jueves, 28 de marzo de 2013

Respuestas de lectores

Por DIEGO MORA | Publicado el 27 de marzo de 2013 El Colombiano


Hace ocho días publiqué en este espacio una columna titulada: ¿Qué son las Farc?

La pregunta generó entre algunas personas de las redes sociales algo de polémica y además el ejercicio espontáneo de responderla. Hoy, considero importante publicar algunas de ellas, pues me parece una buena manera de alimentar el debate y seguir consolidando procesos de libre expresión y democracia. El lenguaje utilizado por ciertas personas es un poco fuerte y no apto para este espacio, razón por la cual edité sus respuestas. A todos los que se tomaron el tiempo de contestar les agradezco mucho.

¿Qué son las Farc?

"Simple: Una manada de asesinos…".

"Son un grupo de asesinos dementes completamente enloquecidos por la sangre y la maldad…".

"Delincuentes, terroristas, narcotraficantes, violadores…".

"Son unos mártires que ofrendan su vida para conservar sus plantaciones de coca. Son unos mártires que arriesgan su vida al secuestrar policías, soldados y civiles inocentes. Son mártires que sacrifican su tiempo reclutando niños para la guerra. Son mártires que desplazan millones de campesinos para que no se torturen labrando la tierra. 

Son mártires que explotan bombas para diversión del pueblo. Total, son unos incomprendidos y son tan de malas, que Satanás, que es el único que los entiende, los espera con los brazos abiertos para someterlos a la cruel tortura de estar al lado de mi exsuegra".

"Niños sin piernas, hombres sin hijos, madres sin esposos, ruina ecológica, parálisis económica: esta es la herencia de las Farc".

"Todos sabemos qué son las Farc, menos el presidente Santos que cree que será reelegido si alcanza la paz, así el país quede vuelto trizas".

"Más claro no puede ser, esta es una columna valiente y veraz que no es un secreto para nadie, pero el problema es que hoy en día esos mismos guerrilleros, asesinos, narcotraficantes, terroristas, extorsionistas, depredadores son los nuevos mejores "amiguis" de Santos y no importa hacer pactos con el diablo con tal de conseguir la reelección".

"Ustedes que tienen voz díganle al presidente Santos que mientras los varones de la droga (Farc) no acepten el daño que le han hecho al país, no debe haber acuerdo alguno".

"Son un grupo de los mejores amigos de Juancito el mentirosito…".

Por último: el espacio no alcanza para poner otras respuestas importantes, pero debo aclarar que no llegó una sola expresando apoyo, lo que dice mucho del sentimiento colombiano. ¿Con quiénes estamos negociando?. 

@DiegoMorita

martes, 26 de marzo de 2013

"Non c'è pace senza verità"

Lunes, Mar 25 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


Del papa Francisco en 15 días, quizás, se ha escrito más que de Benedicto XVI en sus ocho años de pontificado. Este impacto tan positivo para la mayoría, está motivado por la diferencia que de entrada mostró el argentino frente a sus predecesores. Ha roto el protocolo cada vez que pudo, saluda a los fieles dándoles la mano, besa a los niños, su anillo no es de oro sino de plata, sigue con sus zapatos negros y no con los rojos y hasta cambió el trono, innecesariamente bordado en oro, por una silla normal y corriente.
Sumado a lo anterior el papa Francisco transmite humildad, cercanía y lo hace de manera natural, sin premeditaciones. Es un “experto en mercadeo”, porque su discurso le está llegando al grueso de la población católica, en su mayoría pobre y que con seguridad ven en esta nueva era vientos de cambio y de una labor abnegada de la iglesia por y para los más necesitados. También, su franqueza y la forma de expresarse han calado en las altas esferas, en los gobernantes y aristócratas, aquellos que tienen en sus manos la oportunidad de darle un giro a la historia de la humanidad.
En días pasados, el papa recibió al cuerpo diplomático acreditado en la Santa Sede y en un sencillo pero emotivo discurso expresó varias ideas importantes, que quiero traer a colación a la luz de la situación actual de Colombia.
Habló de la pobreza y no solo refiriéndose a lo material, sino a la pobreza espiritual que afecta, también, a los países más ricos y que, citando a Benedicto XVI “deja a cada uno como medida de sí mismo y pone en peligro la convivencia entre los hombres”. Hoy en día Colombia sufre y padece los deseos de unos pocos de conseguir lo que quieren sin importar nada. La paz a cualquier precio, con impunidad, sin verdad, sin reparación. Unos queriendo quedar como los salvadores cuando en realidad alimentan sus vanidades personales y otros que después de causar daño y sembrar el terror pretenden un “borrón y cuenta nueva” apoltronados en los salones de la democracia que tanto tiempo intentaron destruir.
Y por eso el papa Francisco dijo: “Non c'è pace senza verità” -No hay paz sin verdad- frase que fue el eje central de su discurso. ¿Y en Colombia cómo conseguir la paz si cada uno tira para su lado y busca su bienestar particular? Porque es esa es la lectura que se hace del proceso que adelanta el gobierno Santos en La Habana con el grupo narcoterrorista de las Farc. Una “paz” a cualquier precio, llena de egos, para la foto. Pero firmar con este grupo no es lograr la paz, esa es una mentira que nos han vendido; desmovilizarlos es el primer paso para cesar parte de un conflicto que desangra al país. No obstante, firmar la impunidad a los ojos de un país sediento de verdad ¿cuánto tiempo nos puede dar tranquilidad?
Finalmente, el papa Francisco dijo: “No se pueden construir puentes entre los hombres olvidándose de Dios y no se pueden vivir auténticas relaciones con Dios ignorando a los demás”. Dejando a un lado la alta carga religiosa de estas palabras, es inadmisible que en Colombia se adelante un proceso de espaldas al país, a las millones de víctimas. No es descabellado pensar en que el resultado, si acaso sale algo, en La Habana será aplicable solo en el papel, porque ese puente que Santos y Farc creen estar construyendo se cimienta en mentiras, en el orgullo y en la negativa a responder ante la historia por los crímenes que por tantos años ellos mismos escribieron con tinta roja.
Epilogo: en buena hora el Vaticano recibe a un hombre inspirado en San Francisco de Asís, ojalá que el tiempo le alcance para introducir cambios palpables en el actuar de la iglesia.
Ñapa: agradezco a Fernando Palacio -@FernaPiensa – que muy amablemente me tradujo y envió el discurso del papa. Un abrazo muy fuerte para él en Roma.

