jueves, 1 de enero de 2015

El año viejo

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 31 DE DICIEMBRE DE 2014 
http://www.elcolombiano.com/

Dice la canción: “yo no olvido el año viejo porque me ha dejado cosas muy buenas: me dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra”. Entre tonadas pegajosas y que no pueden faltar en ningún diciembre, menos el 31, en cada emisora y hogar de Colombia, se repite la letra tres minutos. Ojalá hacer un balance del año que termina fuera tan sencillo como lo hace el autor de esta célebre composición.
Veamos qué nos deja el 2014...
La más sucia, desagradable y deplorable campaña presidencial en muchos años. Primó, entre Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga, la defensa de su orgullo sobre el bienestar general. Hicieron de la actividad proselitista, una seguidilla de ataques cochinos que solo logró polarizar al país, dividirlo en bandos, lo cual implica violencia. El respeto por el otro y sus posturas, parece, está mandado a recoger en Colombia.
Unas Farc más fuertes que nunca. Ni siquiera con el despeje que les hizo Andrés Pastrana en el Caguán, tuvieron tanto a su favor. Ganaron protagonismo político a nivel global y su discurso se difundió por todas partes gracias a los medios de información apostados en La Habana y que replican, sobre todo los colombianos, hasta el estornudo de los negociadores. Hoy en día, el grupo terrorista más antiguo del planeta, aprovecha las gabelas que Santos les da, y hace lo que le viene en gana con la esperanza de paz que ha sembrado el país desde hace años. Siguen asesinando mientras aquí se les suspenden las órdenes de captura por los centenares de crímenes que han cometido en más de 50 años de guerra absurda.
La institucionalidad del país en entredicho. Solo basta con mirar el caso de la destitución de Gustavo Petro y el salto a la Ley que le dio la Registraduría a la revocatoria de este mandato. Pero también fuimos testigos de la puerta giratoria en las altas cortes y las prebendas del Gobierno al Congreso de la República para que aprobara la reforma tributaria. En Colombia pasa de todo pero al final todo pasa y a nadie parece importarle el legado que estamos dejando.
Y la lista, negativa, de lo que nos deja el 2014 es larguísima y cada cual tendrá la propia, así que pararé en estos tres puntos y dedicaré la parte final, de esta la última columna del año, a lo positivo de estos 365 días, algo en lo que creo, todos, estarán de acuerdo.
El deporte, nuestros deportistas, están en el punto más alto de lo que nos queda de este año que termina. El fútbol y la gran actuación de la Selección en el Mundial de Brasil, tener al goleador del torneo y el mejor gol, nos hacen sacar pecho y sonreír cada vez que recordamos esos momentos a mitad del año en el que el país se paralizaba. El triunfo de Ibargüen en la Liga de Diamante, los de Mariana Pajón en todas las pistas en las que corrió, los patinadores y su titulo en el mundial y un destacado papel en casi todos los deportes, nos hacen sentir orgullosos de esta tierra en la que nacimos y nos devuelve la esperanza, esa que intenta irse al ver la otra cara de la moneda, en un país bello pero que al parecer quiere autodestruirse.
Por último: Feliz año para todos.
PS: donde quiera que se encuentre Gabriel García Márquez, gracias por tanto, el 2015 no será igual sabiendo que ya no vive en esta tierra.
@DiegoMorita

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