miércoles, 9 de mayo de 2012

Medellín, la eterna...

Por DIEGO MORA | Publicado el 9 de mayo de 2012 El Colombiano

Medellín era conocida como "La eterna primavera" gracias a su clima perfecto, el verde de sus montañas, las flores, sus mujeres, que como dice la canción, son rosas que adornan el jardín del Valle de Aburrá, entre miles de cosas más.

Ese lindo calificativo tuvo una transformación absurda en los noventa, época del narco, en ese momento la ciudad era conocida como "La eterna matadera" y aunque es duro escuchar que el lugar en el que vives sea llamado así, debemos reconocer que esa era una realidad imposible de esconder.

Han pasado varios años, Medellín ha avanzado y se sitúa como líder en el país. Una ciudad emprendedora y pujante, de gente, en su mayoría, honesta y trabajadora que día a día lucha por hacerla mejor. No obstante, no podemos desconocer que el nuevo siglo no ha sido fácil y sus habitantes vivimos, convivimos y sobrevivimos con una violencia sin sentido que nos golpea.

No voy a citar cifras de la violencia que azota a Medellín, números que solo son el reflejo del deseo incomprensible de algunos violentos de tener poder y dinero sin importar lo que tengan que hacer por conseguirlo.

No pretendo hacer un recuento de los muertos en la ciudad, ni hacer críticas a los organismos de seguridad, ni a la administración municipal; no, ellos saben y conocen el problema, lo único que quiero es REACCIÓN inmediata para combatir con efectividad la violencia de todos los días.

La extorsión a los transportadores es un secreto a voces, el boleteo a los comerciantes, los atracos en las afueras de las universidades, los asesinatos por atravesar las, mal llamadas, fronteras invisibles, el sicariato por ajustes de cuentas entre combos o el tráfico de drogas que diariamente deja ganancias por más de 2.500 millones de pesos son algunos de los delitos más comunes de Medellín.

¿Qué se está haciendo para combatir esto efectivamente?

Medellín requiere cambiar su política de seguridad. Si la actual administración pretende que la ciudad sea "un hogar para la vida" debe empezar por proteger la integridad de sus habitantes. Hay que combatir las bandas organizadas, acabar con los expendios de droga, darles seguridad a los transportadores y comerciantes, pero eso solo se consigue con determinación y sin negociar con los delincuentes, pero hay que empezar ¡YA!

Por último: un concejal coherente y con propuestas le hacía falta a Medellín. Juan Felipe Campuzano es la voz de muchos ciudadanos en esa corporación. Entre muchas otras propuestas, dice que se debe acudir a la persuasión, disuasión y la contención de la ley, para frenar la criminalidad. ¡En hora buena Concejal!. 

@DiegoMorita

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