viernes, 28 de marzo de 2014

El avión malayo (guión)

Confieso que guardaba la esperanza de que el avión perdido de Malaysia Airlines apareciera, pero no destruido por haberse estrellado sino secuestrado. Ojalá nos anunciaran que se encuentra en algún lugar ultrasecreto del planeta en condiciones espectaculares, fantásticas, como en las películas, al estilo de esa malísima, La Colonia, con Van Damme y que era una isla en la que vivían, después de supuestamente morir, los criminales más peligrosos del mundo.

Porque eso es lo que necesita esta humanidad (aunque a veces nos quede grande ese rótulo), más ficción (de la buena) y menos realidad (de la mala). El día a día, la situación en cada continente, en cada país es de película de terror (esa de sustos inesperados que ponen a gritar hasta al más verraco de los verracos), con la diferencia de que los muertos, la tristeza y la desolación son reales y ahí sí, la cosa no aguanta.

Solo hagan un repaso por el mundo. Señalen cualquier país y es fácil concluir que los humanos damos pasos acelerados para autodestruirnos. La pelea de Rusia con Ucrania. Kim Jong-un en Corea del Norte (pero sigan en Twitter a @norcoreano para que se diviertan), Egipto, Venezuela, México y de última, pero no menos importante en esta corta lista, Colombia. Hoy la humanidad sobrevive a pesar de ella misma. Sí, quizás sueno dramático, pero el drama también es un género cinematográfico.

Por eso, que bueno que en vez de anunciarnos que el avión se estrelló en el océano índico, nos dijeran que personas o seres no identificados, han hecho contacto y dicen tener en su poder el Boeing 777-200ER, a todos sus pasajeros y la tripulación sanos y salvos. Que nos digan que la comunicación fue corta y no pudo ser rastreada pero que el líder del grupo volverá a llamar. - ¿cuándo? - Ni idea, toca estar pendientes…

De inmediato las grandes potencias se unirán en una búsqueda implacable (pero sin Liam Neeson, aunque sería buenísimo que él participara porque encontró a su hija en dos días y la rescató de una red internacional de tráfico de personas, ver Taken) y las diferencias diplomáticas quedarían a un lado porque la prioridad es encontrar el avión y que triunfe la justicia.

Mientras tanto, en un punto indeterminado, el avión y sus pasajeros descansan tranquilos, porque no es un secuestro común y desalmado, como los de las Farc que amarran a la gente a árboles, los torturan y asesinan, así porque sí, por su propia seguridad…, no, aquí los pasajeros están en un lugar agradable, comen y duermen bien y mientras esperan a que todo pase, están en el mar o en la piscina, tomando margaritas, mojitos y no falta el que pida un guaro.

Científicos trabajarán día y noche para fabricar un artefacto que proyecte la voz en 18 dimensiones, así cuando el líder del grupo vuelva a llamar, ellos podrán rastrearlo y además se reflejará en una pantalla en lugar exacto en el que se encuentran. Putin y Obama compartirán la misma habitación en un búnker construido especialmente para el manejo de esta crisis y jugarán Xbox en sus ratos libres. A Kim Jong-un le tocará compartir catre con Juan Manuel Santos (para que sepa lo que es bueno –malo-) y después de mucho intentarlo y al no lograr una comunicación fluida, deciden jugar la ley del silencio.

Suena el teléfono, una voz fuerte pero amable pide que lo comuniquen con quien esté a cargo. Todos están enguayabados, así que ponen al teléfono a Maduro, que nadie lo invitó a la fiesta. Después de 30 segundos, el líder se desespera y decide asesinar a todos los pasajeros, ¿cómo es posible que le pregunte dónde queda Malasia? (Final alternativo, pero mejor sacamos a Maduro de la historia, porque nos la daña).

Suena el teléfono, una voz fuerte pero amable pide que lo comuniquen con quien esté a cargo. Es jueves, entonces le toca a Angela Merkel. La conversación es agradable, el líder pide simplemente que las naciones se pongan de acuerdo en un mecanismo para acabar las guerras. Merkel se muestra de acuerdo, pero Kim escucha esto y aprovecha, antes de que se los quiten, para lanzar unos misiles. Es que se aburre porque no tiene con quién hablar.

