lunes, 26 de diciembre de 2011

Pretérito pluscuamperfecto (en 500 caracteres)

“Fue bonito mientras duró”, la frase que escogiste para el punto final. Confieso que me pareció cursi, trillada y, en nuestro caso, mentirosa. Sabes bien que no vivimos un paraíso, que no fuimos felices, que nuestra relación era un tormento al que le faltaron pantalones o faldas que la asesinaran. No sé cómo aguanté tu mal genio sin sentido, no me explico cómo aguantaste mis silencios eternos. Te agradezco que acabaras con todo, pues soy un cobarde y jamás habría tomado la decisión. Deseo que te vaya “bonito” y ojalá entiendas que es un sarcasmo. Yo empiezo, desde este momento, a ser tristemente feliz.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Teletón show

Diego Mora | Publicado el 23 de diciembre de 2011 El Colombiano

A veces siento temor de parecer inconforme por criticar de manera airada algunas situaciones que la gran mayoría puede ver con mejores ojos. Casi siempre soy recriminado porque digo que no estoy de acuerdo, así que me preguntan ¿cuál es su aporte entonces?

Se me hace difícil responder la pregunta, pues considero que una crítica, es decir, expresar mi punto de vista, no tiene que ir de la mano de algún aporte.

Entonces ¿si no soy parte de la solución soy parte del problema? No creo, tal vez el solo hecho de expresar sin miedo lo que pienso sea una posible solución, en una sociedad mediada por la hipocresía y en la que algunos de sus habitantes acomodan al mejor postor su forma de pensar.

Al momento de escribir esto se llevaba a cabo en Colombia la Teletón, una recolecta mediatizada que busca recoger, este año, doce mil millones de pesos, que supuestamente son destinados a atender a personas con discapacidad en el país, sobre todo a aquellas de menos recursos.

Debo decir que no estoy de acuerdo con este mecanismo, aunque no puedo negar que con semejante cantidad de dinero se pueden hacer muchas cosas por esta población.

Entender a las personas con discapacidad dista mucho de donarle dinero a una fundación para que las ayude.

Puedo asegurar que muchas de las personas que hacen un aporte en dinero piensan que es una buena forma de redimirse, pero cuando van al centro comercial parquean su vehículo en las casillas marcadas con la silla de ruedas azul que casi siempre están vacías, obstruyen los pasos accesibles en las calles, usan los ascensores y baños destinados para discapacidad.

¿Será entonces que dar dinero, soluciona el resto de obstáculos que esta población debe sortear día a día?

La transmisión que hacen los canales privados es de 27 horas, pero no hay un solo minuto destinado a hacer pedagogía, a intentar cambiar el imaginario de que las personas con discapacidad son un estorbo.

No intentan contarnos que son personas normales que hacen lo mismo pero de manera diferente, son personas con otras capacidades y eso es precisamente lo que debemos entender.

Por último, la discapacidad no es para verla con lástima y en eso se especializan Teletón y sus presentadores. Es muy diferente mostrar historias de vida y de verraquera a pesar de las dificultades, a intentar moverle la fibra al posible donante mostrando de manera desgarradora la discapacidad.

No dono dinero a Teletón y seguramente mi posible aporte no impida que lleguen a la meta.

Sin embargo considero que la verdadera meta es que el ciudadano del común, ese que todo lo tiene al alcance de la mano, entienda que su aporte más importante es respetar a las personas con discapacidad, respetar sus espacios y respetar sus capacidades.

Yo empecé a hacerlo hace algún tiempo y me he demorado un poco en entenderlo a cabalidad. Ese es mi aporte y con seguridad no se puede cuantificar.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Alumbrados en Medellín


Hace muchos años que no iba a ver los alumbrados en la Avenida del río de Medellín, por cierto los más famosos del país y ahora de los 10 mejores del mundo. Le había perdido el gusto a hacerlo y me conformaba con verlos por televisión o en las fotos de mis contactos en las redes sociales.

Este año, no sé por qué, me dieron ganas de ir y debo reconocer que la experiencia fue satisfactoria y divertida. Mi esposa la pasó rico al igual que mi hija Mariana quien se asombró, gracias a Dios, más de la cuenta. Lo mejor de ser niño es que se tiene esa capacidad de sorprenderse con lo más mínimo, desde el ladrido de un perro, una lagartija o millones de bombillos prendidos.

