no obstante hay algo más que los une, aparte de la grandeza que representan para la historia política mundial, y es que cada uno de ellos creía en algo, tenía firmes convicciones y durante toda la vida se mantuvieron fieles a ellas, es decir, tenían claro que los principios no son negociables.
Reagan jamás cambió, su filosofía política se sustentaba en dos principios: el rechazo del comunismo y un alejamiento del exceso de gravámenes y regulaciones por parte del gobierno. Además tenía claro que los partidos políticos no podían ser todo para todos, era necesario saber diferenciar las posturas y que la gente identificara la ideología fácilmente.
Churchill por su parte jamás abandonó sus convicciones personales para subirse al bus de la victoria cuando todos en aquella época creían respirar aires de paz. Él mantuvo intacta su posición frente al peligro que representaba la expansión del nazismo en Alemania, el fascismo en Italia y el militarismo en Japón. Firme en sus convicciones, el tiempo le dio la razón y encontró en la verdad a su mejor aliada.
De Gaulle prefirió renunciar antes que ceder un milímetro en sus principios. Al no poder, inicialmente, acabar con los partidos que tanto daño le causaron a Francia se retiró a esperar su turno. Luego de 12 años regresó y cumplió con su misión, triunfo que logró al poder establecer un vínculo entre su visión y el sentimiento patriótico de su gente.
Ejemplos como estos son difíciles de encontrar hoy en día. Los políticos de la actualidad son solo eso, políticos y no líderes con la capacidad de apelar al corazón de sus naciones. La mayoría busca su satisfacción personal, inflar su ego y satisfacer su orgullo sin importar el número de personas a quienes deban dañar para conseguirlo. Son muchos los políticos que hoy ganan elecciones asumiendo posiciones que jamás tuvieron, simplemente acomodándose al momento y por eso llegan al poder a hacer lo contrario, lo cual redunda en decepción de quienes los eligieron y en su posterior alejamiento de la política.
Particularmente en Colombia se necesita urgente el fomento una nueva generación de políticos con capacidad de liderazgo. El país no podrá en los años venideros seguir siendo manejado por los mismos, y los hijos de los mismos, pues seguiremos en las mismas. Se requieren jóvenes con principios claros, con capacidad para pensar por sí solos y de dar las batallas que la política les pondrá. Sin embargo, el panorama es desalentador. Muchos de los que hoy dicen encarnar esta necesidad latente, y se muestran en diferentes escenarios, ya evidencian los vicios propios de aquellos a quienes dicen querer reemplazar. Anhelan el poder no para servir sino para servirse y así, seguiremos siendo un país cuya clase política deja mucho, mucho que desear.
Por último: llegar a gobernar o legislar no puede ser un escape, una vía para enriquecerse sino una elección basada en profundas convicciones, quienes lleguen allí deberían mantener sus principios claros e inamovibles aunque esto les represente perder, de esta manera, quizás, el mundo puede aspirar algún día a ver de nuevo a verdaderos líderes en el poder, tal y como lo hizo cuando Reagan, de Gaulle y Churchill habitaron este planeta. ¿Llegará el día?
PS: algunas referencias fueron tomadas del libro Juegos de Poder de Dick Morris.
@DiegoMorita