No es difícil para las potencias mundiales ponerse de acuerdo, todo es cuestión de voluntad, aunque Juan Manuel Santos interrumpiera siempre la sesión para preguntar si estas acciones califican para el Nobel. Se desarman los artefactos nucleares. Kim hace una pataleta porque no sabe con qué va a jugar en los ratos libres, así que David Cameron, primer ministro de Inglaterra, le regala un Wii. Todo está listo, solo falta esperar la llamada.

Las horas son intensas, pero se entretienen viendo las ocho temporadas de 24 que están pasando por Fox Extra, como antesala al estreno de la novena en mayo. Todos se preguntan qué tipo de celular tiene Jack Bauer que nunca se le descarga la batería y qué energizante toma  para que no le dé sueño.

Maduro vuelve a pedir ingreso al grupo en Facebook que crearon los presidentes para atender la crisis, pero es rechazado por sexta vez, porque la solicitud la trata de hacer por Twitter.

La llamada tarda más de lo esperado. Tienen tiempo de ver las siete partes de Saw, el juego del miedo. Todos se asustan porque Kim pone cara de contento, al parecer las películas le han dado nuevas ideas. Pero se vive en calma. El mundo está tranquilo. Las sociedades aprenden a dirimir sus diferencias sin necesidad de recurrir a la violencia, con una excepción: las Farc que piden que después de esta crisis el año en que arranque la nueva era de la tierra sea 1960, para que su discurso, ahí sí, tenga vigencia.

El teléfono suena. El líder del grupo, comprueba que sus demandas han sido cumplidas. Los presidentes están de acuerdo en todo, Kim sigue llorando, porque él no sabe hacer más nada en la vida y sin su tío la vida no es igual, pero termina por aceptar. Juan Manuel pregunta de nuevo si esto hace méritos para el Nobel o que sino él sigue con su proceso en La Habana,  Putin y Obama se unen en una sola nación, el final es feliz, muy feliz para el gusto de la crítica en Hollywood, pero lo importante es que el ser humano triunfa y aplaza su extinción, por un tiempo (¿cuánto?).

Por eso hubiera querido que el avión perdido de Malaysia Airlines apareciera, pero no destruido por haberse estrellado. Sin embargo la realidad supera la ficción (tal vez la mayoría diga que así debe ser) y nuestro planeta, nuestros países, nuestras sociedades siguen igual y con tendencia a empeorar. Por eso quisiera que todo no fuera más que una película que puedo quitar cuando desee e incluso, escoger el final que quiero para ella.

PS: quien lea esto y se anime a compartir su trama, desenlace y final para la historia, es bienvenido en los comentarios o en dimora1977@gmail.com. Quedo atento.


@DiegoMorita

miércoles, 26 de marzo de 2014

Votos mágicos

Por DIEGO MORA | Publicado el 26 de marzo de 2014 El Colombiano


No acostumbro responderle a nadie en las redes o foros que no se identifique con nombre y foto, no porque me crea muy exclusivo sino porque uno debe saber quién es su interlocutor, así el debate puede llevarse con la altura y el respeto que merece. Sin embargo, a raíz de mi columna de hace ocho días, El valor del voto, un asiduo comentarista del foro (ElMasAcido) y que siempre me critica negativamente, no importa el tema, hizo el siguiente comentario, que me pareció interesante: "Partiendo de su afirmación que en Colombia el voto se compra por un tamal, dos tejas, un sanitario o 30 mil pesos. ¿Cuál de los anteriores mecanismos utilizó una candidata de apellido Gaviria en el Putumayo? Porque dicho sea de paso, ni ella hizo proselitismo en ese departamento y varios habitantes de la región coincidieron en decir que no la conocían".

Sofía Gaviria (hermana del Alcalde de Medellín) obtuvo en las elecciones del 9 de marzo 42.052 votos y de esos, 531 los aportó el departamento del Putumayo. Son pocos sufragios, pero la polémica surge porque con ellos aseguró el triunfo al arrebatarle la curul a Guillermo Rivera (dos veces representante a la Cámara y oriundo de este departamento que le dio el 36 % de su votación) que se quedó con 41.661 y en el puesto 18 en la lista del Partido Liberal que logró 17, este último precisamente el de Gaviria. No significa que solo por los votos de Gaviria, Rivera perdió, lo raro es que alguien que no hizo campaña en Putumayo obtenga votos en una zona tan difícil del país.

