viernes, 20 de enero de 2012

A cuadritos (en 500 caracteres)


Siempre pensó que no necesitaba cambios en su vida, que con la forma que tenía de hacer las cosas era suficiente pues, al fin y al cabo, funcionaban. No tenía sobresaltos ni sorpresas, todo estaba debidamente organizado y había un momento preciso para cada cosa. Se sentía feliz con la rutina, con los cálculos, con tener una vida cuadriculada y perfecta a los ojos de los demás. Por eso, no supo qué pasó cuando de repente conoció a aquella persona que le mostró que existían otros caminos. Sin embargo no le alcanzó el tiempo para, probar y sentir, vivir la vida a rayas, porque todo espera, menos la muerte.

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