jueves, 28 de febrero de 2013

¿Problemas de comunicación?

Por DIEGO MORA | Publicado el 27 de febrero de 2013 El Colombiano


En repetidas ocasiones el presidente Santos ha expresado que el gobierno va muy bien, que está cumpliendo y que avanzamos por el camino correcto, pero que los ciudadanos no nos damos cuenta porque su equipo (jamás él) no sabe comunicar los maravillosos e históricos logros conseguidos desde 2010. 

Entonces, dejemos claro que la culpa es de las fallas en comunicación, de la incapacidad general de cientos de personas que trabajan en el gobierno para contarle de manera clara y concisa al país todo lo que han hecho.

El problema es de comunicación y no de la falta de acciones efectivas para combatir la revaluación y mitigar los problemas de los cafeteros y ganaderos.

El problema es de comunicación y no del fracaso de la locomotora minera que nunca arrancó y mucho menos de las obras de infraestructura que no se ven (lo más visible es El Dorado y esa obra es del gobierno anterior al que tanto se ataca).

El problema es de comunicación y no del estancamiento (empantanamiento) del proceso de "diálogo" en La Habana del cual solo hay anuncios de lado y lado, reproches y peleas, lo que se asemeja más a una negociación de divorcio que a una de paz.

El problema es de comunicación y no del aumento del terrorismo en todo el país. Ataques a oleoductos, poblaciones, retenes, secuestros que nos tenemos que aguantar y son "aceptables" ya que el gobierno accedió a sentarse en la mesa sin cese de hostilidades.

El problema es de comunicación y no del descalabro de la reforma a la justicia, la nunca presentada a la educación y de la tributaria que tanto afecta a la clase media.

El problema es de comunicación y no de la promesa incumplida a los habitantes de Gramalote, que dos años después siguen esperando que se empiece la reconstrucción de su querido pueblo.

El problema es de comunicación y no de la falta de ejecución presupuestal en obras importantes, no en remodelar la cancha de tenis de la hacienda Hatogrande que nos costó 299 millones de pesos.

El problema es de comunicación y no de que a la fecha solo han entregado poco más de 3.000 de las 100 mil viviendas gratis prometidas y que su ministro se comprometió a adjudicar en un año, límite que se cumple en dos meses.

El problema es de comunicación y no del 0 % de crecimiento en el sector industrial en 2012.

Por último: fácil apartarse de las dificultades, fácil culpar a la comunicación. Difícil que le creamos que ese es el problema, porque ya sabemos que él es el problema.