La senadora electa defiende estos votos: "algunos amigos le trabajaron duro a mi campaña y me dieron una manito". Además "en el Putumayo conformé un equipo de trabajo que logró este resultado" y para terminar recordó que su hermano Aníbal, "para una consulta del Partido Liberal a la presidencia obtuvo casi 4 mil votos en el Putumayo, o sea que los apellidos Gaviria Correa no son desconocidos para los habitantes de esa región".

Suena muy bonito, ¿pero será que la relación de Gaviria con Fabián Belnavis, director de Regiones de la Unidad Nacional de Consolidación Territorial, entidad de la Presidencia que atiende zonas como Putumayo, Nariño y Meta, no tuvo nada que ver con esos votos? Los dos lo niegan, faltaba más que lo reconocieran, pero la duda queda en el aire y se suma a las miles que dejó la reciente elección de Congreso.

Por último: en elecciones ya nada sorprende. Sacar 531 votos, así como así, en un departamento al que no fuiste en campaña es digno de reconocer, aunque, para los honestos, imposible de creer.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/V/votos_magicos/votos_magicos.asp

jueves, 20 de marzo de 2014

Póquer de Juan Manuel

De verdad pensé que Juan Manuel Santos se tomaría más tiempo para emitir su decisión con respecto a la destitución de Gustavo Petro. Pensé que haría más cálculos, que indagaría más las implicaciones en uno u otro sentido. Sin embargo, anoche me sorprendió por lo rápido de su accionar y sobre todo porque aceptó la solicitud del Procurador de destituir al Alcalde de Bogotá.

Pero hoy con cabeza fría me puse a pensar que quienes no compartimos las políticas de Santos podremos tildarlo de lo que sea menos de bruto. Él, un jugador de póquer experimentado, no muestra sus cartas sin estar seguro de que la mano le es favorable, o en nuestro lenguaje coloquial, no da puntada sin dedal.

Tal vez el alto gobierno conocía el sentido del fallo que emitiría el Consejo de Estado con anterioridad y tuvo tiempo para evaluar todas las opciones. Quizás no se esperaban las medidas cautelares de la CIDH (quizás sí) pero al no ser vinculantes ni de obligatorio cumplimiento, eran fáciles de ignorar. Entonces, simplemente tenían que esperar a que el Procurador radicara la carta, recibirla, unas reuniones, café, escribir el comunicado, citar a Rafael Pardo, a la Canciller y listo, salen del tema de manera decorosa.

La pregunta es ¿le conviene a Juan Manuel la decisión que tomó? Cada uno la responderá de acuerdo a la interpretación política que haga. En lo personal creo que sí le conviene.

¿Por qué?

En primer lugar porque de alguna manera desvía la atención y el debate. Por los tiempos en los cuales se tiene que hacer la elección del nuevo Alcalde (finales de mayo), tendremos dos campañas simultáneas (lo cual me parece peligroso. Creo que la elección en Bogotá se debe hacer en junio), así que el país dividirá su atención y claro, Bogotá, que pone la votación más alta para la Presidencia.

En segundo lugar, Petro ganó en 2011 con el 32% de los votos y lo logró porque los candidatos sin opción (Parody, Galán y Luna) fueron incapaces de hacer una alianza con Peñalosa y dividieron a los votantes. Ganó legítimamente, nadie lo niega, pero su triunfo no fue arrollador. Eso lo sabe Santos, sabe que quienes no votaron por Petro suman más del 50% en Bogotá y a ellos les envió un mensaje: estoy con ustedes y quiero un nuevo rumbo para nuestra ciudad. Si logra captar esos votos estaríamos hablando de más de un millón. Claro, siempre hay que darse la pela, bajémosle el 50% y tenemos 500 mil votos, una cifra nada despreciable para arrancar.