Disfruté mucho esta visita y a excepción de: el río de personas caminando en dos sentidos, el río Medellín con un gran caudal (por la lluvia) y su mal olor, el pantanero (por la lluvia), los vendedores ambulantes cada 20 centímetros y que sumados al río de personas no te dejan caminar con tranquilidad, la sobre oferta de comida, en su gran mayoría fritanga con alto contenido de colesterol (pero como hay que aportar a la economía por allá comimos), los malditos Mimos (esta profesión, si se le puede llamar así, si algún día tuvo estatus lo ha perdido todo. Ahora cualquiera cree que con solo pintarse la cara de blanco y salir a hacer un show sin sentido tienen el derecho a pedirte dinero)… a excepción de estos y algunos pequeños detalles más la pasé muy bien.

Debo resaltar que me sorprende la capacidad de algunas personas. Esta época es perfecta para hacerse un dinero extra o quizá el único. En el recorrido pude observar a alguien disfrazado de “Depredador” (entiéndase el alienígena de la película) con un muy buen traje y una máscara casi perfecta con el que muchas personas se tomaron fotos y ojalá le hayan dejado un billetico. También el “Muñeco de Itagüí” que en un plataforma a 5 metros del suelo y parado sobre un pequeño banco, baila al son de la música sin caerse y en un ejercicio perfecto de equilibrio y resistencia. Los indígenas tocando sus instrumentos autóctonos (ni idea cómo se llaman) con la pista de la canción “Vivir sin aire” de MANÁ, los jóvenes con violín y violonchelo poniéndole el tono clásico a los ritmos modernos, los Hopper y su gran show de baile, los pintores y la técnica de la aerosolgrafía que en 10 minutos te hacen un bonito cuadro. Después de ver todo esto, puedo asegurar que a RCN en su próximo reality “Colombia tiene talento” no le faltarán opciones para escoger a sus participantes.

Miles de historias se encuentran en este recorrido y cada cual disfrutará a su manera. Me gustó mucho la experiencia de ver los mejores alumbrados del país, pero no porque sean los que todos quieren visitar, sino porque eso me ayuda a despabilarme y a no olvidar que el mundo se mueve así yo no lo sienta.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Otra locura (en 500 caracteres)

El remordimiento era su medicina para el dolor. Pensar y castigarse por lo que había hecho era su mejor opción, así lograba desaparecer por momentos los fantasmas de la agonía. Los años pasaban sin encontrar respuestas inteligentes para sus sentimientos, solo preguntas, interrogantes infinitos que se colaban en su mente buscando morir al ser contestados. Llegó el final, su mente no aguantó más y logró escaparse a un lugar del que jamás volvería a salir. Los médicos poco pudieron o quisieron hacer, su mejor amiga ahora es la soledad y en ocasiones la camisa de fuerza que le evita sentir más dolor.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Triste soledad


El día que te marchaste me dijiste con el amor cínico y lastimero que te caracterizó en los años que estuviste a mi lado, escribe lo que sientas, eso te ayudará a pasar más fácil el duelo. No te lo niego, escribir me ayudó a exorcizar los demonios que dejaste en mi alma y a reconstruir de a pocos el corazón que hiciste polvo, pero también ayudó a odiarte con todo este amor que aun siento por ti.

Aquí algunas cosas que escribí. Sigues siendo el amor de mi vida, la mujer que más amé en mi triste y frustrada existencia. A tu lado aprendí el significado de levantarme a mitad de la noche a observarte dormir. Confieso que siempre creí que eras más bella dormida. Aun conservo esas fotografías que te tomé sin que te dieras cuenta y son mi gran compañía en esas noches en las que no logro levantar cualquier cosa por ahí.

No logro acostumbrarme a tener sexo con otras mujeres, y son muchas las que han pasado por cada rincón de la casa que abandonaste. Debo pensar en ti para cumplir con mi tarea y fingir placer ante la mirada atónita de aquellas a las que al despedirme debo pagarles por el favor.

Hace mucho que no sonrío con verdaderas ganas. En la oficina me dicen que parezco un viejo de 80 años, que no sonríe porque no quiere sino porque no puede y creo que tienen razón, pues se me acabaron los motivos para estar alegre el día que dijiste: todo fue una mentira, fuiste (yo) el error más grande que cometí. Si todos conocieran mis motivos, tal vez no me criticarían tanto.

Mi vida no volvió a ser igual, ya te habrás dado cuenta y seguro estarás feliz pues otra de tus sentencias fue: serás el hombre más desgraciado del planeta. No sé si le atinaste a la extensión de mi desgracia, pero si adivinaste gran parte de ella.