@DiegoMorita

martes, 26 de febrero de 2013

"Uribizando" el discurso

Lunes, Feb 25 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com

La campaña para las elecciones al Congreso (marzo 2014) y a la Presidencia (mayo 2014) ya empezó. Con mucha anticipación, eso sí, resultado de la coyuntura que produjo la posibilidad de que Álvaro Uribe encabece una lista al Senado. Muchos de los congresistas que hoy ocupan una curul piensan y se rascan la cabeza analizando las posibilidades de competir con quien, sin duda, es un fenómeno político y electoral en Colombia.
Uribe es coherente y consistente con su discurso, tiene claras sus posiciones y aquello que dice en privado no tiene problema de repetirlo en público sin importar a quién se dirija; su discurso jamás se acomoda según el auditorio, ni a la coyuntura, ni si se acercan unas elecciones.
Es diferente lo que pasa con el político promedio (o político tradicional, léase mañoso, que llaman) a quien le toca, por su incapacidad, acomodarse de acuerdo a su interlocutor. Ofrecer un mercadito aquí, hacer un sancochito allá, prometer unos puesticos allí, todo motivado en un deseo electoral que al final redunda en su propio beneficio y, nuevamente, en la decepción del incauto electorado que creyó y que volvió a ser engañado.
No hay duda, ya estamos en campaña y por la turbulencia que ha generado la creación del Centro Democrático, puedo asegurar que vamos rumbo a disfrutar una de las mejores contiendas electorales en muchos años.
Las campañas sacan a flote lo mejor y lo peor de una sociedad. Para los que aspiran ser elegidos las primeras reuniones giran alrededor de la estrategia, generar valor, fortalecer la imagen, comunicar adecuadamente sus propuestas y mostrar que son diferentes a los demás. Con el pasar de los días y cuando se acerca la fecha de las elecciones, los buenos deseos desaparecen y solo importa conseguir votos. No importa cómo, hay que ganar.
En los electores, renace la esperanza de que las cosas cambien, de que las promesas que les hacen se las cumplan. Algunos siguen atentos a varios candidatos esperando tomar la mejor decisión. No obstante, algunos olvidan todo eso a medida que se acerca el momento de marcar el tarjetón y venden sus principios, venden su voto sin darse cuenta, quizás, de que están vendiendo su dignidad.
Son muchos los políticos que querrán volver al Congreso y otros tantos los que desean llegar por primera vez. En el primer grupo, y aquí me referiré a los que alguna vez expresaron ser “uribistas” y desde el 7 de agosto de 2010 le dieron la espalda al ex presidente prefiriendo disfrutar de la dulce mermelada estatal, encontramos a varios Senadores y Representantes a la Cámara, que mientras Uribe se defendía de los ataques constantes de sus detractores, se quedaron callados y hundieron la cabeza en su caparazón para cubrirse, pero hoy al viajar a sus regiones sacan pecho y lo defienden pues saben (eso creen) que en la contienda serán arrollados sin no endurecen el discurso, si no lo “uribizan”.
Pero los oportunistas no tienen cabida en esta ocasión porque al perro no lo capan dos veces.
Escuchar a algunos políticos en este momento rechazando tajantemente el accionar terrorista de las Farc después de dos años y medio guardando silencio, es la muestra número uno del oportunismo electoral que quieren aprovechar. Y no quiero decir que sea exclusivo de Uribe el rechazo a este grupo, pero quién si no él ha sido su mayor combatiente en todo momento.
Epilogo: esta será una contienda emocionante pero no estará exenta de las viejas prácticas de algunos. Es nuestro deber ciudadano exigir calidad a los candidatos y rechazar (me dirijo a los millones de votantes que creen en las tesis de Uribe) a los que pretendan infiltrarse, disfrazarse de ovejas y engañarnos “uribizando” el discurso.

@DiegoMorita

domingo, 24 de febrero de 2013

Reventar la burbuja


No está mal soñar, idealizar y visualizar un mejor mañana, un futuro prospero, una ciudad perfecta en la cual vivir. Es válido trabajar por los sueños, así parezcan imposibles de lograr, porque dicen por ahí que quien persevera alcanza.

Medellín es una gran ciudad. Bonita, limpia, su gente es amable, todo queda cerca y es relativamente barato vivir aquí. Nadie, ni el mayor opositor de las últimas cinco administraciones, puede negar el avance que se ha dado en infraestructura, vías, sistema integrado de transporte y eventos internacionales, por citar algunos casos. No obstante la otra cara de la moneda nadie, tampoco, la puede desconocer.

Un video de 3 minutos en el que aparece un extranjero, Philip Pape de Alemania, respondiendo unas preguntas sobre Medellín, ha causado polémica por lo que él expresa, según su percepción y que es absolutamente valida, sobre la ciudad. Tal vez muchos de los que vieron este video y pusieron el grito en el cielo no saben que Philip estuvo 2 meses en Medellín de turista y lejos de seguir una costumbre de buscar lujos, pasó sus vacaciones en el barrio Manrique Central.

El video lleva como título: Turismo Intrínseco: una perspectiva diferente sobre el Medellín turístico, realizado para la Universidad de Medellín sobre "Una opinión de Medellín", a manera de una perspectiva diferente o muy inusual sobre la ciudad, tal y como lo señala su realizadora, Laura Ángel, en la descripción del video en Youtube. (Vea aquí el video http://www.youtube.com/watch?v=vivIn_zI9NU&feature=share)

Queda claro que se pretendía mostrar otra mirada de la ciudad, desde los ojos de alguien que la visitó, la recorrió y como ser humano se hizo a una opinión, lo cual no es ningún delito y no debería generar polémica. No debería, pero vivimos en una ciudad que hace parte de un país que se indigna porque si y claro, porque no también.