Tercero, tendrá como Alcalde encargado, en plena campaña reeleccionista, a uno de sus ministros. Esto le otorga un poder adicional en la capital del país, en donde, sin duda, buscarán sacar una gran cantidad de votos, debido a que en las regiones no será fácil. Obviamente no será fácil, porque en su gobierno se olvidó de ellas.

Cuarto (y para terminar el póquer) esto, ante los ojos de los incautos, lo muestra (a Santos) como un gobernante con capacidad para tomar decisiones contundentes, de carácter y que quizás se pueden catalogar como impopulares, teniendo en cuenta las medidas cautelares de la CIDH y que se podrían llegar a presentar incidentes internacionales. No obstante, que esto lo pudiera mostrar de una manera diferente a como la mayoría del país lo ve y eso haga que cambie nuestra opinión, es complicado, porque un mal gobierno y nuestra percepción no cambiará con una sola decisión.

Pero recordemos que vivimos en un país coyuntural en el que la gente olvida fácil y se deja llevar por la marea alta. No sé si le alcance a Santos para reelegirse (todas las cartas están a su favor) pero con seguridad esta decisión fue tomada pensando en beneficiarse de ella y debemos estar atentos de su paso a seguir.

PS: nada raro que en la próxima encuesta Santos salga disparado. Nada raro que nos salga en estos días con alguna decisión sobre San Andrés. Nada raro que su discurso frente a La Habana se endurezca. Nada raro que su discurso frente a Uribe se suavice porque de este gobierno ya no hay nada que nos pueda parecer raro.


@DiegoMorita

El valor del voto

Por DIEGO MORA | Publicado el 19 de marzo de 2014 El Colombiano


¿Quién es peor: el que compra o el que vende el voto?

Con seguridad esta pregunta puede generar (quizás ya lo hizo) un debate moral motivado por el cansancio electoral que nos embarga a los colombianos cada cuatro años.

Quién compre votos siempre existirá. Es imposible erradicar esa mala práctica en un país en el que la Ley no se respeta y la justicia no funciona. El delito denominado "corrupción al elector" solo sirve de titular en los medios. 

Quién venda su voto también habrá, pero este número es posible disminuirlo. No es fácil, es casi imposible, pero ese "casi", en este caso, es sinónimo de esperanza y por eso lo podemos lograr.

¿Cómo? No tengo una respuesta. Esta columna no es un espacio mágico que pretenda resolver un problema que está arraigado en lo profundo de nuestro ser, es solo un ejercicio de reflexión motivado por los resultados del pasado 9 de marzo. 

Sonará trillado, pero es real: los colombianos padecemos un problema que deriva en miles más y es cultural. No le encuentro otra explicación a lo absurdo de la escena de alguien vendiendo su conciencia, su dignidad. 

En Colombia el voto vale un tamal o dos tejas. Quizá un sanitario o 30 mil pesos. En época de elecciones la oferta es variable y se acomoda fácilmente al que no le importa venderse y nublar su posibilidad de un futuro mejor. Ese que espera cada cuatro años a que llegue la mejor oferta. El mismo que luego se queja, que no ve progreso en su comunidad y que incluso protesta porque esos gobernantes no hacen nada. 

Es decepcionante ver que entre elecciones pasan cuatro años, que los candidatos cambian (no con la rapidez que quisiéramos, solo vean a Gerlein), que el mundo avanza, las políticas se transforman, el país exige cambios, pero las malas prácticas electorales son recurrentes, visibles y al final se imponen. 

Algunas cosas que vimos los colombianos en las recientes elecciones al Congreso no tienen lógica. Es imposible que un candidato que en cuatro años en el Senado presentó dos proyectos de Ley (declarar patrimonio histórico y cultural a un colegio y a las fiestas de su pueblo) como por arte de magia doble su votación. El manto de duda está tendido, les corresponde a las autoridades aclarar este y otros casos denunciados. No podemos seguir perdiendo la fe en nuestra democracia.