@DiegoMorita

lunes, 25 de marzo de 2013

Así se negocia en Cuba


Una amiga periodista que está en Cuba, me contó, de acuerdo a mi solicitud pues desconocía la mecánica, cómo se desarrollan las negociaciones entre el gobierno y las Farc.

En estos seis meses en La Habana, cada ronda tiene sesiones por día de 4 horas, de 9 am a 1 pm. Las reuniones son en un salón del Palacio de Convenciones y a eso de las 11 am las partes hacen un pequeño receso. Al terminar la jornada, se dirigen a las casas de El Laguito. Se reúnen tres días y descansan uno (parece horario de congresista ¿será que están practicando?).

No hay claridad sobre lo que hacen en los días de descanso, según lo que ha expresado el gobierno ellos trabajan en la agenda. ¿Qué hacen las Farc? Es un misterio, pero en la mayoría de los casos aprovechan para dar entrevistas a medios nacionales o a las agencias internacionales, que según mi amiga, ya no los buscan con la intensidad o novedad de los primeros días. ¡Ojalá fuera cierto!

Esa mecánica de las reuniones, las pocas horas que se dedican (podría estar aquí la explicación para el poco avance después de seis meses) son una recomendación de expertos negociadores internacionales, ya que  someterse a extensas jornadas puede resultar no solo tedioso sino improductivo. Tal vez le faltó a los expertos recordarle a las partes, que es importante avanzar en lo que se está negociando, pues no tiene lógica que después de tanto tiempo no se tengan acuerdos concretos en el primer tema.

La delegación colombiana viaja periódicamente al país como estrategia para cuidar la información. Las conversaciones con el Presidente son frente a frente sin teléfonos rotos y para que Santos ordene qué hacer o cómo seguir.

Le pregunté a mi amiga si sabía algo de los costos de este proceso, a propósito del Derecho de Petición que le envié a Juan Manuel Santos a través de mi columna en el periódico El Colombiano con fecha marzo 13 de 2013 (léalo aquí http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/D/derecho_de_peticion/derecho_de_peticion.asp) y que no obtuvo respuesta dentro de los términos de Ley. Ella también se cuestionó sobre estos costos pero fue clara en decir que no se sabe cómo se cubren.

Este proceso es un misterio, el hermetismo es total y los colombianos que nos beneficiaremos o saldremos perdiendo con el resultado de este proceso no sabemos nada.

Recibimos información a cuenta gotas y parece que estratégicamente difundida para ir midiendo la opinión. Como ese dato que lanzó el hermano del Presidente, Enrique, en una entrevista con La Silla Vacía (léala aquí http://www.lasillavacia.com/node/42717) y en la que responde esta pregunta, ¿Cuál es el mejor escenario que se puede esperar de la negociación?, de la siguiente manera:

“Parar la guerra. Llegar a la fase tres que es la fase decisiva si se firma la agenda simultánea y verificable. Vendrá el cese del fuego bilateral, al mismo tiempo que comienza la concentración y desarme y la participación política de las Farc y del Eln. Ahí lo más importante es cómo va el Estado a cumplir y a demostrar que hay la voluntad y la plata para llevarlo a cabo. Todo va a depender de eso”.

