miércoles, 3 de abril de 2013

Cinismo negociado


Martes, Abr 02 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com
“Rendición incondicional de las guerrillas, entrega de las armas, sometimiento a sus políticas, todo a cambio de dos o tres puestos en el Congreso, el paseo por unos meses de un comandante en el cargo de ministro de Trabajo o de Salud, unas cuantas promesas y hasta unos años de cárcel para los principales líderes de la insurgencia nos anuncian y listo. ¿Ingenuidad o cinismo? Tal vez las dos cosas" Farc – marzo 27 de 2013
Las anteriores palabras fueron pronunciadas desde La Habana por uno de los voceros terroristas que hace parte del grupo que desde hace unos meses vive cómodamente en Cuba y a expensas del Estado colombiano, con la supuesta intención de firmar un acuerdo que permita la terminación del conflicto y conseguir una “paz” estable y duradera.
En esas 70 palabras, y no hay que ser muy astutos para entenderlo, se refleja la intención que desde el comienzo de las “negociaciones” muchos hemos venido denunciando por diferentes medios de información y redes sociales: las Farc quieren salir impunes y libres de todos sus crímenes y el gobierno de Juan Manuel Santos, que solo busca un lugar en la historia, está dispuesto a conceder lo que esté a su alcance para satisfacer esas exigencias, aunque en su camino entregue la dignidad que en 200 años hemos logrado mantener.
“Rendición incondicional de las guerrillas, entrega de las armas, sometimiento a sus políticas”, si, en realidad lo que la mayoría de colombianos esperaríamos es que el terrorismo se desmovilice, entregue sus armas y se someta a la justicia. Y es que las sociedades así funcionan, acaso ¿el que roba, extorsiona, asesina o secuestra por el solo hecho de negociar tiene derecho a que se le perdone su crimen? Pues no! Por eso es tan inadmisible y además absurdo suponer que las Farc pretendan no ir un solo día a la cárcel y peor aun, que vayamos por el camino (gracias al Marco Jurídico para la Paz) de que el gobierno lo permita.
“…dos o tres puestos en el Congreso, el paseo por unos meses de un comandante en el cargo de ministro de Trabajo o de Salud…”, ¿qué está prometiendo el Estado colombiano en La Habana? ¿Será destruida la institucionalidad y la democracia burlada, otorgando cargos de elección popular a dedo? Si es así, habrán triunfado las Farc, que han intentado acabar con el país desde hace cinco décadas, gracias a un proceso de dos años en el que el mismo gobierno elimina las bases democráticas de nuestro país.
No existe escenario más peligroso para nuestra sociedad que una “paz” de papel, para un premio y una foto.
Epilogo: se pregunta el vocero de las Farc: ¿Ingenuidad o cinismo? Coincido con él (es en lo único) en que tal vez son las dos cosas. Por un lado la ingenuidad es de ellos mismos al creer que Colombia tragará entero y permitirá que den el brinco desde la selva hasta el Congreso y así con el poder de las leyes instaurar su socialismo del siglo XXI. Ingenuidad de Juan Manuel Santos por considerar que cediendo a las pretensiones de las Farc, asegura un lugar en la historia como el presidente de la paz.
Cinismo de las dos partes, una de ellas peligrosa por el poder que le dan las armas y su oleada de terror en todo el país, la otra peligrosa por tener el poder, que se le otorgó democráticamente, de negociar a nombre de quienes lo elegimos, aunque le hayamos dado el mandato para terminar de derrotarlas militarmente, no para regalarles el país.
@DiegoMorita

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por tu comentario. Sígueme en Twitter @DiegoMorita