Por último: votar, más que un derecho es un deber. Entonces ¿por qué no es obligatorio? Es hora de abordar este debate con la seriedad que el futuro de un país merece y empezar, tal vez, a disminuir el número de personas que venden la democracia.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/E/el_valor_del_voto/el_valor_del_voto.asp

miércoles, 19 de marzo de 2014

Petro se va

Digamos que uno logra entender todo este circo colombiano debido al vicio, a veces me parece absurdo, de estar informado todos los días y al instante de lo que pasa, esto gracias a la lectura de periódicos o porque escucha la radio, ve noticieros o pierde una inmensa cantidad de tiempo en las redes sociales. Cuando hablo de perder tiempo me refiero solo al estar buscando información, de resto ese ejercicio es fantástico.

Digamos que por lo anterior uno analiza toda la maraña jurídica que ha tejido Gustavo Petro para evitar su destitución y logra entenderla. Cuando digo que se logra entender me refiero a que uno cree que la entiende precisamente porque cruza la información recopilada y se da cuenta de que la normatividad colombiana, aunque ineficiente y en mora de ser revisada, permite una serie de recursos, en este caso para Petro, que le pueden ayudar a evitar salir por la puerta de atrás del Palacio de Liévano.

Digamos que uno cree que después de que la Procuraduría, la Judicatura, el Consejo de Estado y no sé quién más se ha pronunciado y han dicho que no se le violaron sus derechos (a Petro) y la destitución ha sido ratificada en todos esos niveles, lo normal sería que se aplique; pero no, la novela continúa.

Digamos entonces, que uno entiende lo que está pasando, sin dejar de mencionar que no hay quien gobierne a Bogotá desde hace casi seis meses porque el que debe hacerlo está ocupado defendiéndose y la ciudad cada día profundiza más su crisis, pero surge entonces una pregunta, sencilla pero válida: ¿qué pasa con el que no entiende?

Y son muchos los que seguro andan más perdidos que el hijo de Lindbergh (que por cierto sí apareció) con la situación actual de la capital y con su burgomaestre Gustavo Petro. Esa gente que se levanta todos los días a trabajar, que no les importa las noticias, que solo se entera de lo que pasa por el boca a boca, qué opinión tendrán ahora del Alcalde que eligieron (si acaso tienen opinión). Sabrán que el Procurador lo destituyó, qué hubo más de 300 tutelas para evitar que se aplique el fallo, que ninguna prosperó, que Petro se ha victimizado y ha dicho que todo es una persecución por su calidad de reinsertado y que la CIDH en este momento otorgó medidas cautelares para frenar la destitución. ¿Sabrán que son medidas cautelares? (Yo no las entiendo del todo).

Los tuiteros somos una minoría. Twitter no alcanza ni para elegir un edil y menos para tumbar un Alcalde. La mayoría son aquellos que su día a día es trabajar y conseguir para vivir (casi siempre para sobrevivir), a esos son los que se les debe explicar y que entiendan lo que pasa en Bogotá, el daño que su Alcalde le hace a la institucionalidad al llenar de trabas el funcionamiento de los organismos de control. A esos es que debe estar dirigida la campaña para la revocatoria, la campaña por el SÍ. Las redes son solo un apoyo, pero ya han demostrado ser inútiles en las elecciones o sino que nos lo explique Antanas Mockus, Presidente de Colombia 2010 – 2014 gracias a Twitter. (gobernó un mes antes de las elecciones y luego se ahogó en su propia ola…verde).

Al paso que esto va, y con la decisión en manos de Juan Manuel Santos, puede que nos tardemos unos días más en saber qué pasará. El Presidente-candidato tiene que hacer sus cálculos políticos, sabe que esto le puede ayudar para el 25 de mayo, así que debe tener cautela (como con San Andrés y el negocio en La Habana). Así que no queda de otra, para los promotores de la revocatoria que volcarse a las calles y dedicar cada minuto del día a explicarle a la gente porque Gustavo Petro se debe ir y convencerlos que contra viento y marea (con seguridad habrá miles de trabas para los bogotanos el 6 de abril) deben salir a votar por el SÍ, votar por darle un giro al rumbo de la ciudad, votar por la idea de un presente mejor.

PS: ojalá Juan Manuel Santos fuera sensato y respetara la institucionalidad colombiana, así, entre otras cosas, le ahorraría al Estado más de 35 mil millones de pesos que vale la revocatoria. Siempre es que se pueden hacer muchas casitas con esa platica.