Pero no logro entender qué faltó o qué sobró. Tuviste todo lo que pude darte y no hablo solo de lo material. Te di mi tiempo, mi incondicionalidad, mi lealtad, mi mente y mi cuerpo. Te di el amor y no solo el de dientes para afuera, también ese que te hace convencerte de que eres capaz de dar tu vida por la otra persona. Nunca te falté, te apoyé cuando lo necesitaste, cuando me lo pediste y cuando no. Te dije que te amaba cada día y no por cumplir sino porque me nacía.

Siempre creí que nuestra comunicación era buena, nos contábamos todo, por lo menos yo lo hacía, siempre había un tema de que hablar y lo mejor de todo puntos de encuentro a pesar de nuestros desacuerdos, sobre todo cuando nos metíamos a discutir de política y deportes.

De verdad no logro comprender por qué llegamos a este punto. Espero algún día entender qué pasó, que alguien me ayude a descifrar por qué putas tuviste que irte, por qué precisamente, en el momento perfecto, te dio por morirte.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Pensamientos atravesados (en 500 caracteres)

Un día despiertas comienzas con tu rutina, cumples con tus obligaciones, sonríes, saludas y vuelves a sonreír. Todo parece ir bien, no tiene porque ir mal, eres responsable ante la sociedad y así no sufres ningún problema. Regresas a casa, te acuestas a dormir y de repente sientes como miles de pensamientos llegan y se atraviesan, sin ganas de irse hasta que los resuelvas, porque además siempre vienen en forma de preguntas. Casi nunca hay respuestas, por eso las evades, te volteas y finges que todo está bien. Dejarás de fingir el día en que tu vida dependa de esas respuestas, pero tal vez será demasiado tarde.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Preguntas (en 500 caracteres)

Cuando quieres escribir y los temas parecen alejarse con cada palabra, ¿qué se hace? Cuando quieres soñar pero la realidad viene y te atropella las alas, ¿qué se hace? Si deseas cambiar, así sea por un segundo, de rutina y gritarle al mundo: ¡aquí estoy! pero nadie te escucha, ¿qué se hace? Cuando miras a tu alrededor buscando alguien que te abrace y ni siquiera encuentras a la soledad para redimirte, ¿qué se hace? Cuando tienes tantas preguntas y pocas respuestas, ¿qué se hace? Por el momento esperar, quizás la muerte te quite las ganas de cuestionar, o tal vez te genere más preguntas ¿quién sabe?

viernes, 18 de noviembre de 2011

De la crianza y otros “demonios”

Diego Mora | Publicado el 19 de noviembre de 2011 El Colombiano


Hace poco estaba en el parque con mi hija y ella empezó a portarse “mal”, así que aproveché que había un policía cerca y le lancé una amenaza, muy común por cierto: “sigue así y viene el policía a llevarte”. Mariana me miró e hizo caso, pues su comportamiento cambió de inmediato, con lo que yo no contaba, era con que el policía escucharía lo que dije y se acercaría a nosotros.
No me asusté, pues sabía que no había hecho nada “malo”, mi hija se aferró a mis brazos y supongo que por su mente de casi seis años, pasó la idea de que venía a llevársela. El patrullero me saludó amablemente, me preguntó el nombre al igual que a Mariana, quien congelada de pánico no pronunció palabra, y me dijo lo siguiente: “Don Diego, por favor no vuelva a decir eso, muchas personas amenazan a sus hijos con que la policía vendrá a llevárselos y algunos de ellos crecen con temor y odio por la institución”. Se despidió y se fue. Yo le agradecí, en parte por el consejo y también por lo de “Don”.
Mariana se descongeló y yo me quedé pensando en que el señor policía tiene razón. A veces los padres de familia no encontramos una manera diferente de controlar ciertas actitudes de nuestros hijos y acudimos a la “amenaza” como opción, lo cual en la mayoría de los casos es un error. Si te portas mal viene un “loco” y te lleva. Si haces eso viene el “coco”. Sigue así de desobediente y el niño Dios no te trae regalos. Me haces caso o viene la policía y…
De alguna manera creo que los padres somos responsables de los miedos con los que crecen nuestros hijos. Nos volvemos sobre protectores y les vamos trasladando nuestros propios temores. Debo confesar que le tengo miedo a las alturas y por supuesto no permito que mi hija salga al balcón, además porque un día la mamá la encontró colgada de las barandas intentando mirar hacia abajo, ¡qué tal esto! (nada que ver con un noticiero por ahí).
No pretendo decir cómo criar a los hijos, cada padre y madre tendrá su propio criterio. El policía me dio una lección, al menos así lo asumí, y creo que eso me puede ayudar a ser un mejor papá, y claro, una mejor persona. ¿Cuántos de los estudiantes que hoy protestan y atacan a la policía con piedras y papas explosivas recibirían de sus padres amenazas que tenían como protagonista a los hombres de verde?
Hoy controlo más mis emociones cuando estoy con mi hija, trato de pensar antes de corregirla, trato de explicarle el por qué de mis decisiones. No es fácil, pues crecí en una sociedad cuyo imaginario te indica que “la letra con sangre entra”, pero es mi decisión romper ese paradigma, por lo menos con Mariana, así estaré asegurando que ella y sus hijos empiecen realmente a transformar el mundo.

