jueves, 8 de enero de 2015

Realidad irreversible

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 07 DE ENERO DE 2015 
 http://www.elcolombiano.com/

Estemos o no de acuerdo (no lo estoy) con el proceso de “diálogo” que adelanta Juan Manuel Santos con las Farc, en el punto en que este se encuentra –así no tengamos claro por cuál camino ni para dónde va- es imposible desconocer que ya no tiene vuelta atrás, pues las consecuencias de terminarlo serían más dañinas para el país que esas por las que atravesamos, no solo desde hace dos años que empezó, sino desde hace cinco décadas que lleva este grupo terrorista desangrando al país.
Desde este espacio, y en redes sociales, he expresado mi opinión en muchas ocasiones sobre los acontecimientos de La Habana y lo que pasa en el país, estuve de acuerdo, siempre, en que el proceso debía terminar, no solo porque las Farc secuestraran a un General de la República, sino desde el primer asesinato de un soldado raso, la destrucción de poblaciones o la voladura de torres eléctricas cuando los “diálogos” ya habían empezado. Sin embargo, las circunstancias hoy me indican, que esa posibilidad no es viable y muchos menos cuando las Farc ya hablan de cese al fuego unilateral (sabemos eso sí, que tenía gato encerrado y se convirtió en bilateral) y el gobierno llena los titulares de prensa hablando de desescalar del conflicto.
Sigo teniendo claro que con criminales no se negocia (tal vez solo para decidir de qué color quieren el uniforme que lucirán en la cárcel pagando por sus crímenes), no obstante el presidente Santos, a quien muchos elegimos para su primer mandato y otro tanto le dio la oportunidad de reelegirse, decidió jugarse su prestigio y mandato buscando la “paz”, y aunque ambos no muestran las mejores cifras, el proceso, así no nos guste, es una realidad irreversible.
¿Qué nos queda a quienes no apoyamos al gobierno ni las negociaciones con criminales? No es un camino sencillo, pero lo más responsable es continuar atentos y vigilantes ante lo que pasa, sin callarnos nada, pero ha llegado el momento de dar el salto y empezar a ser propositivos. La oposición porque sí, porque es Santos y son las Farc, porque se eligió con unas políticas y gobernó con otras, no sirve para nada (está más que demostrado) y lo único que aporta es resentimiento e incrementar la polarización en la que se encuentra el país, polarización que genera odios, odios que producen violencia, violencia que nos llena el alma de tristeza, tristeza que produce resentimiento...y empieza el ciclo de nuevo, el circulo vicioso en el que estamos metidos desde siempre.
A quienes elegimos para que nos representaran en el Congreso de la República tienen la responsabilidad de hacerlo bien y sobre todo aquellos llamados a ser la oposición. Seguimos esperando que se destaquen, que nos demuestren su capacidad de hacer crítica constructiva y que le aporte al país (más allá de los desacuerdos por todo) disenso, debate y capacidad de análisis.
Por último: no sabemos qué saldrá del acuerdo entre el gobierno y las Farc (está claro que algo firmarán y apunta a que sea en el primer semestre de 2015), pero deberá ser refrendado por los colombianos. Santos tiene la responsabilidad, no solo política, de evitar la impunidad y el olvido, las Farc la opción de detener su barbarie y el país entero el derecho a cambiar de rumbo, tomando un camino que lo lleve a transformarse definitivamente en su estructura social. Tenemos con qué, es hora de usarlo.
@DiegoMorita

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