@DiegoMorita

lunes, 17 de marzo de 2014

Se orinó Juan Manuel

Y sí, se orinó el Presidente-candidato Juan Manuel Santos ayer mientras lanzaba su campaña reeleccionista en Barranquilla. Obvio, llovieron críticas y burlas. Algunos más moderados dijeron que la salud del primer mandatario (candidato) nos compete a todos, pero al final de cuentas el morbo y el papayazo que le da este episodio a sus opositores es tremendo y casi imposible de ignorar.

Cuando hablo de opositores me refiero al pueblo, a los ciudadanos inconformes, a los tuiteros. Jamás a Álvaro Uribe ni a Óscar Iván Zuluaga, menos a Clara López ni a Peñalosa. Los rivales de Juan Manuel saben que de esto no pueden hablar por algo muy sencillo: con los problemas de salud y/o físicos de nadie se hace política, incluso si es Juan Manuel Santos.

Alguna vez escuché o leí una frase, no recuerdo en dónde o de quién, pero decía más o menos así: el talante de una persona se conoce de acuerdo al trato que le dé a sus enemigos cuando estos pasan por malos momentos. Creo que agrego varias palabras, pero la idea está ahí. Aprovechar que Santos se orinó, burlarse y lo que se desprenda de ahí no me parece bien, es ruin, bajo, despreciable…

No olvidemos que Juan Manuel pasó por un cáncer de próstata y que entre los posibles efectos secundarios que puede tener quien se somete a una cirugía y tratamiento para combatirlo, está la incontinencia. No es un efecto usual y por eso se recomienda que de aparecer se consulte de inmediato al médico. Con seguridad es la primera vez que le pasa esto después de superar la enfermedad y por eso no usa pañal. De ahora en adelante, imagino, que su equipo médico y de asesores no permitirán que esto vuelva a suceder.

Es muy posible que la campaña o el mismo Presidente-candidato salgan a aclarar el hecho. Pedimos los ciudadanos a los que no nos interesa que se orinó en los pantalones, sino el porqué que nos hablen con la verdad. Nada sería más perjudicial que esconder el verdadero estado de salud de aquella persona que aspira a gobernarnos cuatro años más (ojalá que no sea así) y recrear en Colombia lo que padeció Venezuela hace algo más de un año con Hugo Chávez y su mortal enfermedad. ¿O será que hasta en eso nos queremos parecer al país vecino?

Soy un crítico de Juan Manuel Santos, creo que ha sido un pésimo Presidente para Colombia y espero que no se reelija pero siempre mantendré mis desacuerdos en el plano político y en su gestión y no usaré sus problemas de salud para sustentar mis discrepancias. Si queremos altura en el debate, debemos empezar nosotros por dársela.

La verdadera incontinencia del Presidente-candidato Juan Manuel Santos está en su lengua. No coordina lo que piensa con lo que dice. Está embriagado con la idea de la paz, una a cualquier costo, sin importar que sea a corto plazo y que generará en los colombianos una irreparable decepción. Por eso hará lo que sea para seguir en el poder. Su primer paso, asegurar la mayoría en el Congreso, esto ya lo logró y sabemos cómo. El segundo, ganar el 25 de mayo. ¿Cómo? No es difícil adivinarlo. ¿Lo logrará? ¡Esperemos que no...

@DiegoMorita

jueves, 13 de marzo de 2014

Uribe y sus 18

Por DIEGO MORA | Publicado el 12 de marzo de 2014 El Colombiano


Me pelé por uno. Dije en muchas ocasiones que la lista al Senado encabezada por el expresidente Uribe sacaría mínimo 20 curules. Por supuesto no fui el único que lo dijo, incluso algunos más optimistas hablaban de 40, cifra algo exagerada y que ha sido aprovechada por algunos para decir que 19 es un fracaso. Creo que no es un mal número para un partido que apenas comienza.

Sabíamos que la votación sería histórica: Uribe sacó más de dos millones de votos. ¿Que era una lista cerrada y no se puede comparar con las demás? En parte tienen razón quienes afirman esto, pero ¿a alguien le queda duda de que cada uno de los colombianos que marcó el logo del Centro Democrático lo hizo pensando en Uribe? ¡No lo creo… Y por eso, estamos frente a un récord, seguro, imposible de superar.

