jueves, 12 de marzo de 2015

El desminado

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 11 
 DE MARZO DE 2015  
http://www.elcolombiano.com/

Sin lugar a dudas, el anuncio del sábado 7 de marzo desde La Habana en el que gobierno y Farc le dan a conocer al país que se dará inicio a un proceso de limpieza de “minas antipersonal, artefactos explosivos improvisados, municiones sin explotar o restos explosivos de guerra en general”, es el primer avance concreto desde que empezaron los “diálogos”, hace dos años y medio.
Sin tener que agradecerle nada a las Farc, aplaudo y celebro esta decisión, que en caso de cumplirse acercará al país a un verdadero estado de tranquilidad, sobre todo en las zonas rurales que tanto han padecido este crimen de lesa humanidad y que tantas vidas le ha quitado al país. Y es que son, según la Dirección contra las Minas de la Presidencia de la República, 11.043 las víctimas que se cuentan en Colombia desde 1990, de las cuales 2.209 perdieron la vida. 235 eran menores de edad.
Es decir, en estos 25 años, cada día 1,21 personas en el país fueron heridas o murieron directamente por una mina antipersonal, razón más que suficiente para celebrar el anuncio y rezar para que se cumpla, por el bien de todos.
Llegar a este acuerdo ha sido difícil. Tenemos claro que las Farc quieren ganar en la negociación sin ceder mucho, pues para su orgullo y ego “revolucionario” perder la ventaja no es una opción, razón por la cual lo que para muchos de nosotros puede ser lógico, como muestra real de su voluntad de “paz”, para ellos no lo es, por ejemplo: entregar las armas, ir a la cárcel, dejar de asesinar y, hasta ahora, dar el mapa de los campos minados que tienen por todo el país.
En el acuerdo es explícito que será el gobierno quien disponga los recursos técnicos y materiales necesarios para llevar a cabo el desminado. Pensaría uno que lo ideal es que las Farc se ocuparan de todo el proceso con la supervisión del gobierno y las agencias internacionales, pero esto es inviable, pues no van a correr riegos, así que esa “papa caliente” se la dejan al Estado, mientras poco o nada les cuesta a quienes las sembraron. ¿Cuántos muertos le habrían ahorrado al país si esto lo estipulan desde el día cero en La Habana?
Colombia libre de minas antipersonal será un titular que tardará años en salir a luz, pero si este acuerdo se cumple, desde este mismo instante (eso implica por supuesto que dejen de sembrar más minas) se empieza a recorrer un camino, ojalá en una sola vía, que bien planeado, organizado e impecablemente ejecutado, con seguridad nos puede llevar a verlo hecho realidad.
Faltan más muestras reales por parte de las Farc para que Colombia les empiece a creer que realmente quieren hacer parte de la sociedad dentro de la legalidad. Es hora de que le pongan un límite a las negociaciones, que acepten entregar sus armas, dejar el narcotráfico, pagar por sus delitos, decir la verdad y pedir perdón a sus víctimas.
Por último: es un camino largo, muy largo, pero está demostrado que con voluntad todo se puede lograr. Ojalá las Farc lo entiendan, porque ese camino no puede ser más largo que el de desminar a Colombia.
@DiegoMorita

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