¿Acaso dentro de los cinco puntos de la agenda hay alguno que hable del cese al fuego bilateral? ¿Qué se está negociando realmente? ¿Por qué es más importante para el hermano del Presidente el cómo va a cumplir el Estado y no los terroristas de las Farc? ¿De dónde sale la plata?

Es muy peligroso el escenario que plantea aquí la mano derecha del Presidente, por eso es necesario que el país conozca qué se está negociando, cómo y cuál será el mecanismo con el que los colombianos validaremos o rechazaremos los “acuerdos”.

Es el momento para que este gobierno se quite la máscara y le hable de frente y con la verdad a Colombia, no más demagogia, no más información fragmentada y amañada. Necesitamos saber, tenemos derecho a saber…

@DiegoMorita

jueves, 21 de marzo de 2013

¿Qué son las Farc?

Por DIEGO MORA | Publicado el 20 de marzo de 2013 El Colombiano


No son terroristas. No son secuestradores. No son narcotraficantes. No son extorsionistas. No son violadores de los Derechos Humanos. Entonces ¿qué son las Farc?

Desde hace 6 meses, para no irme hasta 2010, que iniciaron las negociaciones en La Habana, somos testigos de una serie de afirmaciones que hacen los voceros de las Farc, desmintiendo una realidad palpable desde hace muchos años en nuestro país. En cada oportunidad que encuentran, intentan limpiar su imagen y aunque la evidencia de su accionar es irrefutable, el cinismo y descaro con el que tratan al país y a la comunidad internacional los lleva a negar lo innegable.

Desde Cuba hemos escuchado cualquier cantidad de mentiras. Que no son secuestradores, a pesar de que soldados y policías han tenido que pasar hasta 15 años encadenados en la selva. Que no son narcotraficantes y el pasado fin de semana el Ejército incautó cuatro toneladas de cocaína listas para ser enviadas al cartel de Sinaloa. Que no violan los Derechos Humanos y cada día caen más víctimas de las minas antipersonal, civiles inocentes, niños que han perdido sus piernas al pisar un artefacto sembrado por estos "angelitos" de manera indiscriminada.

Que no son terroristas y acaso cómo se puede definir lo que hicieron con Elvia Cortés y el collar bomba que le pusieron y con el que acabaron su vida. Y dónde queda el asesinato a sangre fría de Guillermo Gaviria y Gilberto Echeverry. Y dónde queda la masacre de los diputados del Valle. Si ante toda esta evidencia siguen negando lo que son, entonces que alguien les diga a las Farc, qué son las Farc, así la verdad les importe muy poco.

¿Son revolucionarios? ¿El ejército del pueblo? ¿Los liberadores de la opresión? Y si acaso alguna de estas preguntas resultara positiva ¿dónde están las pruebas de que lo son? ¿Por qué siguen asesinando a Colombia mientras, supuestamente, negocian finalizar el conflicto?

No podemos permitir que quieran engañarnos. El poder de los micrófonos es muy fuerte y las Farc saben aprovechar los que tienen a su disposición las 24 horas en La Habana y ese mensaje es peligroso porque ya sabemos que una mentira repetida mil veces se puede convertir en una verdad y es precisamente esa la doctrina que ellos pretenden instaurar en el imaginario de un pueblo cansado de una eterna guerra sin sentido.

Por último: respondiendo la pregunta, está claro que las Farc son un grupo terrorista que busca impunidad y con los cuales lo único que se debería negociar es la entrega de sus armas, su sometimiento a la justicia y la reparación a las víctimas. 

