jueves, 6 de febrero de 2014

Derroche y falta de comunicación

Por DIEGO MORA | Publicado el 05 de febrero de 2014 El Colombiano


Elegí estudiar comunicación porque siempre me gustó escribir. Mi proyección profesional la vislumbré en esa área y hoy la cumplo en parte en este espacio en el que ya llevo dos años ininterrumpidos expresando mi opinión. También lo hago en mi blog y en otros medios que me permiten desarrollar este ejercicio.

Comunicar es todo. Es un proceso inherente al ser humano y es tan sencillo como decir "buenos días", y que te respondan "cómo amaneciste", hasta decir "feliz noche", y que te digan "duerme bien". Sin embargo, tanta teoría al respecto, porque es una de las áreas más estudiadas en el mundo, ha convertido algo tan sencillo como emitir un mensaje y esperar una retroalimentación, es una fórmula complicada y casi imposible de entender, por eso se escriben más libros de comunicación en la actualidad que poemas y cartas de amor.

Conocí el fin de semana, gracias a Jorge Romero (un tuitero muy activo @jorgitoro), una fotografía del equipo de prensa de la Casa de Nariño. Un grupo de profesionales, con seguridad, de grandes capacidades y que sobrepasa las 40 personas. 

Su jefe, el Presidente de la República, ha dicho en varias oportunidades que los problemas de su gobierno y el que los colombianos no conozcamos su "gran obra", se debe a que no están comunicando de manera correcta todo lo que hacen. Me voy a ir a lo simple, aquí pasan dos cosas: o es muy poco lo que se hace y es poco lo que hay para comunicar, o el equipo (los más de 40) no están haciendo bien su trabajo.

La verdad no es tan difícil comunicar. Simplemente hay que conocer a nuestro público, hablarle en un lenguaje sencillo, que lo entienda desde el doctor hasta el analfabeta, pero eso a Santos se le hace imposible, ¿por qué? Fácil, porque no conoce las regiones, se dedicó a gobernar desde Bogotá y se olvidó del resto del país. Su lenguaje es complejo y no es natural, hasta para leer su nombre usa teleprompter, y como dicen por ahí, si no se hace desde el alma no funciona.

Preocupa el derroche de dinero y la nómina tan alta destinada para este y darnos cuenta de que los resultados no se ven. Un solo contrato, cuyo objeto es "apoyo y asesoría al Alto Consejero para las comunicaciones" nos costó a los colombianos $213.184.800 en nueve meses. Son $23.687.200 al mes. ¿Tanto dinero para una persona y no se ve el trabajo? ¿Honorarios más altos que los del propio Juan Manuel Santos? Inaceptable pero no imposible en este gobierno. 

Por último: presidente, si sus problemas son de comunicación, proceda a la cancelación de contratos, no más derroche.


@DiegoMorita

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/derroche_y_falta_de_comunicacion/derroche_y_falta_de_comunicacion.asp

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