jueves, 5 de febrero de 2015

Uribe y el "uribismo"

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 04 DE FEBRERO DE 2015 
  http://www.elcolombiano.com/

Negarlo sería una incoherencia que jamás me perdonaría: admiro y respeto a Álvaro Uribe Vélez.
Le agradezco todo lo que hizo por el país, el cambio estructural que produjo su obra de gobierno en la mentalidad de los colombianos, la mejora en la seguridad, el cambio positivo del nombre de Colombia ante el mundo y haber recuperado la confianza en nosotros mismos; esos serán logros que jamás podrán borrarse y que estarán atados siempre a su nombre.
Cuando se rumoraba que sería candidato al Senado de la República, tuve la oportunidad de expresarle mi posición al respecto y le dije, si la memoria no me falla, que no se presentara, que ya le había cumplido al país y que se dedicara a descansar y a disfrutar de su nieto. Obviamente mi opinión no fue tenida en cuenta y se convirtió en el senador más votado de la historia, pues tenemos claro que todos los sufragios que obtuvo la lista que encabezó eran suyos. Y sí, voté por él.
Hoy sigo admirando y respetando al Presidente Uribe, pero debo confesar que no estoy tan de acuerdo con el senador Uribe. Quizás sea producto de mi discrepancia sobre su aspiración (así lo apoyara), pero también porque siento que la oposición que hoy en día su partido le hace al gobierno de Santos no es la que Colombia necesita.
El Centro Democrático se perfilaba como el primer partido de real oposición del país. Con el debido respeto del Polo, su ejercicio opositor nunca ha sido válido, pues decirle que no a todo solo porque viene del lado contrario no aporta a la democracia. Uribe y sus veinte sombras en el Congreso, recibieron un mandato popular soportado en una ideología clara y en una tendencia que se ganó un lugar en la política del país, el “uribismo”. Mi voto por esa lista fue de confianza, quería ver cómo desde una posición de desventaja frente al poder, ayudaban en la construcción de un mejor país.
Hoy no veo eso por ninguna parte. Estoy seguro de que todas sus actuaciones tienen las mejores intenciones, pero una oposición a punta de carteles, una crítica porque sí y porque no al gobierno, rechazar cualquier posibilidad de buscar puntos de acuerdo en temas neurálgicos y acusar a Santos hasta del Chikunguña, me parece que no es lo que este país necesita ni merece, mucho más si viene de la tendencia política que ostenta el 49% de Colombia.
Uribe responde por Uribe ¿quién responde por los uribistas? Me he salido y quitado ese rotulo, no porque vaya a denigrar del expresidente, sino porque sus seguidores se han convertido en un grupo de intolerantes, a quienes no les sirve nada ni nadie que les lleve la contraria. Quien exprese una opinión diferente a la suya es fácilmente tildado de “enmermelado”, “castrochavista” o “terrorista” y lo digo porque ya me pasó en la campaña presidencial cuando dije que no apoyaba a Zuluaga. ¿Esa es la contribución que le quieren hacer a la sociedad a nombre de Uribe? No creo que aporten mucho así y lo único que logran es polarizar más a un país ya suficientemente polarizado.
Por último: admiración y respeto siempre para Álvaro Uribe Vélez, apoyo a sus aciertos y crítica en sus errores (que últimamente son muchos) y la exigencia, obtenida por el voto de confianza, de que su oposición se dedique a construir el país que tanto queremos y no a destruir a Juan Manuel Santos.
 @DiegoMorita

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