@DiegoMorita

martes, 19 de marzo de 2013

JMS: Juntemos Mis Slogans

Lunes, Mar 18 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com

“Justo, Moderno y Seguro” es el país que sueña Juan Manuel Santos para los próximos cuatro años de su ejercicio presidencial. Un slogan muy bonito, ideal para Colombia y que nos pondría en un punto muy alto a nivel mundial en caso de que un día pudiéramos decir que así vivimos. Esta frase que hábilmente fue lanzada en medio de la euforia por la elección de un papa argentino, es parecida (por no decir copiada) a la de un candidato peruano, asesorado por JJ Rendón, que buscaba un Perú “Justo, Moderno y Solidario”.
Tenemos muy claro que nuestro presidente actual es vanidoso y está obsesionado con su imagen. Gobierna por y para la encuestas (motivo por el cual cada día desciende más en ellas) y está empeñado en pasar a la historia de Colombia por algo. Su apuesta número uno es el proceso de “diálogo” en La Habana (este no avanza como él espera por eso cada día hay nuevas jugadas para lograr algo, que se firme cualquier cosa para tener que mostrar). Su segunda apuesta (que también parece la primera) es acabar con la imagen del ex presidente Uribe, su opositor más fuerte y el cual, Santos esto lo sabe muy bien, con su fuerza política y un buen candidato a la presidencia es el único con posibilidad de ganarle las elecciones en mayo de 2014.
Concentrado en fortalecer una estrategia de comunicaciones que le permita mostrar efectivamente los logros del gobierno, Santos contrató un nuevo asesor que se encargue del tema y que tiene la difícil misión (diría imposible como la película de Tom Cruise) de acercar al Presidente con los ciudadanos (esos que han estado abandonados por más de dos años) y de contarles todo lo que se ha hecho por ellos. Difícil, muy difícil.
Arranca entonces esta nueva etapa, camino a la reelección, intentando posicionar un nuevo slogan. Y es que como ese que decía “Estamos cumpliendo” no caló, porque nunca pudimos ver en qué nos estaba cumpliendo (teniendo en cuenta que las promesas de campaña con las que logró arrasar en las elecciones de 2010 y las ejecuciones son distintas), se necesitaba uno nuevo. Y es que Santos nos prometió más seguridad y hoy tenemos una “negociación” con el terrorismo mientras el país continúa desangrándose, ¿eso es cumplir? Santos nos prometió continuar con las políticas exitosas de Uribe y hoy gobierna con las ideas de quienes perdieron las elecciones, ¿eso es cumplir?
Y la “Prosperidad para todos” terminó siendo un divertido chascarrillo y se convirtió en “prosperidad para pocos” (por no decir para las Farc), porque precisamente uno de los grandes errores de Santos fue olvidarse del resto del país por ocuparse de La Habana. Incumpliendo la promesa (en eso es experto) de que el proceso no desvelaría al gobierno, hemos visto en los últimos seis meses como toda la atención del Estado se dirige hacia ese objetivo, sin que eso, hasta el momento, represente logros significativos. Así que por el lado de la prosperidad tampoco fue.
Epilogo: Cien mil casas (han entregado poco más de cinco mil), tabletas para los estudiantes (en lugares sin conectividad), locomotora minera sin arrancar, cero obras importantes de infraestructura, la reforma a la salud cada día más enferma, la reforma pensional cada día más añeja, la reforma a la educación cada día más analfabeta, la reforma a la justicia cada día más injusta y con toda esta evidencia (después de culpar a Uribe y sus seguidores por todo lo malo que pasa en el país) seguramente desde Palacio, nos dirán que: “Estamos Cumpliendo en ofrecer Prosperidad para todos y vamos camino a tener un país Justo, Moderno y Seguro”, eso sí, solo si vamos de la mano y “Unidos con Juan Manuel”.

domingo, 17 de marzo de 2013

Reconciliación de principios

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes (saludo especial para Mario Benedetti – A la izquierda del roble) que llegan a un momento de sus vidas en el cual deciden si negociar sus principios o seguir firmes aunque las consecuencias de la segunda opción no sean las mejores.


Es inevitable encontrar en tu camino personas que quieran pasar por encima de ti, sobre todo las que ostentan alguna posición de poder. ¿Quién de ustedes ha sentido que alguien desea que no triunfen? ¿Cuántas veces han tenido que agachar la cabeza y decir: está bien, cuando en realidad no es así?

Con seguridad les ha pasado en sus casas, en el colegio, en la universidad, en el trabajo, con sus parejas ¿estoy equivocado?

Cuando nos sentimos así, por lo general acudimos a contarle a alguien en quien confiamos, pues necesitamos desahogarnos. Ese alguien, hombre, mujer, grande, chiquito, no importa cómo sea, casi siempre nos dirá: a veces toca agachar la cabeza. Sí el tema es laboral, también dirá: con la lonchera no se juega o la lonchera no se patea. Además rematará: haga lo que tiene que hacer y seguro que todo saldrá bien, ¿estoy equivocado?

Esto que les voy a contar no me pasó a mí, sino a un amigo de un primo cuarto que vive en Checoslovaquia. Me pareció interesante, por eso se los cuento.

Él entró a trabajar a un empresa, allí se topó con un jefe con una ideología política contraria a la que por años él venía defendiendo. La relación desde el principio no fue fácil, empezaron a chocar por sus posiciones, al jefe nada le gustaba por bien hecho que estuviera. Llegó el día en que la cuerda se reventó y le dijeron: o cambia su posición o no puede seguir trabajando aquí.

Él necesitaba el trabajo, tenía una familia que sostener y algunas deudas acumuladas, así que no podía darse el lujo de perder este buen empleo. No obstante, siempre fue un convencido de que “los principios no son negociables”, se encontraba en una situación muy complicada.

¿Ustedes que harían? ¿Renunciar a sus principios? ¿Renunciar al empleo? ¿Arriesgarían la estabilidad de su familia por defender su ideología?

