lunes, 4 de marzo de 2013

De protestas y violencia

Domingo, Mar 03 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


¿Aprenderemos algún día a protestar en Colombia? La respuesta es NO.

La protesta es una forma de demostrar que se vive en un país democrático y creo que es una manera de consolidar procesos importantes como la libertad de expresión. En Colombia se protesta por casi todo, porque si y porque no, si sube la gasolina y si baja porque el mes entrante volverá a subir. Por el costo de los peajes, el estado de las carreteras, por la salud, la educación, por la violencia.

Y la gran mayoría de protestas terminan precisamente en eso, en violencia. Unos pocos, a veces muchos, vándalos, desadaptados, delincuentes aprovechan cualquier protesta para generar caos, para generar miedo.

Son las protestas el escenario perfecto para los desmanes. Para destruir lo que se atraviese, para robar, para delinquir y dejar fluir el espíritu facilista de muchos que escogieron el otro camino, ese que en ocasiones no tiene retorno.

Los delincuentes son cobardes por naturaleza, por eso necesitan un arma para amedrentar a sus victimas. En las protestas aprovechan la multitud para resguardarse, para evitar ser detectados. Cubren sus rostros para que no los identifiquen y tiran la piedra escondiendo la mano de inmediato.

Delinquir es fácil, tomar lo de otros a través de la fuerza. Robar, asesinar, violar es fácil. Estudiar, trabajar no lo son tanto, requieren más esfuerzo, dedicación y tal vez los resultados no son los que uno espera, por eso delinquir es un camino que muchos prefieren tomar.

¿Cuánto nos vale, en dinero, cada protesta en Colombia? ¿Cuánto nos vale, en el retroceso cultural, cada protesta?

Tener la violencia como una opción para todo en nuestro país, no permite que salgamos del abismo. Si alguien te choca el carro lo primero que se piensa es en agredir ¿o no? Si alguien se tropieza frente a nosotros y nos derrama la bebida que llevaba en la mano ¿cuál es nuestra primera reacción?

El ser humano es violento por naturaleza, por instinto. Su evolución y desarrollo ha estado mediado por luchas, batallas, guerras ¿cómo esperar que esto cambie?

Simple, cambiamos de actitud y lo logramos. Debemos eliminar la violencia de nuestras opciones. Una absurda discusión en las redes sociales, intentar convencer a los demás de que se tiene la razón, son formas, tal vez mínimas de violencia, pero que si las sacamos de nuestra cotidianidad pueden contribuir a nuestra salud mental, física y al desarrollo de nuestra sociedad.

Fácil decirlo, difícil, quizá imposible, lograrlo mientras no entendamos que el bienestar de los demás hace parte de nuestro propio bienestar. Si usted es de los que aun arroja basura a la calle, que aprovecha un descuido para colarse en una fila, si piensa que “el vivo vive del bobo”, en su ser está alimentando formas pasivas de violencia que impiden cambios de actitud.

No pido que dejemos a un lado reacciones lógicas de un ser humano como el enojo cuando pasa algo con lo que no estamos de acuerdo, solo pido que evaluemos nuestras reacciones antes de emitir un juicio, antes de agredir con las palabras o con un arma.

Empecemos de una vez, así quizás tengamos oportunidad de ver un cambio antes de que pasemos a “mejor” vida.

Post Scriptum: apoyo el paro cafetero, pero rechazo que se promuevan, vengan de donde vengas, disturbios y bloqueos a vías. La protesta pacífica es bienvenida de lo contrario el Estado debe hacer lo que legalmente esté a su alcance para preservar la integridad de la sociedad y su infraestructura.

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