jueves, 6 de octubre de 2011

Mal cálculo (en 50 palabras)

Y el delincuente disparó, pero la bala impactó la cabeza de su cómplice en el robo. Lo vio caer, lo vio morir y en vez de correr, disparó cuatro veces contra la humanidad del cajero inocente al que estaba asaltando, luego si corrió. Desde ese momento, Paula y su hija Sonia quedaron solas.

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