sábado, 28 de junio de 2014

Gracias mi Selección

No es la primera vez que veo un partido de fútbol sin compañía. Hoy lo hice, Colombia contra Uruguay en los octavos de final de Brasil 2014, lo disfruté, grité y lloré solo. Bueno, quizás me acompañaban mis recuerdos de los mundiales pasados, esos en los que no jugábamos en esta fase, en los que fracasábamos desde el primer minuto del primer partido.

¿Por qué solo? Sabía que este partido sería un sube y baja de emociones, le tenía mucha fe a la selección frente a un rival ya conocido y estaba convencido de que celebraría de manera exagerada, aprovechando para exorcizar los demonios de la desilusión a la que nos acostumbramos los colombianos desde 1990, y eso era algo que debía hacer solo, así fue y creo que tomé la mejor decisión.

El uno a cero de James fue un golazo. O no, no fue un golazo, fue poesía pura. Ya no sé cómo describir la clase que tiene este jugador. Fácil, recibió el balón en el pecho, de espaldas al arco de Muslera, lo acomodó y giró mientras bajaba y se ubicaba a la altura precisa para que esa pierna izquierda lo impactara, lo hiciera subir y luego bajar, en el momento preciso, para vencer al buen arquero uruguayo. Un poema, una clase de cómo se controla el balón, cómo se remata y cómo se convierte el mejor gol en un mundial. Por cierto, es el primer campeonato del mundo que juega James David Rodríguez y ya podemos decir que será el mejor.

Después de ese gol, ratificamos que era posible, que se podía alcanzar la clasificación. El equipo nunca de desorganizó, mantuvo la calma y la concentración. Gran logro de José Néstor Pekerman, el gestor de la historia que desde Brasil reescribe el fútbol de nuestro país.

Pero fue el segundo gol el que hizo que estallara el júbilo inmortal. Una jugada colectiva que empieza por la banda derecha y culmina con centro desde la izquierda. Esa asistencia con la cabeza de Cuadrado a James, mató, exterminó, fulminó nuestras tristezas acumuladas y nos regaló una realidad única que hoy nos hace soñar con alcanzar la gloria.

Grité de la emoción como un poseído (seguro así lo piensan mis vecinos), me tiré al piso y arrodillado le di gracias a Dios por tanta alegría mientras repetía una y otra vez golazo, golazo, golazo. Con cada palabra una lágrima de alegría. Jamás había llorado por un gol, nunca sentí tanta emoción al ver un balón entrando al arco y tocando la red. Hace poco grité mucho con Ramos y su gol en el último minuto de la Champions que obligó al alargue y que llevaría al Real Madrid a su décima copa de Europa, al igual que con Valoy y su gol milagroso en la final de la Liga Postobón entre Nacional y Junior, pero la sensación en el corazón, en el alma, al ver un gol de la selección de tu país y que la lleva a un instancia en la que nunca estuvo, es algo indescriptible.

A veces es mejor no preocuparse por explicar lo que sientes, solo hay que disfrutarlo sin pensar mucho en ello.

Mientras escribo esto en los noticieros muestran las celebraciones en diferentes ciudades del país, afuera los vecinos bailan y consumen licor. Yo disfruto a mi manera y aprovecho para guardar en mi mente una sensación que no sé cuándo vuelva a sentir.

No me queda sino agradecerles a esos jugadores artífices de nuestra alegría y a ese señor técnico por devolvernos la capacidad de creer y convertir nuestros sueños en realidad.


Gracias Colombia, gracias mi selección.

jueves, 26 de junio de 2014

Conclusiones de campaña II

Por DIEGO MORA | Publicado el 25 de junio de 2014 El Colombiano


Continuando con las conclusiones que la reciente campaña a la Presidencia de Colombia nos dejó, hoy transcribo, textualmente, las que algunos lectores amablemente compartieron en el foro de este periódico, algunas que me llegaron a mi correo electrónico y además las que me compartió una amiga politóloga. La semana pasada enumeramos once, así que continuamos ahí.

12. A Zuluaga lo "mató" la sombra de Uribe, porque los votos de los candidatos eliminados en la primera vuelta, que se fueron a la campaña de Santos, no fueron realmente por este, sino en contra del expresidente.

13. Colombia reeligió a un presidente con imagen negativa cercana al 70%. Eso evidencia una desorientación política que nos llevará a vivir unos años en la peor crisis de la historia reciente.

14. 7"816.986 vs 6"905.001, son cifras que evidencian que el cuatrienio Santos II, debe dirigir y manejar el país con sentimiento de unión nacional, porque en el fondo su triunfo no es contundente ni mucho menos ganó con sus fuerzas, ya que la izquierda, representada en Clara López, Progresismo, UP, fueron los que inclinaron la balanza. Estadísticamente ellos fueron los que derrotaron la candidatura de Zuluaga.