Pero la generó, la pregunta es ¿por qué? Sencillo, porque el ego de Medellín logró que muchos se metieran en una burbuja, que se fueran a vivir en una nube y cada vez que sienten amenazada su zona de confort, lo más fácil es salir a negar, minimizar, esconder y decir “aquí no pasa nada, aquí todo está bien”.

¿Recuerdan el artículo del periódico El País (España)) en el que describían que en Medellín había 5000 sicarios que cobraban sumas irrisorias por asesinar? Pues la primera reacción, digamos que normal, del Alcalde Gaviria fue salir a medios a desmentir esa investigación y hasta se “enfrentó” con el autor por las cifras que periodísticamente eran unas y oficialmente otras. No sé cuántos sean los sicarios en Medellín ni cuánto cobran por asesinar, pero sé que la inseguridad va en aumento, que más de 250 combos criminales controlan la periferia, cobran vacunas a comerciantes, extorsionan, matan niños por cruzar las malditas y mal llamadas “fronteras invisibles” y que ante toda esta evidencia, ante los muertos diarios, las denuncias de una ciudadanía cansada y el miedo que invade nuevamente las vidas de quienes en Medellín vivimos (o sobrevivimos), el Alcalde le responde a una periodista, que le pregunta por las vacunas a taxistas, que si ella no escuchó las palabras de la señora Hillary Clinton. ¡No hay derecho!

Medellín tiene unos espectaculares colegios de calidad, son construcciones bellas, modernas, grandes (ya quisiera que me hubiera tocado un colegio de esos) pero de qué sirven si los niños no pueden ir a estudiar por miedo.

Medellín tiene una gran oferta de taxis, la mayoría son vehículos nuevos y cómodos pero para qué ofrecer un buen servicio si los dueños y conductores tienen que pagar un porcentaje por carrera a los criminales que se adueñaron de algunos barrios.

Medellín es una gran ciudad, lo repito una y mil veces sin cansarme de hacerlo, pero actualmente pasa por una profunda crisis que, como dije en un artículo anterior, radica en la falta de liderazgo de su Alcalde, situación que redunda en una excesiva confianza de las estructuras criminales que hoy en día manejan la ciudad. No me refiero a que la controlen, pero si han logrado que con su accionar se evidencie la realidad que pretende la administración tapar con sus boletines de prensa.

Y no es solo el tema de seguridad. Lo que en años pasados se había logrado consolidar socialmente hoy vuelve a ser un problema. Un mes y medio después de iniciadas las clases aun hay niños sin matricularse. El año pasado las personas mayores estuvieron más de 8 meses sin recibir subsidios, ni el paquete alimentario. El mes del Adulto Mayor, que se realizaba en agosto con más de 100 actividades lúdicas y recreativas para los abuelos, desapareció sin explicación. Y ojo, aquí me refiero a población vulnerable y que sobrevive con la ayuda del Estado. Y doble ojo, solo cito tres ejemplos pero hay más, mucho más…

Pero de lo anterior pocas personas se enteran porque esto no sale en los medios y es mejor mantener esta información en un bajo perfil para evitar que la máscara que se le pone a la ciudad se quiebre y se evidencie la incapacidad gerencial del Alcalde. Nada hace más daño que la falta de planeación ¿de qué han servido las vice alcaldías creadas? ¿La secretaría de seguridad qué resultados tiene para mostrar? ¿Cuál es el estado actual de las finanzas de la ciudad? ¿Cuánto han aumentado los gastos administrativos?

Entonces cuando un video, un corto video, saca de contexto la porcelana delicada en la que metieron a la ciudad la respuesta es indignarse pero jamás buscar soluciones.

La burbuja en Medellín ya se reventó, solo que es más fácil ignorar que eso haya pasado y seguir en las mismas que buscar cambiar el rumbo y tomar otro camino diferente al elegido, antes de que lleguemos al límite que indica el final y leer el triste aviso de “sin retorno”.

@DiegoMorita

jueves, 21 de febrero de 2013

Similitudes de Paz (II)*

Por DIEGO MORA | Publicado el 20 de febrero de 2013 El Colombiano


Continuemos con algunas similitudes entre el Caguán y La Habana.