martes, 8 de noviembre de 2011

¡Hay amor! (en 500 caracteres)

Se acercó lentamente, con la cadencia perfecta que hace los instantes eternos, me miró como siempre pero esta vez sus ojos brillaron más, algo así como ver pasar en el cielo una estrella fugaz, de esas que supuestamente te conceden un deseo. Se inclinó y me dijo al oído, mejor dicho me susurró despacio y muy suavecito: ¡ay amor! Mi piel se estremeció y una sensación inexplicable recorrió mi cuerpo hasta detenerse, allí, donde debía hacerlo. No dije una sola palabra, pues nada inteligente llegó a mi mente. Ella dio media vuelta y se fue. En ese momento pensé y susurré, solo para mí, ¡hay amor!

sábado, 5 de noviembre de 2011

¿Ética selectiva?

Diego Mora | Publicado el 12 de noviembre de 2011 El Colombiano


A raíz de la muerte de alias ‘Alfonso Cano’ el jefe máximo de las Farc, en una gran operación del Ejército colombiano, se genera en un país que se cree moralista como el nuestro, una tonta discusión en si debe publicarse o no la fotografía que evidencie este hecho. No entiendo por qué si hace menos de un mes el vídeo de la captura del dictador libio Muamar Gadafi (por citar solo un ejemplo) le dio la vuelta al mundo, fue publicado en todos los medios una y otra vez e incluso la foto que mostraba el tiro de gracia fue primera página en la prensa nacional.

Hoy nuestro país en un lugar más seguro. Poco a poco, gracias a un ejército consolidado por la Seguridad Democrática y con altas capacidades para desarrollar acciones de inteligencia, se libera de aquellos personajes que tanto daño le han causado.

Revisando el cubrimiento de algunos medios a esta noticia, encuentro en el portal web de El Tiempo, un link con este título “Vea la foto del cadáver de Alfonso Cano” y un recuadro negro (sábado 5 de noviembre). Al ingresar se observa la foto y el siguiente texto: “El Ministerio de Defensa reveló una imagen del cuerpo sin vida del líder guerrillero. ELTIEMPO.COM publica esta foto porque considera que es un documento que registra un momento histórico para el país. Sin embargo, se decidió no publicarla directamente en la página principal del portal, para darle al lector la posibilidad de decidir si prefiere verla o no"

Subrayo la última parte pues no la entiendo. Continuando con la muerte de Gadafi y el mismo periódico (solo por tomar un ejemplo y aclarando que no tengo nada contra este medio) si se ingresa a http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/muertegadafi/ se accede a un “completo” análisis sobre el fin de este dictador y las evidencias de su muerte. He buscado mucho y la verdad no encontré una recomendación al lector para que este decida si ver o no estas fotos y vídeos.

Me pregunto ¿cuál es la diferencia entre la muerte de Gadafi y la de Cano? ¿Por qué somos tan selectivos en mostrar unas cosas y a otras les damos una exposición casi demencial? ¿No genera más impacto el cuerpo sin vida de Gadafi ensangrentado y como trofeo de los rebeldes, que la cara limpia de Cano? ¿Somos moralistas solidarios con los connacionales y morbosos con los extranjeros? Este es un caso puntual, pero estas preguntas aplican, seguramente, para cualquier tema.

Hace unos días J.J. Rendón generó mucha polémica al expresar que la “ética es para los filósofos”, nuestro país “moralista” y sobre todo aquellas personas detractoras de su forma de asesorar campañas políticas, lo crucificó. No sé si la ética sea solo para los filósofos, pero de algo si estoy seguro, como casi todo la ética es subjetiva, depende de quien mira y analiza cada caso, estoy seguro de que muchos de los que censuran la foto de Cano, disfrutaron con las de Gadafi y hasta las compartieron en sus redes sociales, será que eso es ¿ética selectiva?

jueves, 3 de noviembre de 2011

Imaginario (en 50 palabras)