Sin embargo, queda un mal sabor después de los escrutinios. No es normal que contabilizados el 85% de los votos y con una clara tendencia (primer lugar para Uribe y 21 curules fijas, segundo lugar para la U y 19 curules) esta gire increíblemente (¿giro en U?), empiece a irse la luz en algunos lugares y los nuevos boletines lleguen con números estadísticamente imposibles que ya todos conocemos. Esperemos que si se hace una investigación al respecto, podamos entender qué fue lo que, fantásticamente, pasó.

El reto para Uribe y su bancada es no ser inferior a las expectativas del país. Más allá de ser una oposición radical a la que nada le sirve, deben buscar alianzas que le permitan decidir en beneficio de todos los colombianos. La idea no es torpedear la paz, la idea es asegurar una sin impunidad, sin elegibilidad a los terroristas y para ello, esos 19 hombres y mujeres tienen que marcar diferencia aprovechando que son nuevos en el Congreso y llegan sin las mañas que otorgan años y años en esas curules. ¡No nos decepcionen por favor…

Pasadas estas elecciones la mira debe estar puesta en la Presidencia. Llegó el momento de tomar decisiones y aunque Uribe manifieste su apoyo incondicional a Óscar Iván Zuluaga, está muy claro que su candidatura no logró tomar el impulso necesario para despegar. Habrá que esperar la próxima medición, pero con seguridad la tendencia no cambiará y si se quiere llegar con opciones a la primera vuelta, algo se debe hacer ya.

Por último: sonará feo pero me he venido preguntando qué pasaría si Uribe no se posesiona como senador y solo se dedica a darle línea a la bancada. Ahí les dejo la inquietud.


@DiegoMorita

jueves, 6 de marzo de 2014

Deje la pereza y vote

Por DIEGO MORA | Publicado el 5 de marzo de 2014 El Colombiano


La decisión ya está tomada. A diferencia de muchos que piensan que la mayoría lo hace a último momento, considero que no es así y que con el pasar de los días cada uno va teniendo claro lo que hará. 

La decisión difícil, a mi modo de ver, es salir, es vencer la pereza propia de los domingos, acudir al puesto de votación y hacer la fila. Estando ahí marcar la X sobre el candidato de nuestra preferencia ya es fácil. No nos digamos mentiras, somos perezosos por naturaleza y los domingos se hicieron para descansar y no para levantarse temprano, salir a la calle, recibir toneladas de publicidad (ese día no se puede repartir nada pero es el día en que más se hace), e irse a votar. Por algo las elecciones en Estados Unidos son en semana, es más fácil. No obstante, hay que hacerlo, es una obligación moral participar activamente de la democracia, así muchos piensen que eso no sirve, que esto no cambia, que siempre ganan los mismos.

En 2010 el censo electoral era de 29.882.147 colombianos y el número de ellos que venció la pereza y salió a votar fue de 14.781.020, es decir el 49,46%. Una abstención del 50,54%, porcentaje escandalosamente alto para un país que viene exigiendo cambios.

Suena trillado, pero es necesario repetirlo: este domingo no importa por quién se vote, lo importante es hacerlo y no permitir que otros decidan por nosotros. Suena aún más trillado, pero no deja de ser cierto: un voto, uno solo puede marcar la diferencia y puede ser el nuestro. Cada elección nos brinda la oportunidad de resarcirnos, incluso de tomar venganza, un desquite democrático, porque con nuestro voto podemos castigar a aquellos que se han especializado en sacar un beneficio personal del ejercicio de la política. Este domingo es un buen día para probar el dulce sabor de la victoria viendo cómo derrotamos a unos cuantos personajes que no merecen legislar en nombre de los colombianos.

Y aunque lo más importante sea votar, qué bueno que cada uno lo haga a conciencia. Es imperativo que en Colombia se acabe eso de votar por el que va a ganar o por el que el líder de la comunidad nos dijo o por el candidato que llegó con mercaditos y promesas de un paraíso. Allá debemos llegar tarde o temprano.