15. En un país tan corrupto como Colombia, la reelección no tiene sentido, es un favorecimiento a quien tiene el poder.

16. Santos ganó porque no tuvo opositor. Zuluaga no cumplía con las condiciones o llenaba las expectativas porque: a) es inestable, reculó en el tema de la paz, b) mentiroso, negó que era el del video con el hacker, y c) sin identidad propia, todo el tiempo oímos la expresión "el candidato del uribismo" en lugar del Centro Democrático.

17. Santos hizo muchas promesas que requieren dinero ¿de dónde va a sacarlo?

18. Santos no fue reelegido por el pueblo colombiano. Fue reelegido por una minoría importante del pueblo colombiano.

19. Muchos escritores, columnistas, artistas y periodistas no hablaban bien de Santos sino mal de Zuluaga y Uribe.

20. Zuluaga cometió errores en su actitud y comunicación en temas claves. Sus asesores parecían pagados por la campaña de Santos.

21. Perder la primera vuelta fue lo mejor que le pudo pasar a Santos, pues con eso muchos sectores se pellizcaron e inclinaron la balanza hacia el candidato de la "paz".

22. A pesar de su enfermedad, Zuluaga cometió un gran error al alejarse los últimos días de campaña. El espacio vacío que dejó lo ocupo Santos con Ana Mercedes Plata, situación que le permitió verse más cercano a la gente.

Por último: gracias a los que compartieron sus conclusiones y lo hicieron con el ánimo de construir un debate sano y respetuoso.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/conclusiones_de_campana_ii/conclusiones_de_campana_ii.asp

viernes, 20 de junio de 2014

Conclusiones de campaña

Por DIEGO MORA | Publicado el 18 de junio de 2014 El Colombiano


Terminó la agitada y muy desprestigiada campaña por la presidencia de Colombia. La contienda entre Juan Manuel Santos (reelegido) y Óscar Iván Zuluaga, nos deja a los colombianos más dudas que certezas y la ratificación deprimente de nuestra falta de cultura, y exceso de apatía política.

Este espacio de hoy es una construcción conjunta con algunos amigos periodistas, con diferente inclinación ideológica, a quienes les pedí su ayuda con conclusiones o reflexiones del proceso que acabamos de vivir (¿padecer?) y que nos deja un presidente reelecto y un candidato, aunque perdedor, con un interesante caudal de votos y la oportunidad de convertirse en oposición seria y responsable. Veamos…

1. Los seguidores de cada candidato no oyen, ven o entienden nada distinto a lo que creen les da la razón.

2. Si el proceso de paz avanzó en dos meses a un ritmo increíble debemos estar cercanos a la firma de un acuerdo general.

3. Santos no solo tiene deuda de gratitud con los políticos que lo apoyaron, también con algunos periodistas, eso quizás nos lleve a cuatro años de medios sin visión crítica sobre el gobierno.

4. Santos acertó, contra el pronóstico de los críticos, al mantener todos los huevos en la canasta de la paz.

5. Los debates, que históricamente no sirven para nada, en esta ocasión pudieron marcar la diferencia. La frase "con usted no se puede ser respetuoso" le salió cara a Zuluaga.

6. Hubo mucho voto de opinión para los dos candidatos. También voto contra Santos (a favor de Zuluaga) y contra Uribe (a favor de Santos).

7. Santos queda debiendo muchos favores, pero quienes votaron exclusivamente por su propuesta de paz, quizá esperan que así como "traicionó" a Uribe, en esta ocasión "traicione" al clientelismo y diga: muchas gracias por su apoyo pero ya no habrá más mermelada.

8. Un presidente-candidato siempre tendrá ventaja sobre su contendor, se requieren más controles ágiles que aseguren el cumplimiento de la Ley de garantías.

9. La reelección es una figura que sirve para premiar o castigar a quien se postule pero la politiquería hace un mal uso de ella.

10. La mejor propaganda para un presidente en ejercicio que busca su reelección es su obra de gobierno. La pauta estatal en época electoral debería ser reducida y los controles rígidos para evitar los excesos.

11. La abstención, aunque bajó para la segunda vuelta, sigue muy alta. Se debe legislar para que el voto en Colombia sea obligatorio.

Por último: los invito a compartir sus conclusiones en Twitter usando el HT #ConclusionesdeCampaña y ellas harán parte de la segunda entrega de esta columna.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/conclusiones_de_campana/conclusiones_de_campana.asp

jueves, 12 de junio de 2014

Carta abierta a Zuluaga

Por DIEGO MORA | Publicado el 11 de junio de 2014 El Colombiano


Candidato Zuluaga, quiero empezar por reconocerle su fortaleza para mantener, ante todos los pronósticos, su campaña por la presidencia de Colombia, ha demostrado usted ser una persona que no se rinde fácilmente y eso es digno de ejemplo para un país como el nuestro.

Este domingo tiene usted el 50 % de posibilidades de ganar las elecciones y ser el próximo mandatario de los colombianos, responsabilidad nada sencilla y la cual esperamos, de darse, la cumpla con honestidad. Lo hemos visto en esta campaña recorriendo el país y siendo coherente con sus propuestas; trabajo que le rindió buenos frutos al ganar la primera vuelta presidencial.