Vino al mundo solo para amarla. Se enamoró de ella sin conocerla. La adoró cada día sin saber que olor tenía. Su vida tenía sentido solo porque ella existía (o al menos eso creía). En su mundo imaginario era la única que entraba. No llegó a saber jamás quién era.

lunes, 31 de octubre de 2011

Tarde (en 500 caracteres)


Al conocerse entendieron que ya no era su momento, que ya era tarde. Se amaron en silencio y continuaron con sus compromisos adquiridos. Se soñaban mutuamente, pero no hicieron nada para convertirse en una realidad. Muchos años después exorcizaron sus palabras, sus deseos, sus pasiones y un beso, un único beso, selló lo que creyeron era el verdadero amor. Pero no fue lo que esperaban, se despidieron y jamás volvieron a verse. Definitivamente el amor no es lo que parece o es más de lo que creemos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Todos a votar

No quiero sonar presumido cuando aseguro que muchos de quienes tienen pensado salir a votar el próximo 30 de octubre, día en el que elegiremos gobernadores, alcaldes, diputados y concejales, no saben aun por quien lo harán, al menos en los dos últimos casos. La decisión es más sencilla en el caso de los gobernadores y alcaldes pues el abanico de candidatos es menor.
No utilizaré este espacio para intentar orientarles el voto, pero sí creo necesario hacer algunas recomendaciones muy humildes sobre el proceso electoral que se avecina. El pasado 25 de marzo publiqué un artículo llamado ¿Y la política qué? que puede leerse en http://t.co/nrFIA5Hx y en el cual expresaba mi posición y sobre todo mis aspiraciones en las campañas políticas.
Hoy, a pocos días de las elecciones y cuando los que nos gusta la política y participamos activamente de las campañas, vemos próximo el fin de la contienda, quiero reflexionar sobre la importancia de hacer una buena elección en el momento en que cada uno se encuentre en su cubículo listo para votar.
La primera recomendación, y quizás la única que debería hacer, es que nadie debe vender su voto, por muy atractiva que parezca la propuesta que le hacen. Vender el voto es vender su conciencia, es vender su dignidad. Candidato que le quiera comprar el voto es una mala persona, es un delincuente que recuperará ese dinero cuando ostente una posición de poder que logró gracias a su voto vendido y el de miles de incrédulos más.
Vote por ideas, no por una imagen y una súper frase de campaña. Indague sobre el candidato que más le llame la atención, lea sus propuestas y analícelas, el resultado de su análisis le dará una mejor visión y una mayor capacidad de decisión. Si tiene dudas contacte a su candidato, puede hacerlo a través de la página web, o por las redes sociales Facebook y Twitter, todos tienen personal que se encarga de responder y créalo, en esta época siempre lo harán.
Vote por convicción, eso le dará tranquilidad sin importar cuál sea el resultado.
No vote por alguien a quien nunca ha visto, pues si eso fue antes de elecciones, cuando logre su objetivo tampoco lo verá, solo en cuatro años cuando quiera aspirar nuevamente.
Vote por el bienestar general, no piense en qué lo beneficiará a usted sino a toda su comunidad, el desarrollo de todos, es el desarrollo de cada uno.
Los invito a aplicar al menos una de estas recomendaciones, escojan cualquiera, ya es un comienzo.
Para terminar les planteo una pregunta ¿ustedes dejarían entrar a su casa a alguien en quien no confían? Estoy seguro de que la respuesta es no. Así que si usted mira, observa, analiza y repara a algún candidato y siente que no logra confiar por más que lo intenta, entonces no vote por él así le prometan el cielo y la tierra, sobre todo si esas son sus promesas.
Todos a votar y a hacerlo bien.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sonrisa feliz (en 500 caracteres)

Su sonrisa era un frenesí que no evitaba mirar, pensando en que algún día sería suya. Ella tenía su vida y era feliz, él también la tenía pero fingía felicidad. Una noche se encontraron (no físicamente) y se confesaron sus culpas. Le dijo: quiero amarte, respondió: hazlo. Desde ese momento sus vidas cambiaron, él dejó de fingir, ella conoció el éxtasis que te brinda el desenfreno. Pero todo acabó rápido y se dijeron adiós (no físicamente). Siguió imaginando su sonrisa, solo que ahora ya sabía que las reales serían todas para él. Ella no podía evitar pensarlo cada vez que sonreía y lo hacía cada vez que lo pensaba.

jueves, 6 de octubre de 2011

Mal cálculo (en 50 palabras)

