jueves, 8 de agosto de 2013

Por la reelección

Por DIEGO MORA | Publicado el 07 de agosto de 2013 El Colombiano


Está claro: Juan Manuel Santos aspirará a la reelección en 2014.

A pesar de que su gobierno sea uno de los más regulares de los últimos años (así con cifras intenten cubrir la realidad) su orgullo lo obligará a intentar ganar la presidencia esta vez por mérito propio, lo cual -si Colombia es coherente- lo llevará al fracaso.

¿Y por qué digo que irá por la reelección?

Es fácil de concluir después de ver su ronda de medios, a propósito de los tres años de gobierno que se cumplen hoy, y de la aplicación de su nueva estrategia (con la clara mano ¿negra? de JJ) que lo ha llevado a catalogar de "furibistas" a quienes siguen las ideas del expresidente Uribe, entre otros comentarios salidos de tono y que nada tienen que ver con la posición de quien se cataloga a sí mismo "un estadista". 

Si no puedes hacer que te reconozcan por tus aciertos pues desvía la atención y haz quedar mal a tu contendor, parece ser la guía del Presidente.

Por otro lado su enorme ego le dicta que tiene que reelegirse para no quedar por detrás de Uribe en esa meta.

Él cree que los nueve millones de votos con los que ganó la presidencia son propios y que ese gran caudal se ha mantenido estos tres años y lo hará uno más, a pesar de sus desaciertos, de sus locomotoras sin gasolina y del evidente deterioro en seguridad; por no mencionar el inminente fracaso del proceso en La Habana (y para esto último solo tengo en cuenta que las Farc no han dado una sola muestra de paz y las declaraciones diarias con propuestas absurdas que escuchamos desde la isla).

En lo personal, creo que la figura de la reelección es democrática, al fin y al cabo quien decide son los millones de personas que salen a votar. 

En las manos del constituyente primario está premiar o castigar al gobernante que intenta hacerse reelegir.

En 2006, Colombia, le dio su confianza a Uribe con una alta votación, en 2014 es posible que busque otro camino, que cobre por ventanilla las promesas rotas y elija una nueva opción que nuevamente la haga soñar.

Por último: Juan Manuel tiene bajo la manga los dineros no entregados de las regalías, las casas "gratis" y el aparato estatal a su servicio.

Sus rivales tendrán que acudir a las ideas (como debe ser la política) y los colombianos decidiremos el rumbo que queremos tomar en los próximos años. Como en 2002, de esa decisión dependerá transformar el país. ¿Para bien o para mal? En 365 días lo sabremos.

@DiegoMorita

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