Me cuentan que miles de cosas pasaron por su mente y que se le notaba muy tenso con el pasar de los días, se enfermaba con regularidad y poco se le veía sonreír. Sin embargo, él era un profesional y hacia lo mejor posible su trabajo, aunque casi siempre este dependía de otros y en ocasiones era muy lento realizarlo. Mientras tanto su jefe, hacía lo posible por ponerle palos en la rueda (tal vez quería que se aburriera y renunciara) pero a la vez no podía esconder la calidad del trabajo de su empleado.

El jefe nunca tuvo la valentía de decirle de frente las cosas, prefirió la mediocridad y hablar a espaldas de su empleado. Se preguntarán por qué no fue despedido, es muy sencillo, por el tipo de contrato.

El ser humano está lleno de matices, en su mayoría negativos que afloran en la mayoría de los casos. Los positivos se guardan para ocasiones especiales, son reservados y muy exclusivos.

Al final de la historia, digamos que triunfó la justicia. El jefe, el mediocre y cobarde, terminó por renunciar a su cargo (nunca se supo por qué se fue) y el empleado sigue trabajando.

Está muy claro que esta historia no da para película, tal vez ni para entrada de un blog (como este) pero está escrita por una razón: los principios deben hacerse respetar, si alguien te los quiere pisotear debes defenderlos a capa y espada porque al final, como en las películas, siempre ganan los buenos.

Post Scriptum: a veces el final se demora, pero siempre llega.

@DiegoMorita

jueves, 14 de marzo de 2013

Derecho de Petición

Por DIEGO MORA | Publicado el 13 de marzo de 2013 El Colombiano


Empezó el séptimo ciclo de "negociación" entre el gobierno Santos y las Farc (para quienes no lo saben, un grupo narcoterrorista con 50 años de historia criminal) y a pesar de los múltiples anuncios de las partes, pocos avances se ven después de 148 días. Todo lo que se negocia en La Habana es secreto, por eso para los colombianos lo que pasa allá nada tiene que ver con la realidad del país que cada día retrocede más en seguridad, por citar solo un ejemplo.


Desde hace unos días vengo preguntándome cuánto nos cuesta a los colombianos, en términos de presupuesto, sostener de manera cómoda, muy cómoda en Cuba, al equipo negociador de las Farc. Como el hermetismo es total en todo lo que se refiere al proceso, considero necesario solicitar formalmente al Gobierno que haga pública esta información.

Los colombianos tenemos derecho a saber. El ejercicio de la política es público y no puede hacerse de espaldas a la sociedad. 47 millones de colombianos merecemos conocer qué se negocia con los representantes, según el presidente Santos, de 7.800 integrantes de las Farc.

Doctor Juan Manuel Santos Calderón, Presidente de la República de Colombia, haciendo uso del Derecho de petición consagrado en el Artículo 23 de la Constitución Política de Colombia y las disposiciones pertinentes al Código Contencioso Administrativo, le solicito muy respetuosamente, informe públicamente a los colombianos el presupuesto asignado por su gobierno al proceso de diálogo que se adelanta en La Habana-Cuba y que busca llegar a un "Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera". 

Le pido por favor discriminar el costo de manutención, hospedaje, transporte, alimentación y demás necesidades de los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -Farc-, además de qué rubro del presupuesto de la nación salen estos gastos.

También le pido especificar los tiempos que se tienen contemplados para las negociaciones en cada uno de los temas planteados para discutir en la mesa: 1. Desarrollo rural para garantizar acceso a la tierra. 2. Participación política y garantías a la oposición. 3. Fin mismo del conflicto armado. 4. Narcotráfico. 5. Derecho de las víctimas.

Agradezco su atención y quedo atento a la respuesta.

Por último: recuerde señor presidente Santos estas palabras de un personaje al que usted le profesa admiración, Winston Churchill, y que me parece que encajan perfectamente en este momento: "el peor error de un gobernante es mantener falsas esperanzas; en momentos de adversidad y conflictos, el pueblo puede adquirir valentía para enfrentarlos, pero no hay nada más que lo indigne que la mentira y el engaño". 

@DiegoMorita

lunes, 11 de marzo de 2013

Burla en Venezuela

Lunes, Mar 11 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


Esta semana hemos sido testigos de lo fácil que resulta burlarse de una sociedad y de la comunidad internacional a nombre de la democracia y la interpretación, de acuerdo a intereses particulares, de una Constitución Política, puntualmente la de Venezuela, inspirados, claro está, en la revolución y en el Comandante en jefe Hugo Chávez (Q.E.P.D., si es que puede).

Democracia es sinónimo de libertad. Libertad es la posibilidad, el derecho de cada ser humano de desarrollar su personalidad como mejor le parezca, sin miedo a represiones. Democracia y libertad hace mucho tiempo son dos palabras que no pueden ir juntas en una misma frase con Venezuela.

