jueves, 3 de marzo de 2011

¿Y los valores en el desafío?

Diego A. Mora | Publicado el 13 de julio de 2010 El Colombiano

Los realities show que han transmitido RCN y Caracol son buenos y tienen un objetivo claro. Debo mencionar Expedición Robinson , que nos dio una muestra de la valentía del colombiano, La Isla de los Famosos, que puso a nuestras estrellas de la farándula a pasar las duras y las maduras y muy seguramente les sirvió como lección de vida a algunos de ellos. El Factor X nos ha mostrado el talento tan grande que hay en nuestro país.
Algunos no han sido tan buenos, pero igual tenían un objetivo y posiblemente lo cumplieron. El Aprendiz , aunque no sabemos qué se hizo el ganador que iba a tener un salario de 25 millones de pesos durante un año, La Granja, Protagonistas de Novela, Pop Stars y algunos otros que han captado la atención del público colombiano y lograron altos índices de rating.

Tenemos claro que el formato continuará y los canales nacionales seguirán con nuevas propuestas que capten la atención del público y nosotros seguiremos viéndolos, porque nos gusta ver la realidad que quisiéramos vivir, en una aventura o en un escenario, encarnada en la piel de otro que sufrirá muchísimo para lograr su objetivo de ganar.

Sin embargo, creo que es hora de hacer unos ajustes al contenido de los programas para evitar caer en la monotonía que haga que el televidente pase el canal. Tomaré como ejemplo el actual programa Desafío 2010.

Este formato no es uno de mis favoritos, pues cayó en la trampa de mostrar en cada temporada lo mismo, con diferentes participantes, y este año evolucionaron pero hacía lo malo y desagradable.

¿Cómo es posible que en un país, que aún sigue azotado por la violencia, los colombianos lleguemos de trabajar, con deseos de descansar un poco viendo la televisión y al sintonizar este programa, encontremos hombres y mujeres peleando violentamente por ganarse un juego que los lleve a la mejor playa o que los mantenga una semana más en la competencia?

¿Cómo se explica el hecho de que hombres y mujeres compitan por igual en la pruebas y que entre ellos tenga que prevalecer la fuerza para ganar? ¿Es realmente un juego interesante, acostar a un hombre y una mujer, ponerles una tabla con clavos encima que después de un tiempo empieza a presionar el pecho y el vientre de los participantes porque les ponen peso cada cinco o diez minutos?

Creo que no debemos recurrir a las pruebas en las que gane el más fuerte, ni el más rápido, ni el mas ágil; creo que las prueban deberían ser guiadas por la fuerza, rapidez y agilidad mental.

Que los participantes demuestren la capacidad que tienen de mantenerse firmes ante las adversidades que padecen, de dormir y comer mal, de aguantar frío y calor. Pongámosles pruebas en las que tengan que competir sin agredirse físicamente.

Los televidentes queremos conectarnos con el competidor y qué bueno sería que en Colombia empezáramos a conectarnos con el más bueno, noble e inteligente; no con el más rudo, que hable más fuerte y que pase por encima de sus compañeros sin que nada le importe con el fin de ganar el juego.

Recordemos que la vieja frase de Maquiavelo "el fin justifica los medios" en esta época no siempre los justifica.

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