sábado, 10 de marzo de 2012

Muchos años después, ¿85 tal vez?


Muchos años después…. No, así no! Mejor dicho, le tomé amor a la lectura al pasar más de una década de aprender a hacerlo. No me gustaba leer, le huía a la posibilidad de desperdiciar mi tiempo de niño y adolescente en eso.

Aquellos libros que me ponían en el colegio, los terminaba leyendo mi mamá, pues yo esperaba a que fuera demasiado tarde para hacer el trabajo (reescribir el libro) y le decía que me ayudara. Esa ayuda era leer y prácticamente escribir el informe. Recuerdo de aquella época: La rebelión de las ratas, El Cristo de espaldas, Mientras llueve, María…

Fue solo hasta después de salir del colegio y prestando mí servicio militar obligatorio que descubrí lo maravilloso de la literatura y al más grande, Gabriel García Márquez, por quien amo leer y por quien quiero escribir y, ojalá, vivir de hacerlo.

El primer libro de García Márquez (como no soy Mutis, Neruda, Obregón ni su esposa Mercedes no le digo Gabo, licencia que algunas personas se han tomado y con la que no estoy de acuerdo) que me leí fue “Cien años de soledad” y creo que lo he hecho al menos 4 o 5 veces. Cada vez que lo hago encuentro algo nuevo con lo que asombrarme, reírme, llorar, sentir rabia o estremecerme.

Nuestro Nobel tiene una capacidad increíble de asombro y de asombrar. Además logra atrapar al lector solo con el primer renglón: Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento…díganme ¿quién no sigue leyendo? Así empieza la que algunos llaman su obra cumbre y que más o menos 40 millones de personas en el mundo han leído.

Era inevitable, el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados…¿qué tal el inicio de “El amor en los tiempos del cólera”? Si usted no sigue leyendo, se está perdiendo de un mundo maravilloso, de un universo alucinante que lo llevará de recorrido por algo tan básico como el amor. Esta es para mi su obra cumbre.

He leído toda la obra de García Márquez, incluso sus Notas de Prensa 1980 – 1984, recopilación de sus escritos periodísticos y que debería ser el libro guía de las facultades de comunicación y periodismo, digo yo.

Hoy le hago este sencillo homenaje a un gran hombre que cumple 85 años. Pero siento que hace muchos años vengo haciéndoselo de manera simple: leyéndolo y, cada vez que puedo, releyéndolo.

En la entrevista para entrar a la Universidad me preguntaron cuál era el libro más reciente que había leído, El coronel no tiene quien le escriba", respondí. Contrapreguntaron: cuál es la última palabra de ese libro, "cagar", dije. Al llegar a casa tomé el libro y sorpresa, casi le atino, era "mierda". Sin embargo en el universo macondiano creo que las dos significan lo mismo o absolutamente nada.

Gracias García Márquez por existir! Y sigo esperando el tomo 2 de Vivir para contarla. 

@DiegoMorita

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