Después de hacer lo que quiso catorce años, Chávez le endosó el poder a su Vicepresidente, Nicolás Maduro. En un acto de contrición (resultó ser su despedida) le pidió al pueblo venezolano que en caso de que algo le pasara, eligiera a Nicolás como presidente. 87 días estuvo desaparecido Chávez y mientras tanto Maduro preparó al pueblo para el regreso del Comandante, aunque no esperaban que se diera en un ataúd. Las cosas no salieron como ellos esperaban o tal vez si.

Intentar interpretar la Constitución venezolana es un absurdo, pues lo que en ella dice se acomoda según las necesidades. Veamos este ejemplo: Diosdado Cabello explicó el pasado viernes que la designación de Maduro como Presidente encargado era legal pues eso dice la Constitución. Tenemos claro que hay una falta absoluta de Chávez, y según la CN, si la falta se produce antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección en los treinta días siguientes. Mientras se elige, se encargará del país quien presida la Asamblea Nacional. Según Cabello, como Chávez llevaba 14 años en el poder es claro que ya había tomado posesión del cargo, razón por la cual no aplica que él asuma ese encargo.

Sigue el artículo 233 y dice: “Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente o Presidenta de la República durante los primeros cuatro años del período constitucional, se procederá a una nueva elección universal y directa dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Vicepresidente Ejecutivo o Vicepresidenta Ejecutiva”.

Aquí viene la interpretación amañada: para Cabello, Chávez ya había tomado posesión hace 14 años (así no hubiera ratificado su mandato ante la reelección de 2012), por lo cual él no debe asumir el cargo provisionalmente; pero se encontraba en los primeros cuatro años de esta elección, por lo cual el Vicepresidente es quien asume. De esta manera despejan el camino para que Maduro pueda convocar a elecciones y participe en ellas, pues como Vicepresidente no podría hacerlo.

Creo que aquí hay un delito y coincido con Henrique Capriles cuando dice que la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de darle vía libre a Maduro para asumir como Presidente encargado, es un “fraude constitucional”, no obstante poco o nada se puede hacer ante eso en un país sin separación de poderes y controlado por una jauría de fanáticos.

La comunidad internacional tiene una responsabilidad muy grande con Venezuela y con su futuro y debería pronunciarse cuanto antes ¿qué dice la OEA? ¿Qué dice la ONU? ¿Qué dice Mercosur? Lo sé, con seguridad no dirán nada.

Venezuela parece no tener opción de cambio. Siguen jugando a su amaño, como lo hizo todos estos años Chávez, con la Constitución y disfrazando la dictadura de democracia. Las nuevas elecciones serán controladas por los “chavistas” que dentro de poco serán “maduristas” (con tendencia a pudrirse), ojalá la oposición tenga oportunidad de jugar en igualdad de condiciones, para que Venezuela empiece a caminar por otro senda.

Epilogo: Santos fue recibido con mucho entusiasmo por el pueblo venezolano, él, rompiendo el protocolo, caminó hacia la multitud y estrechó sus manos, se le veía muy cómodo. Triste que esa cercanía no la tenga en su propio país y que a cada ciudad que viaje la constante sean las rechiflas y abucheos ante su mala gestión. Se acabó el tiempo Juan Manuel y no pudiste entender que en Colombia perdonamos el error pero jamás la mentira y mucho menos que hayamos retrocedido en el tiempo y hoy estemos igual o peor que en los años noventa.

@DiegoMorita

Antioquia, la más...


Es muy preocupante la situación de orden público en el departamento de Antioquia y en especial en el norte, municipios de Toledo, San Andrés de Cuerquia e Ituango.

Los ataques terroristas de las farc se volvieron, nuevamente, la constante en una zona que ha tenido que sufrir durante muchos años una violencia desmedida, no solo de las guerrillas también de los grupos de autodefensas.

Con la construcción de la hidroeléctrica más grande del país en esta zona, se han recrudecido los ataques contra la fuerza pública, la infraestructura y la población civil, que ahora recuerda y regresa al pasado, a unos años que parecían relegados al olvido gracias a la Política de Seguridad Democrática del gobierno Uribe y que esfuman la tranquilidad, trayendo de regreso el miedo y la desesperanza.

Recientemente dos soldados fueron asesinados al ser activado un artefacto explosivo en San Andrés de Cuerquia, además dos inocentes niños fueron alcanzados por la detonación y resultaron heridos. En este momento se debaten entre la vida y la muerte en una clínica de Medellín.

Pero es aun más preocupante la pasividad del gobierno nacional y departamental, este último encargado de mantener la seguridad en los 125 municipios de Antioquia, que parecen no reaccionar. No se ven acciones concretas para combatir el terrorismo en esta zona, no hay medidas excepcionales para prevenir ataques, no hay decisión, ¿acaso no les parece importante brindar seguridad en la zona donde se construye la mega obra número uno del país y que asegura un ingreso permanente para los antioqueños? ¿han pensado en retomar la estrategia de seguridad que tantos resultados arrojó hace pocos años?