A mediados de 2000, las Farc anunciaron el lanzamiento de su brazo político, el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia. En 2012 se dio a conocer la Marcha Patriótica que, según declaraciones del Ministro de Defensa, se financia con dineros de este grupo.

Durante el proceso en el Caguán, las Farc continuaron con su ofensiva terrorista. Hoy también "dialogan" mientras asesinan policías y militares. En 2000, las Farc asesinaron a Elvia Cortés con un collar bomba. 

Hace pocos días lanzaron un cilindro bomba contra una escuela rural en la que recibían clase algunos niños que estuvieron a punto de morir.

En septiembre de 2000, las Farc secuestraron un avión que aterrizó en el Huila, Pastrana suspendió los diálogos. En 2013, las Farc secuestraron dos policías y un soldado; Santos sigue firme y reitera que las negociaciones en La Habana van por buen camino. El expresidente Uribe dice que tal vez las cosas van bien en Cuba pero que van muy mal en Colombia, y tiene la razón.

En 2001, la Comisión de Notables entregó un documento con sugerencias para disminuir la intensidad del conflicto mediante una tregua bilateral. En 2013 la propuesta más repetida del grupo terrorista es la que conlleva a la regularización de la guerra y un cese bilateral. Hasta el momento se ha rechazado la idea.

En 2002, las Farc responsabilizaron al Gobierno de un eventual fracaso del proceso. En 2013, expresan que la mayoría de sus propuestas han sido rechazadas, con lo cual culpan a este gobierno de un inminente estancamiento en las conversaciones y fracaso de las mismas.

Pastrana dio por terminado el proceso de diálogo en el Caguán después de que las Farc secuestraran un avión en el que viajaba el senador Jorge Eduardo Gechem. En el Caguán, las Farc no mostraron ninguna intención de llegar a un acuerdo real. Hoy, Santos, a pesar de que el grupo terrorista sigue delinquiendo, asesinando, secuestrando, extorsionando, destruyendo poblaciones, generando desplazamiento, traficando drogas, etc., se niega a ponerle límites a este accionar demente. La pregunta es ¿por qué?

Estas son algunas similitudes vistas de manera general por alguien que quiere, desea y añora vivir en paz, pero que rechaza tajantemente que esa búsqueda se haga a cualquier precio, generando impunidad, sin pedir perdón y sin reparar a las víctimas. En el bus de esa paz no me monto, ¿y usted?

Por último: hablar sobre este tema no será repetitivo porque está en juego el futuro del país. Viva la democracia que nos permite expresarnos. Ojalá perdure por siempre. 

@DiegoMorita


*Primera parte publicada el 13 de febrero. http://en500palabras.blogspot.com/2013/02/similitudes-de-paz-i.html

