jueves, 5 de diciembre de 2013

El reencauche de los expresidentes

Por DIEGO MORA | Publicado el 4 de diciembre de 2013 El Colombiano


Creo que compraré o esperaré a que me lo presten, el libro "Memorias olvidadas " del expresidente Andrés Pastrana. No es que me interese realmente lo que dice, pero creo que puede ser una buena lectura que nos ayude a entender muchas cosas y a enterarnos de otras.

Aunque lo principal del libro ya se dio a conocer, creo que será muy bueno ver la posición que asume Pastrana con el desastre que ocasionó despejando el Caguán, lo único por lo que Colombia lo recuerda y no de manera muy positiva que digamos.

La presentación de este libro ha servido para que los expresidentes Gaviria, Samper y el ahora candidato (por la renovación) al Senado Horacio Serpa sean el centro de atención, ya que son mencionados por Pastrana en todo el escándalo del proceso 8.000, ese pedazo funesto de nuestra historia que ojalá pudiéramos olvidar pero que no podemos hacer hasta que se haga justicia.

Esta pelea entre Pastrana y Gaviria (porque Samper no ha querido meterse a la candela, pues el que tiene rabo de paja no puede hacerlo) ha servido para conocer ese lado turbio de estos personajes, sobre todo del expresidente liberal, que en una entrevista en directo para televisión se salió de la ropa y llamó al expresidente Conservador "pequeño enano moral". 

¿Qué nos deja esta confrontación? Primero debo decir, que no me parece malo que se enfrenten. Colombia tiene derecho a conocer la verdad y aunque han pasado casi 20 años nunca será tarde para que sepamos qué pasó, cómo pasó y quiénes sabían que el narcotráfico estaba financiando una campaña a la Presidencia.

Es paradójico que los expresidentes que se llenan la boca pidiéndole mesura en sus palabras aÁlvaro Uribe Vélez cuando sale a poner la cara, sean quienes hoy en día protagonizan peleas ante las cámaras de televisión y los micrófonos en la radio utilizando un lenguaje fuerte y mostrando odio en su expresión corporal. 

La figura del expresidente no existía en Colombia hasta Uribe. Los anteriores se retiraban a vivir tranquilos de la pensión y asistían a las reuniones de la Comisión de Relaciones Exteriores a tomar café. Uribe le dio un giro a esta figura, fue muy criticado pero hoy todos quieren ser como él: protagonistas del día a día.

El Partido Liberal, Gaviria, Samper, Serpa y los demás le deben a Colombia una explicación, la verdad de lo que pasó. ¿Tendrán los pantalones para hacerlo?

Por último: dejen de tenerle tanto miedo a la historia. Si hay que hablar de Escobar mil años hay que hacerlo, lo importante es que aprendamos de lo que pasó y trabajemos para que no se repita.


@DiegoMorita

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