Y el delincuente disparó, pero la bala impactó la cabeza de su cómplice en el robo. Lo vio caer, lo vio morir y en vez de correr, disparó cuatro veces contra la humanidad del cajero inocente al que estaba asaltando, luego si corrió. Desde ese momento, Paula y su hija Sonia quedaron solas.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Sobre lemas de campaña

Diego Mora | Publicado el 28 de septiembre de 2011 El Colombiano

Las campañas políticas están rodeadas de muchos elementos para tener en cuenta, si se quiere tener una opción real para ganar ante la cantidad de candidatos que aspiran a cargos de elección popular, sobre todo en las elecciones que se avecinan para gobernaciones, alcaldías, asambleas departamentales y concejos. Para poner un ejemplo, más de 250 candidatos aspiran a una de las 21 curules disponibles en el Concejo de Medellín.

Algo que me llama mucho la atención en las campañas políticas es la imagen que define cada candidato, imagen que lo identificará en toda la contienda. Una foto muy buena en la que hay que reírse, colores que representen por lo general al partido que avala la candidatura, el número asignado debidamente marcado para hacer pedagogía y por supuesto el lema o eslogan de la campaña.

La mayoría de estas frases, confieso, me dan risa. Ya me imagino esas reuniones del candidato con un publicista en las que definen la imagen y se "rompen el coco" pensando en una frase contundente que en tres o cuatro palabras les haga ganar votos. Pocas frases de campaña son realmente buenas y cumplen su objetivo de comunicar. Estoy convencido de que esto sucede porque son escogidas por el candidato y el publicista, pensando solo en vender, en ganarse unos votos. Veamos algunos ejemplos.

Firmeza para el cambio. ¿Qué comunica decir esto? ¿Cuál cambio? ¿Existe algo más flexible que un proceso de cambio? ¿Dónde queda la firmeza?

Honestidad y trabajo. ¿O sea que los demás no son honestos ni trabajan? ¿O el candidato tiene una imagen muy débil y debe resaltar esto?

El amigo de siempre. ¿En serio? Por Dios ¿En qué estaban pensando?

Por una Medellín con transparencia. Se nota que este candidato es nuevo y no tiene ni idea del proceso de la ciudad. Si por algo es reconocida Medellín es por sus procesos transparentes. Bastante descontextualizada esta promesa de campaña.

No quiero parecer una persona inconforme y que critica todo. Cada campaña es libre de elegir sus "caballitos de batalla" y usarlos como mejor considere. Lo que quiero decir, el mensaje que quiero dejar, es que la política es muy bella para hacerla solo por aparentar. Si usted quiere servir a la comunidad hágalo, pero de corazón, así que si no se le ocurre una frase que comunique realmente lo que usted es, pues no se invente una cualquiera solo por cumplir. Además asesórese bien, contrate a un comunicador que lo apoye, pues como se dice: "zapatero a sus zapatos".

Para terminar, me parece increíble que exista un candidato que acuda a la lucha contra la corrupción como lema de campaña. "Cero corrupción" es la afirmación que anda rodando por ahí. Lo que me preocupa es que para justificar ese lema se destapen cualquier cantidad de escándalos sin importar si son reales o no y además que después de la denuncia mediática, no hay seguimiento y mucho menos resultados visibles. Pero ese tema específico será la excusa para mi próximo artículo.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cambio de vida (en 500 caracteres)

Luego de años de matrimonio monótono (no es redundante) le dio un vuelco a su vida. Una mañana despertó y se dijo: hoy empezaré de nuevo. Tomó su maleta, empacó, se despidió de su esposa y salió al mundo a conocerse. Meses después regresó renovado y con deseos de ser feliz. Ella había muerto en el parto de su primer hijo, embarazo del que se enteró el día en que él se marchó. Su egoísmo no le permitió entender que la vida es una sola y que la muerte no espera a nadie. Su vida, si que cambió.

martes, 13 de septiembre de 2011

Uribe y el Barcelona

Dejo claro de entrada que soy 100% hincha del Real Madrid y 1000% admirador de Álvaro Uribe Vélez.

En los últimos meses, quizá un año ya, se volvió una moda, y hablaré con mi percepción en el entorno colombiano, ser hincha del Barcelona. Gracias a una maravillosa campaña, todo hay que decirlo, que ya lleva cinco años, Pep Guardiola logró catapultar al equipo a un punto muy alto, casi inalcanzable. Ganó todos los títulos posibles y hasta se da el lujo de repetirlos. Una plantilla de lujo liderada por Messi, Iniesta y Xavi son muy bien complementadas por Keita, Abidal, Piqué y el aguerrido capitán Puyol.