martes, 19 de febrero de 2013

2018, un gran reto

Lunes, Feb 18 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


Organizar los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 es un reto que Medellín tiene la capacidad de afrontar pero el Alcalde debe trabajar para que la ciudad supere las crisis, para que sea más segura, para que sus habitantes crean en ella y para que los millones de turistas que pueden animarse a venir, a disfrutar de las competencias, lo hagan con tranquilidad y sin miedo.
Aunque soy un gran crítico de la administración actual de Medellín, eso no impide que desee con el corazón que la ciudad sea la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018; claro está, lo deseo porque para esa época el Alcalde será otro.
Sé que un evento de estos, de talla mundial, es una excusa perfecta para mostrar a Medellín ante el mundo, generar empleo y sentirnos orgullosos de vivir en un país con una ciudad que tiene la capacidad de hacer, bien, un evento de esta magnitud.
Pero no todo es color de rosa si la ciudad gana la tan anhelada sede. Hoy, Medellín tiene muchos problemas por resolver si quiere realizar con éxito estos juegos, aunque tiene una gran infraestructura, relativamente nueva y moderna (heredada de los Juegos Suramericanos). Buenos Aires y Glasgow no se quedan atrás. La diferencia es que las otras dos candidatas no tienen combos criminales institucionalizados, fronteras invisibles, micro tráfico, extorsión a transportadores y comerciantes, asesinatos (como dicen por ahí “por ver caer”) y en la actualidad una falta de liderazgo, quizás, sin comparación. Y sí, sí escuché las palabras de la señora Hillary Clinton…
Reconozco que Buenos Aires no es un paraíso, aunque en 2010 presentó una tasa de asesinatos por cada 100 mil habitantes, que puede catalogarse como baja, de 6.57. La de Medellín en el mismo año fue de 57.66. Glasgow, bueno qué decir de una de las ciudades más tranquilas del mundo, tal vez que buscan a un hombre que no pagó la cuenta en un bar.
En 2018, Medellín (afortunadamente) tendrá otro Alcalde. Si, afortunadamente y quizás suene muy duro, pero es la realidad. El actual ha demostrado una incapacidad total para combatir las organizaciones criminales, lo que se vislumbraba como una gran idea, la creación de la Secretaría de Seguridad, ha resultado un fracaso ante la mala elección de la persona para liderarla. No existe cohesión entre la policía y la administración y el interés del burgomaestre se orienta más hacia la promoción de eventos que a la solución integral de los problemas reales de la ciudad.
¿Qué Alcalde necesita Medellín? Uno con liderazgo, inteligente, con determinación, carácter, valentía, coherencia en el discurso, capacidad de escuchar a la ciudadanía, con ideas, alejado de las viejas prácticas políticas, con capacidad gerencial, pensamiento joven y que se “unte de pueblo”. No se puede permitir que los gobernantes se dediquen a firmar decretos y a divisar la ciudad desde el piso 11 de la alcaldía. No, ellos tienen que caminar las calles, hablar con la gente (no solo en programas de TV cada ocho días) y palpar de frente las diferentes problemáticas que afronta, en este caso, una ciudad como Medellín.
Organizar los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 es un reto que Medellín tiene la capacidad de afrontar pero el Alcalde debe trabajar para que la ciudad supere las crisis, para que sea más segura, para que sus habitantes crean en ella y para que los millones de turistas que pueden animarse a venir, a disfrutar de las competencias, lo hagan con tranquilidad y sin miedo.
No puede pensar el Alcalde que cumple con ganarse la sede. Cumple, siempre y cuando deje un camino marcado para que su sucesor continúe y fortalezca la seguridad, la política social, el diálogo con la gente. Tiene tiempo señor Gaviria. La pregunta es ¿quiere? Supongo que si, entonces ¿cómo lo hará? Recuerde, tiene tiempo…
Epilogo: las características del Alcalde que necesita Medellín, las cumple un Concejal que actualmente se destaca en esa Corporación. Los invito a hacer el ejercicio de identificar quién es y a compartirme el nombre en @DiegoMorita

jueves, 14 de febrero de 2013

Similitudes de Paz (I)

Por DIEGO MORA | Publicado el 13 de febrero de 2013 El Colombiano


Después de iniciar el proceso de negociación con las Farc, el presidente Santos, en una de sus alocuciones, expresó que en este no se cometerían los errores del pasado, en una clara inferencia al fracasado diálogo entre Andrés Pastrana y ese grupo terrorista. No obstante, esa afirmación (a manera de promesa) no se está cumpliendo, al igual que no se ha cumplido, por ejemplo, con la reconstrucción de Gramalote.

Veamos…

En 1998 Pastrana ordena la desmilitarización de cinco municipios (San Vicente del Caguán, La Macarena, Uribe, Mesetas y Vista Hermosa) en un área de 42.139 kilómetros cuadrados para que sirvan de sede de las negociaciones. En 2012, Santos envía a los negociadores de las Farc a vivir cómoda y tranquilamente en Cuba, un territorio de 109.884 kilómetros cuadrados. Allí los cabecillas de este grupo disfrutan de la calma que les otorga que sus órdenes de captura les hubiesen sido suspendidas y de la certeza de la prolongación en el tiempo de las negociaciones.

El proceso en 2012 empezó oficialmente con una reunión en Oslo, allí, ante la expectativa de centenares de medios de información, se dieron los discursos oficiales. En 1999 decenas de invitados nacionales e internacionales (entre ellos Juan Manuel Santos ) asistían en el Caguán a la instalación de los diálogos, ceremonia a la que nunca llegó "Manuel Marulanda", "Tirofijo". Un desplante similar al que recibió este gobierno con el discurso de "Iván Márquez" que dio la impresión de haberse estancado en el año 1960.