Sin embargo, en las últimas semanas usted dio un giro radical en su postura sobre la negociación que lleva a cabo el gobierno Santos con las Farc. Pasó de pedir "acabar ya con el proceso" a darles una semana para aceptar sus condiciones; y de ahí, a continuarla si se cumplen unos escenarios mínimos que exigirá. Me refiero a este tema porque tanto usted como el candidato presidente Santos politizaron el anhelo de los colombianos de vivir en un mejor lugar y es el tema principal de la campaña.

Considero un error su cambio de postura. Creo que el plus adicional que su candidatura representaba era lo que más del 60 % de colombianos ha expresado contundentemente: el rechazo a la forma y, claro está, al fondo de la negociación en La Habana. El domingo veremos si su apuesta, que por supuesto responde a una estrategia política y electoral, le rinde frutos nuevamente o por el contrario el país le cobra su cambio de posición.

Siguiendo esta línea, quiero hacerle dos preguntas cuyas respuestas quizás les puedan servir a los colombianos para aclarar, si es el caso, algunas dudas que se hayan podido generar; pues si algo teníamos claro era su punto de vista frente a una negociación de la que poco sabemos pero de la cual no podemos desconocer, aunque no nos guste, que ha avanzado (así no sepamos cómo va) y que tal vez ya no tenga vuelta a atrás.

Dr. Zuluaga, si usted es elegido Presidente de Colombia, ¿cómo garantizará que el tiempo invertido hasta ahora en La Habana no se pierda y que las Farc continúen la negociación bajo sus condiciones? Además, si no aceptan dialogar con su gobierno, ¿cómo nos asegura a los colombianos que no volveremos a caer en un época oscura y teñida por ríos de sangre?

Atento a sus respuestas y gracias por la atención.

Por último: a la fecha, la carta abierta a Santos publicada en este mismo espacio la semana pasada no ha tenido respuesta.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/carta_abierta_a_zuluaga/carta_abierta_a_zuluaga.asp

jueves, 5 de junio de 2014

Carta abierta a Santos

Por DIEGO MORA | Publicado el 04 de junio de 2014 El Colombiano


Candidato-presidente Santos, en estos casi cuatro años he sido un gran crítico de su gobierno. Los lectores de esta columna son testigos de la vehemencia de mis posiciones frente a su gestión, pues considero que usted se equivocó al desviar el camino que lo llevó al poder.

En esta campaña, la más triste y deplorable que yo recuerde, hemos visto de todo. Ataques de lado y lado, la política utilizada para destruir y no para servir. Quizá eso lo llevó a decir en un debate que el expresidente Uribe pretendía ser su titiritero, y al, por supuesto, recibir su negativa, empezaron los ataques a su gobierno. Estoy convencido de que ningún colombiano esperaba ni espera un presidente que sea el títere de nadie, solo esperamos que nos cumplan lo que nos prometen. En su caso, también esperábamos ver el carácter que nos mostró como Ministro de Defensa, pero lo que vimos, intempestivamente, fue un giro brusco y la decisión de gobernar con otras ideas.

Hoy usted tiene el 50 % de posibilidades de reelegirse. Su bandera de campaña, infortunadamente, es la paz, ese anhelo de millones de colombianos que se ha politizado y no ha permitido que se profundice en otros temas. ¡Grave error… No estoy de acuerdo con el proceso que se adelanta en La Habana con las Farc, con estos terroristas no se debe negociar nada diferente al lugar en el que van a entregar sus armas, los mapas de los campos minados y las rutas del narcotráfico, de lo contrario hablamos de concesiones inmerecidas. Ese proceso, para los colombianos de a pie, es una quimera que se alimenta de nuestra esperanza de un mejor país y es, precisamente, esa apuesta la que hoy le pasa factura.

Le reconozco, después de meditarlo profundamente, que haya tomado el riesgo de sentarse a negociar. Hizo una apuesta peligrosa y con un alto costo político (su no reelección quizás), sus cartas están sobre la mesa y hoy usted espera que los colombianos destapen su juego, el 15 de junio, para ver si gana o pierde.

Candidato-presidente Santos, quiero hacerle solo una pregunta: Si usted llega a ser reelegido, ¿cómo les garantizará a los colombianos, en caso de firmar un acuerdo definitivo, que las Farc, cuya costumbre es mentirle al país, cumplirán lo pactado, no habrá impunidad, se reconocerá a las víctimas y no habrá repetición?

Su respuesta es importante y quizás le sirva a muchos indecisos o que piensan votar en blanco (aunque en segunda vuelta signifique botar el voto), a inclinar la balanza hacia su lado. Quedamos atentos.

Por último: la próxima semana esta columna será una Carta abierta a Zuluaga.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/C/carta_abierta_a_santos/carta_abierta_a_santos.asp