viernes, 17 de mayo de 2013

¿A qué fueron las Farc a La Habana?

Por DIEGO MORA | Publicado el 15 de mayo de 2013 El Colombiano


Sorprenden las más recientes declaraciones de los voceros (negociadores) de las Farc en La Habana. Digo sorprenden por aquello de no perder la capacidad de asombro, porque de estos personajes (macabros) ya nada debería sorprendernos.

"No vinimos a La Habana a entregar las armas", dijeron. Otro as bajo la manga que sacan gracias a la exposición mediática que siguen teniendo (hay que reconocer que ya no salen tanto en los medios como al principio ¿se redujo el interés u orden de palacio?).

Hace poco habían dicho que la justicia colombiana no era digna para juzgarlos. Antes, aseguraron, que no pasarían un solo día en la cárcel, y la perla mayor: "nosotros somos las víctimas".

Después de más de seis meses y ningún avance palpable en la negociación, la pregunta que surge después de evaluar estas declaraciones es ¿a qué fueron las Farc a La Habana? La respuesta no es clara y, tal vez, en este momento no existe, porque de todo recibimos desde las casas de El Laguito, menos certezas y hechos claros. Lo que sí recibimos son incertidumbres y burlas.

Cuando leo y vuelvo a leer las palabras que nos llegan desde Cuba, y dejando de lado mi posición crítica a este proceso, concluyo que estamos frente a una negociación que no contempla que haya verdad, justicia y mucho menos reparación. Márquez, Santrich y París se encargan de recordárnoslo cada vez que pueden, al mejor estilo del circo famoso y su eslogan "y después no digas que no te avisamos".

Y es que eso parece lo que pasa en La Habana, un circo. Con los mejores malabaristas y, claro está, payasos que podamos encontrar, esos que creen que todo es un chiste, que disfrutan mientras responden "no nos vamos a complicar con eso" ante la pregunta (oportuna y necesaria) de si las Farc tienen secuestrados, ¿hay derecho?, no, no lo hay, pero eso a ellos poco o nada les importa.

El tiempo pasa y en La Habana no pasa nada. En Colombia seguimos esperando gestos reales de paz y no que aumente la cuenta de policías y soldados asesinados o de civiles mutilados por minas antipersona. 

¿Qué queremos? Simplemente que los cabecillas de las Farc entiendan que la paz no puede ser un obstáculo para la justicia, que ellos tienen una responsabilidad con un país que no tragará entero y que está cansado de las mentiras y de la burla. 

Por último: a enterrar las armas, a obtener curules directamente, a tomarse el poder no importa cómo; en realidad ¿a qué fueron las Farc a La Habana?.

@DiegoMorita

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario. Sígueme en Twitter @DiegoMorita