Solo 10 días después de instalados los diálogos en el Caguán, las Farc los congelan con la exigencia al Gobierno de combatir más a los paramilitares. Actualmente, esas mismas Farc (igual de envalentonadas que en aquella época) exigen una redistribución de la tierra, citan a ministros a comparecer en la mesa y proponen legalizar cultivos de marihuana, amapola y cocaína. Los diálogos no se han congelado, pero ¿acaso han avanzado?

En el Caguán se acordó una Agenda Común para el Cambio. En Oslo y La Habana se discute un Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, la misma cosa con diferente nombre, este último más rimbombante, así como le gusta a Juan Manuel.

A finales de 1999 las Farc anuncian una tregua unilateral con motivo de las festividades decembrinas. Igual pasó en 2012 y esa tregua fue violada en 58 ocasiones.

En 2000, Gobierno y negociadores de las Farc se fueron de viaje por Europa. Lo mismo pretendían hacer en 2012 pero la suspensión de las órdenes de captura aplicaba solo para Colombia, Noruega y Cuba. ¡Afortunadamente…. 

@DiegoMorita

lunes, 11 de febrero de 2013

Debate de Paz

Domingo, Feb 10 2013 - Diego Mora - Periódico Debate - www.periodicodebate.com


¿Cuál es la voluntad de paz de un grupo que lanza un cilindro bomba contra una escuela en la que recibían clase niños indefensos?
A veces, cuando despierto en las mañanas, si no es porque veo a mi hija creería que estoy en la Colombia de finales de los años noventa. Gracias a ese bendito (maldito) vicio de querer estar informado, lo primero que hago al levantarme es prender la televisión y sintonizar los noticieros; es en ese momento en el que hago una regresión de 14 o 15 años y siento como el país cada día se hunde en el abismo oscuro de la violencia, esa que no ha permitido que vivamos un solo día de paz en cinco décadas.
Las Farc atacaron….las Farc secuestraron….las Farc asesinaron….las Farc anunciaron (sin mencionar al ELN), son las primeras noticias en la mañana al igual que lo fueron en la época del Caguán cuando se burlaron del gobierno y de todo un país que tenía la esperanza de lograr la paz con ese proceso de diálogo. Hoy la situación, después de tomarse un respiro con la presidencia de Álvaro Uribe Vélez y su determinación de combatir el terrorismo, vuelve a ser la misma: las Farc (parte de ella) “negociando” plácidamente en La Habana y un gobierno débil para combatirlas. La única diferencia es que la sociedad colombiana actualmente es más madura y tiene claro que la voluntad de paz de este grupo terrorista es nula, por eso el porcentaje de los que guardan alguna esperanza de éxito con los diálogos en Cuba, es inferior al 20%. Y eso no significa que el 80% restante sea guerrerista, simplemente es realista.
¿Y esto por qué? Fácil, los hechos hablan por sí solos y solo basta ver los noticieros o leer los periódicos.
¿Cuál es la voluntad de paz de un grupo que lanza un cilindro bomba contra una escuela en la que recibían clase niños indefensos? ¿Qué esperan conseguir en su negociación las Farc si mientras hacen anuncios mediáticos todos los días en La Habana, en Colombia violan su propia tregua 58 veces en 60 días?
Quienes criticamos este proceso no lo hacemos por un simple capricho, ni por vanidades personales, ni por hacer una oposición barata y sin sentido (como a la que nos acostumbraron algunos políticos); lo hacemos por convicción, porque creemos en que la salida negociada es posible, siempre y cuando se cumpla, entre otras cosas, un cese al fuego por parte de los terroristas. Mientras esta condición no se dé, el Estado tiene la obligación de perseguir a estos atroces criminales con toda la fuerza, legítima, que le otorga ostentar el monopolio de las armas y brindar seguridad a los ciudadanos.
¿Cesarán las Farc su violencia desmedida y sin ningún sentido ni sustento ideológico? Tuvieron que hacerlo, obligadas por el avance y los golpes propinados por la política de seguridad democrática. Fueron replegadas a rincones apartados de nuestra geografía, más de 18 mil de sus integrantes se desmovilizaron y otros tantos fueron dados de baja. El camino estaba trazado, con sangre y sudor nuestras fuerzas militares fueron implacables en la defensa de nuestra soberanía y generosas al devolvernos la tranquilidad que muchos no conocíamos. La guerra no se ganó, pero se despejó la ruta y solo era cuestión de seguirla, ¿por qué no se hizo? ¡Ojalá algún día lo sepamos!
Epilogo: el gobierno de Juan Manuel Santos debe exigir a las Farc un cese del terrorismo y si ellas lo aceptan continuar la negociación, de lo contrario pararse de la mesa y no seguir regalando nuestra dignidad.
Ñapa: celebro la llegada del Periódico Debate y le auguro muchos éxitos. Gracias por la invitación y aquí estaremos cada domingo, expresando de manera libre nuestra opinión.