Repito, soy absolutamente hincha del Real Madrid pero no puedo desconocer que Barcelona en los últimos años ha sido completamente superior a los blancos y a cualquier equipo que se les pone por delante. Lograron posicionar un estilo que muchos equipos quieren imitar, incluso algunos comentaristas deportivos de nuestro país quisieran que la selección jugara así.

Esta acumulación progresiva de títulos, convirtió a los culés en una moda y ahora resulta que casi todos son hinchas del Barcelona y hasta aseguran que lo siguen desde hace muchos años, se saben la historia y te hablan con propiedad y empoderamiento. Quizá algunos lo sean, pero puedo asegurar que la gran mayoría se “subió en el bus de la victoria”, pues es lo más fácil de hacer.

En Colombia “subirse al bus de la victoria” debería ser un deporte nacional. Un año después, ser detractor de Álvaro Uribe se convirtió en una moda. Muchos piensan que atacar al ex presidente es el camino correcto. Ya muchos le dieron la espalda, Ministros, Senadores, periodistas, candidatos actuales a cargos de elección popular y muchos más. A muchos se les olvidó rápido quien fue este hombre y todo lo que hizo por el país y además que ellos son alguien, gracias a que contaron con su apoyo.

Un fiel seguidor de Uribe jamás olvidará lo bueno que él hizo por Colombia, un país que en 2002 era propiedad de los terroristas y que en ocho años, logró recuperar la confianza interna y externa. Tampoco esconderá que faltaron cosas por hacer y que quizás se cometieron errores, afortunadamente Álvaro Uribe Vélez siempre ha dado la cara y ha respondido con argumentos a los cuestionamientos que recibe.

Colombia es un país que volvió a creer en sí mismo y eso lo logró Uribe, conozco mucha gente que piensa como yo, que le agradece cada día por seguir al pie del cañón y no haberse ido a vivir de la pensión. Conozco a otras personas que difieren de mi posición, pero que gracias a una democracia consolidada, nos podemos sentar a hablar y a argumentar nuestras opiniones.

Yo soy solo un ciudadano más, con una posición y una opinión clara, seguiré defendiéndola y seguiré siendo hincha del Real Madrid y admirador del legado de Álvaro Uribe Vélez.

¡Ojalá que por defender mi posición, la Fiscalía no me abra una investigación!

domingo, 4 de septiembre de 2011

Una hora esperando…

Sentado a la sombra de un árbol espero a que llegue la secretaria para entregarle unos papeles. Mi reloj marca la una y diez minutos y la cita era a la una en punto.

Para hacer más corta la espera y como no tengo un teléfono inteligente para distraerme, me dedico a observar. A mí izquierda el local de las fotocopias (no había mencionado que estoy en la universidad). El joven que lo atiende no sabe qué hacer, no tiene clientes, así que se asoma por su pequeña ventana, se mira las manos, los dedos y ataca sus uñas. Una a una o podría decir uña a uña las va escupiendo.

Frente a mí, cuatro jóvenes juegan a las cartas. Me dan ganas de acercarme y pedirles que me dejen jugar con ellos, pero están apostando dinero y yo tengo justo el pasaje de regreso a casa. Se ríen mucho y hablan duro. Pasa una mujer bastante atractiva y los cuatro, después de desvestirla con la mirada, coinciden en el comentario: ¡que chimba de vieja güevón…uyyyy mera! el lenguaje utilizado es muy común, incluso pienso lo mismo, pero no tengo a quién decírselo, entonces solo la desvisto con la mirada.

A mi derecha un muro, poco para decir. Dos metros de alto, unos diez metros de ancho, color blanco, no más.

No miro hacia atrás, me duele el cuello. Miro hacia arriba y encuentro el cielo, el cual por supuesto no describiré. Regreso a los jugadores. Uno de ellos acaba de ganar la mano y gracias a su suerte le dicen: “esta es mucha gonorrea tan de buenas”. Comienza la otra mano y me llama la atención que la palabra “gonorrea” se repite constantemente en las frases que pronuncian, sin importar a lo que vayan a referirse. 

Me distraigo un poco y pienso en que esta palabra se utiliza para llamar a una enfermedad venérea; así que no entiendo el uso que estos individuos le están dando. ¿Seré muy inocente?
Sigo escuchándolos y trato de no mirarlos para evitar que de pronto me digan: “hey vos, gonorrea, qué estás mirando”.

Una y veinte minutos, la secretaria no llega. Me concentro en el minutero de mi reloj y en 60 segundos los jóvenes jugadores (prospectos de ludópatas) dicen “gonorrea” 18 veces. Parece que es una especie de terapia mencionar la palabra, sirve si ganan el juego, si lo pierden, si alguno cuenta un chiste, es decir la palabra se les acomoda en cualquier frase.