Los antioqueños, más que un discurso idealista, necesitamos certezas y realidades que signifiquen seguridad para todos en cada rincón del territorio. En ese momento, sin ninguna duda, todos podremos unirnos y decir que Antioquia es la más…

@DiegoMorita

jueves, 7 de marzo de 2013

El gran salto


Por DIEGO MORA | Publicado el 06 de marzo de 2013 El Colombiano

Hace menos de un año el presidente de Colombia Juan Manuel Santos, hoy prenominado al Premio Nobel de Paz, escribía en su cuenta de Twitter: "Ni Timochenko ni ninguno de los cabecillas de la guerrilla van a llegar a cargos de elección popular por el Marco Jurídico para la paz".

Este mensaje ha rodado nuevamente en la red social después de que el pasado domingo los colombianos nos levantáramos con este titular: "Congresistas viajan a Cuba para entregar propuesta de participación política de Farc".

No conocemos la propuesta, todo lo que se discute y pacta en La Habana es secreto, ni sabemos cómo se escogió a los senadores y representantes que viajaron de manera clandestina a Cuba, comitiva encabezada por Roy Barreras e Iván Cepeda, y no sabemos la dimensión y el alcance que la propuesta, avalada por Santos, tenga en el futuro (cada vez más gris) de nuestro país, situación que genera una gran incertidumbre en la sociedad.

Pero no es una sorpresa que el Presidente diga una cosa y haga otra. En campaña prometió vehementemente continuar con las políticas de Uribe y hoy gobierna con las ideas de los perdedores. Era el crítico número uno de Hugo Chávez y hoy lo tiene en un pedestal como garante del proceso (situación en pausa debido a sus problemas de salud) y hasta aseguró que el venezolano era un factor de estabilidad para la región.

En repetidas ocasiones lo hemos expresado, queremos la paz pero no a cualquier precio. No queremos que haya olvido, que se deje a un lado la reparación a las víctimas y que se premie a terroristas con impunidad. No podemos permitir, que por vanidades personales, se negocie la dignidad del país y se les permita, fácilmente, a los terroristas, dar el salto desde las montañas de Colombia hasta el Capitolio Nacional.

El Marco Jurídico para la Paz se aprobó el mismo día en que atentaban contra el exministroFernando Londoño. Santos culpó a una "mano negra" de estar detrás de este crimen, hoy sabemos que fueron las Farc quienes pagaron 1.000 millones de pesos por el atentado. Con este acto legislativo, Santos podrá suspender la ejecución de las penas y autorizar el cese de la persecución judicial, también podrá perdonar condenas. ¿A quién creen que perdonará? Todo está servido ¿no?

Por último: las Farc saben que a través de las urnas no llegarán a ninguna parte por eso presionan al Gobierno con promesas. Santos, alimentado por su ego, hará lo que sea por cumplirles, sobre todo ahora que tiene posibilidades de ganarse el Nobel, su meta desde el principio.

@DiegoMorita

martes, 5 de marzo de 2013

Camino al Nobel


Después de que se conociera que Juan Manuel Santos está pre nominado al Nobel de Paz, Colombia entra en un camino peligroso y del cual, tal vez, no podrá regresar.

Está claro, el gobierno orientará acciones para ganarse ese premio. De aquí al 12 de octubre que se conozca el ganador tendremos un acuerdo con las Farc. ¿Qué tipo de acuerdo? Eso no importa, lo de menos es el fondo, se necesita es la forma, se necesitan hechos que mostrar, anuncios de “paz” que pasarán por la desmovilización de algunos frentes terroristas, entrega de armas, reinserción a la vida civil y llegarán a la aplicación del Marco Jurídico para la Paz permitiendo que los cabecillas que hoy están en La Habana, pasen de inmediato al Congreso de la República.

Es muy casual que un día antes de conocerse los pre nominados a uno de los premios más importantes del mundo, una comisión del Congreso de la República encabezada por Roy Barrera e Iván Cepeda, viajara de manera clandestina a Cuba (la información de los jefes de prensa indicaba que el viaje era a Nueva York) a reunirse con los negociadores de las Farc, reunión que no estaba prevista y de la cual el pleno del Congreso no tenía conocimiento, situación que generó el rechazo generalizado de la sociedad colombiana. ¿Será que ya sabían de la pre nominación y se adelantaron para no generar suspicacias si el viaje se daba después? De este gobierno todo se puede esperar!

Ojalá que Juan Manuel Santos se ganará ese Nobel de Paz, siempre y cuando consiga que las Farc y el Eln se desmovilicen, entreguen las armas, las rutas del narcotráfico, pidan perdón, reparen a las víctimas, paguen cárcel y asegure que quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad no puedan ser elegibles a cargos de elección popular. Además que se le ponga freno al fenómeno creciente de las bacrim. En ese momento, quizás, Colombia podrá iniciar un nuevo camino que la lleve a la paz duradera que todos deseamos.