@DiegoMorita




miércoles, 6 de febrero de 2013

La culpa es de Uribe*


Si, debo reconocerlo, la culpa es de Uribe. Es culpable y en esa sentencia no tiene cabida una apelación, reposición, casación o cualquier “ción” que se les ocurra (pido disculpas a los abogados, muchos por cierto, que hay en el país si alguno de esos recursos no aplica para la sentencia proferida).

Si, la culpa es de Uribe por no irse a vivir de la pensión al entregar su gobierno el 7 de agosto de 2010 y por publicar unas fotos de policías asesinados en La Guajira. De ninguna manera la culpa es de las Farc por asesinar a esos policías.

Es evidente, la culpa es de Uribe por mantener el mismo discurso más de 30 años y no de las Farc por llevar cinco décadas sembrando el terror en todo el país.

¿Cómo no va a ser culpable Uribe por pedir una negociación que exija cese al fuego por parte del terrorismo y no las Farc por anunciar una tregua de 60 días y violarla 58 veces?

Se hunde en cada línea Uribe en su culpabilidad por seguir recorriendo el país y hablando con el ciudadano de a pie y no de las Farc, por supuesto que no, por dinamitar un albergue infantil en Balsillas – Caquetá.

Definitivamente, la culpa es de Uribe y solo de él por darle la cara al país en cada ataque que le hacen y no de las Farc por esconder detrás de los micrófonos, siempre abiertos en La Habana, sus verdaderas intenciones de reagruparse y fortalecerse militarmente. Ah, jamás tendrá la culpa el gobierno Santos por permitir ese circo, esa farsa auspiciada por el octogenario dictador y su “moribundo” aprendiz.

Uribe culpable por sentir dolor de patria, al ver como todo su trabajo de ocho años fortaleciendo una exitosa política de seguridad democrática, se derrumbó en solo 24 meses y no de las Farc que atentó más de 200 veces desde 2010 contra oleoductos.

Culpable, culpable, culpable Uribe por decir que no se puede permitir el secuestro de nuestros soldados y policías y no de las Farc por secuestrarlos y armar un show con las liberaciones.

Demasiado culpable es Uribe por lograr que 52 mil terroristas (incluyendo autodefensas y guerrillas) se desmovilizaran en ocho años y no las Farc y sus cabecillas viviendo como los “oligarcas” que tanto critican y ordenando atentados y paros armados en el Chocó desde sus poltronas en Cuba.

Pobre Uribe y su culpabilidad por lograr que un país sumido en la desesperanza volviera a creer en sí mismo. Jamás culpables aquellos que cobijados en una ideología inexistente y llenos de valor por el arma que cargan, han tratado de destruirlo.

No hay más por decir, solo que Uribe debe ser condenado por ser culpable de querer un mejor país para nuestros hijos y sus hijos; mientras que los terroristas de armas y algunos de corbata manipulan la información para generar aliados en la sociedad.

Gritemos entonces: Uribe culpable! Uribe culpable! Uribe culpable! Al igual que millones de colombianos que comulgan con sus ideas y que no permitirán que Colombia caiga en manos, en este caso, de los inocentes.

@DiegoMorita

*Esta columna es la correspondiente al 6 de febrero de 2013 que debería publicarse en el periódico El Colombiano pero por la edición especial de 101 años, esta semana no hubo "Re-creo".