Por último: el voto en blanco, mientras su normatividad permita varias interpretaciones, no parece una buena opción para castigar a los malos del Congreso. La opción es válida para Presidente, pero esperemos.

PS: apoyo a Álvaro Uribe Vélez al Senado, sé lo que propone y sé que sabe cómo cumplirlo.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/deje_la_pereza_y_vote/deje_la_pereza_y_vote.asp

lunes, 3 de marzo de 2014

Natalia París

Siempre quise escribir sobre Natalia París pero nunca había tenido la oportunidad de hacerlo. Hoy lo hago con tranquilidad, sin afán, sin que sea producto de una coyuntura. Lo hago simplemente por gusto, porque me nace, porque creo que uno debe escribir de lo que le gusta sin pensar en que le guste a los demás, pero si les gusta mucho mejor. Además creo que ella lo merece, así la posibilidad de que lo lea esté más lejos de la opción de ganarme la lotería (y eso que no la compro).

Natalia París me parece una de las mujeres más inteligentes que tiene Colombia. ¿Por qué? Simple: porque siempre he creído que la inteligencia pasa primero por saber quién eres y segundo sabes qué hacer con aquello que eres y ella en ese sentido nos da cátedra a muchos. Como dicen por ahí: zapatero a tus zapatos.

Jamás he medido la capacidad mental e intelectual de una persona por su conocimiento. De qué le sirve a uno saberse todas las capitales del mundo si existe Google que en menos de un segundo te responde todo lo que le preguntas. Yo no me sé todas las capitales, ni las desembocaduras de los ríos y ni me interesa. Ni siquiera podría responder quiénes han sido los presidentes de Colombia del 70 para atrás ¿eso me hace un bruto? Quizás para algunos sí, pero me tiene sin cuidado, porque la opinión de ese tipo de “inteligentes” no tiene relevancia.

Por ejemplo: Einstein es uno de los seres humanos más inteligentes que ha dado el planeta, por algo fue elegido como el científico más importante del siglo XX. Él, supo qué capacidades tenía y se dedicó a explotarlas. De nada le hubiera servido, ni a la humanidad, ser un gran físico de haberse dedicado a la música o a pintar.

Natalia lleva más de 20 años vigente en el modelaje, un mundo de figuras esporádicas. Tiene su línea de productos de belleza, bronceadores, diseña ropa interior y jeans. Toca piano, es publicista, ahora DJ y sigue apareciendo en las portadas de las revistas más importantes del país, incluso del mundo. Cada uno la juzgará como desee, ya muchos lo hacen y se burlan de ella replicando los chistes e imitaciones que hacen en programas de humor. Ponen en su boca palabras que jamás ha dicho y la ridiculizan obteniendo réditos personales a costa de su imagen. Una triste práctica pero que no deja de ser una simple y burda imitación alejada de la realidad.

Quisiera ver a una de esas personas catalogadas como “inteligentes” por la sociedad, ser tan exitosa como lo es ella.

Natalia es, quizás, la mujer más deseada del país desde hace años. Muchos crecimos soñando con ella, es la diva de una generación que se quedó boquiabierta con su comercial de Cristal Oro, en el que aparecía con un bikini dorado. Muchos la admiramos, la seguimos y lo haremos, posiblemente, el resto de nuestras vidas.

Hoy en día, Natalia hace lo que le da la gana. Vive tranquila viajando (lo sé porque la sigo en Twitter) y haciendo sus toques y creando empresa. Entendió que es el momento de recoger todo lo que ha sembrado y demuestra que la tiene sin cuidado lo que se diga de ella. Los chistes que se cuentan a su nombre, más que disgustarla la divierten y en el fondo le sirven porque le siguen dando vigencia (ya quisieran los “inteligentes” que los usaran de esa manera).

En fin, considero a Natalia París una gran mujer. Debo aclarar, aunque sobra, que no la conozco, jamás le he visto en persona, ni siquiera a 20 metros, algo que me parece absurdo pues vivimos muchos años en la misma ciudad, pero así es la vida.

Este es un sencillo homenaje a una gran mujer. ¿Cuántos lo leerán? No sé y no importa, con tal de que ella lo haga, por eso hoy compré la lotería.


@DiegoMorita