Pero que no nos hagan creer, que firmar unos acuerdos en La Habana y extender la mesa de negociación hasta asegurar la reelección de 2014, es la solución a los problemas, cada día más crónicos, del país. ¿Estamos seguros de que la base guerrillera se quiere desmovilizar? ¿Todos los frentes terroristas están representados en Cuba? ¿Son leales los 10 mil guerrilleros a Timochenko como lo eran a Marulanda? ¿Quién asegura que lo acordado, sea acatado?

Un gobierno incoherente como el de Santos se acomoda con cada día. Un bajón en las encuestas, 100 mil casas. Un paro cafetero, aumenta los subsidios. Un paro camionero, se reversa el alza en el precio del ACPM. Una pre nominación al premio que se buscaba desde el principio, genera acuerdos, demagogia y la satisfacción de su ego; al fin y al cabo Santos dijo: “quiero pasar a la historia como el Presidente que firmó la paz” y esa aspiración no tiene en cuenta el precio que pague el país.

@DiegoMorita

lunes, 4 de marzo de 2013

De protestas y violencia

Domingo, Mar 03 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


¿Aprenderemos algún día a protestar en Colombia? La respuesta es NO.

La protesta es una forma de demostrar que se vive en un país democrático y creo que es una manera de consolidar procesos importantes como la libertad de expresión. En Colombia se protesta por casi todo, porque si y porque no, si sube la gasolina y si baja porque el mes entrante volverá a subir. Por el costo de los peajes, el estado de las carreteras, por la salud, la educación, por la violencia.

Y la gran mayoría de protestas terminan precisamente en eso, en violencia. Unos pocos, a veces muchos, vándalos, desadaptados, delincuentes aprovechan cualquier protesta para generar caos, para generar miedo.

Son las protestas el escenario perfecto para los desmanes. Para destruir lo que se atraviese, para robar, para delinquir y dejar fluir el espíritu facilista de muchos que escogieron el otro camino, ese que en ocasiones no tiene retorno.

Los delincuentes son cobardes por naturaleza, por eso necesitan un arma para amedrentar a sus victimas. En las protestas aprovechan la multitud para resguardarse, para evitar ser detectados. Cubren sus rostros para que no los identifiquen y tiran la piedra escondiendo la mano de inmediato.

Delinquir es fácil, tomar lo de otros a través de la fuerza. Robar, asesinar, violar es fácil. Estudiar, trabajar no lo son tanto, requieren más esfuerzo, dedicación y tal vez los resultados no son los que uno espera, por eso delinquir es un camino que muchos prefieren tomar.

¿Cuánto nos vale, en dinero, cada protesta en Colombia? ¿Cuánto nos vale, en el retroceso cultural, cada protesta?

Tener la violencia como una opción para todo en nuestro país, no permite que salgamos del abismo. Si alguien te choca el carro lo primero que se piensa es en agredir ¿o no? Si alguien se tropieza frente a nosotros y nos derrama la bebida que llevaba en la mano ¿cuál es nuestra primera reacción?

El ser humano es violento por naturaleza, por instinto. Su evolución y desarrollo ha estado mediado por luchas, batallas, guerras ¿cómo esperar que esto cambie?

Simple, cambiamos de actitud y lo logramos. Debemos eliminar la violencia de nuestras opciones. Una absurda discusión en las redes sociales, intentar convencer a los demás de que se tiene la razón, son formas, tal vez mínimas de violencia, pero que si las sacamos de nuestra cotidianidad pueden contribuir a nuestra salud mental, física y al desarrollo de nuestra sociedad.

Fácil decirlo, difícil, quizá imposible, lograrlo mientras no entendamos que el bienestar de los demás hace parte de nuestro propio bienestar. Si usted es de los que aun arroja basura a la calle, que aprovecha un descuido para colarse en una fila, si piensa que “el vivo vive del bobo”, en su ser está alimentando formas pasivas de violencia que impiden cambios de actitud.

No pido que dejemos a un lado reacciones lógicas de un ser humano como el enojo cuando pasa algo con lo que no estamos de acuerdo, solo pido que evaluemos nuestras reacciones antes de emitir un juicio, antes de agredir con las palabras o con un arma.

Empecemos de una vez, así quizás tengamos oportunidad de ver un cambio antes de que pasemos a “mejor” vida.

Post Scriptum: apoyo el paro cafetero, pero rechazo que se promuevan, vengan de donde vengas, disturbios y bloqueos a vías. La protesta pacífica es bienvenida de lo contrario el Estado debe hacer lo que legalmente esté a su alcance para preservar la integridad de la sociedad y su infraestructura.