lunes, 26 de mayo de 2014

Los Smartphones

Tengo un Iphone 5s. Antes tuve un Iphone 5 y antes un 4. Previamente a entrar al mundo Apple tuve un Blackberry Torch y antes de ese, el que fuera mi primer teléfono inteligente: un Blackberry 8320. De eso ya han pasado 4 años.

Queda claro que me gustan estos teléfonos. Sirven para estar conectado todo el tiempo, revisar el correo electrónico, Twitter, Facebook, Instagram, Whatsapp, tomar fotos y claro, para hacer y recibir una que otra llamada, sobre todo cuando se acerca la fecha de corte y uno se da cuenta de que le quedan muchos minutos del plan, porque, hoy, es más fácil escribir un chat que marcar y hablar.

Gracias a estos aparatos se han logrado tomar fotos y videos que sirven para hacer denuncias, para reportar accidentes, el tráfico pesado, etc. Son multipropósito.

¿Pero qué tanto abusamos de estos aparatos dejando de lado la lógica actuación humana ante un suceso inesperado? Hoy escribo esto porque casualmente vi dos videos que me causaron impacto y me pusieron a pensar en el tema. El primero fue el del bus incendiándose en Fundación – Magdalena y en el que trágicamente perdieron la vida, hasta el momento, 33 niños y 28 más están heridos. El segundo video fue grabado en Sabaneta – Antioquia y muestra la agresión a la que fue sometido un hombre mayor por dos empleados de un restaurante.

¿Qué tienen en común los dos videos? Fueron grabados con celulares que ahora es muy fácil adquirir y no son exclusivos de ningún estrato alto, como al principio cuando llegaron al país y sus precios estaban orientados al señor Ardila Lule y al señor Sarmiento Angulo. Ok, exagero un poco.

¿Qué pasaría si en vez de grabar un video del bus incendiándose o de la agresión a esta persona mayor, el dueño del teléfono inteligente (creo que lo de inteligente se debe a que embrutece un poco a su poseedor) busca la manera de ayudar a que los niños salgan del bus en llamas o socorre al señor agredido?

Sí, sé que vivimos con miedo, no sabemos qué pueda pasar en un caso como el del bus incinerándose, tal vez estalle y resultemos heridos. O sí ayudamos al señor puede que los agresores la emprendan con nosotros y nos ganemos un problema que no es nuestro.

Lo mismo pasa cuando alguien capta un atraco o una violación de la Ley, la mayoría no interviene porque nos da miedo que ese ladrón esté armado y nos pueda herir o asesinar. Sé y reconozco que pensamos primero en nosotros, segundo en nosotros y tercero, también en nosotros.

¿Pero qué haríamos si no tuviéramos ese celular inteligente? Imposible suponer, pero quizás, antes de huir, de alejarnos del peligro, buscaríamos la manera de ayudar, de hacer algo. Por cierto, por qué en vez de grabar o tomar una foto, no utilizamos el teléfono para llamar a la policía o a los bomberos?

Inmediatez, exposición, reconocimiento. Quizás sea eso lo que busca una persona cuando elige grabar un video o tomar una foto con su teléfono. Ya sabemos que los noticieros tienen secciones en las que replican estas piezas de “periodismo ciudadano” y que son muy válidas, de alguna manera esto también es responsabilidad, pero ojalá que eso no impida ayudar primero y después pensar en el Cazanoticias o en el Ojo Ciudadano. Supongo que también existen los que piensan que dejando evidencia audiovisual de un evento importante podrán contribuir con una posterior investigación o algo por el estilo. Supongo…

Los smartphones hacen parte de nuestra vida, es difícil vivir sin ellos después de que te han atrapado, sin embargo no debemos perder el foco y entender que antes que camarógrafos somos personas con una responsabilidad innata de ayudar al prójimo, es nuestra elección hacerlo o no, ojalá que siempre, siempre, optemos por el bien común y no por el propio.

@DiegoMorita

PS: si alguien quiere ver los videos a los que me refiero, puede hacer una sencilla búsqueda en Google y fácilmente los encontrará.

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