Nada de la secretaria, será que si digo: ¡que gonorrea tan demorada! llega? No, no funcionó, pero si me sentí un poco mejor. Una y veinticinco. Llegan clientes a la fotocopiadora y pienso ¡qué suerte tiene el joven! pues creo que ya no había uñas y maluco que siguiera con los dedos.

Está haciendo mucho calor, mejor dicho ¡que gonorrea de calor!

Una y treinta, sigo esperando… ¡que gonorrea tan demorada!

Una y cuarenta y cinco minutos, no llega, no entiendo para que me citó a la una en punto. Llegó primero el jefe, le cuento que hace 45 minutos estoy esperando. Me hace el favor de llamarla al celular. Dice que ya viene y pienso con ganas de decirlo: ¡espero que ahora sí llegue la gonorrea!

Dos y cinco. Llegó sonriendo y como si nada hubiera pasado. Hago de tripas corazón también le sonrío, aunque de manera hipócrita, y le entrego los papeles. Me dice que están malos, pienso y estoy a punto de decirlo: ¡esta es mucha gonorrea, si así me dijiste que los llenara, ¿cómo es posible que ahora me digás que están malos? Me contengo y corrijo los errores. Se los entrego nuevamente, los recibe, los revisa, tarda un poco hasta que dice: listo, así están bien. Me despido y le doy las gracias.

Salgo de la oficina y los jugadores continúan en las mismas, gonorrea va, gonorrea viene.

Caigo en cuenta de que perdí una hora y no he almorzado, trato de evitarlo, pero mis labios son fuertes y me ganan. Bueno tampoco es que oponga mucha resistencia y la digo, casi inaudible, pero me alcanzo a escuchar: ¡qué gonorrea! Vaya, se siente bien, ahora entiendo. Otra vez, pero la complemento ¡qué hambre tan gonorrea!

Creo que acabo de incorporar esta palabra a mi vocabulario de todos los días. Realmente a la universidad se va a aprender.

domingo, 28 de agosto de 2011

Deudas, qué pesadilla!


Hace unos días por inconvenientes económicos, tuve que priorizar algunos gastos, dejando de lado pagar una tarjeta de crédito. Era la primera vez que me atrasaba en un pago, lo que me resultó muy desagradable, pues siempre he creído que el historial crediticio es fundamental, estoy convencido de que hace más daño un reporte en centrales de riesgo financiero, que un antecedente judicial.

Pasaron 45 días y no podía ponerme al día. Desde el día seis de mora, empecé a recibir llamadas que me recordaban el atraso y que me indicaban la urgencia de ponerme al día si quería evitar el reporte negativo. Yo quería pagar, nunca lo negué, pero no podía hacerlo, no tenía dinero!

Las llamadas eran diarias y a cualquier hora. Llamaban a mi casa y dejaban la razón con quien contestara y si nadie lo hacía dejaban un macabro mensaje en el contestador recordándome el compromiso de pago adquirido. Sábados, domingos y festivos no importaba el día. Te llaman muy temprano para lograr encontrarte en casa si tienes que salir a trabajar o muy tarde cuando ya regresaste.

Sin embargo, lo que si rebosó la copa de mi paciencia, fue que llamaran a la portería del edificio en el que vivo y dejaran el mensaje de cobro con los porteros. No puedo decir que me dio pena, pues no soy la primera ni la última persona que se atrasa en una deuda, pero no comprendo por qué involucran a personas que no tienen nada que ver en el proceso.

Disgustado, llamé a la casa de cobranzas a quejarme y les reclamé tal situación. Les expliqué que en ningún momento me escondí, que todas sus llamadas las respondí y que pagaría en cuanto me fuera posible. La persona encargada me respondió: “cuando un cliente se encuentra en una altura de mora como la suya y no se recibe ningún pago, la compañía trata de ubicarlo por todos los medios”.

La respuesta no me gustó, me pareció la lectura de un libreto (evidentemente lo tienen), le dije que pondría una queja ante la Superintendencia Financiera, situación que poco le importó, pues seguramente pocas personas denuncian este tipo de irregularidades. La falta de acciones por parte de los clientes, permite que hagan con nosotros lo que deseen, les da vía libre para que sigan actuando de esta manera.

Esta columna es la primera parte de mi queja, ojalá si alguien la lee y se siente identificado, me escriba y podamos emprender una acción colectiva para que las entidades financieras y las casas de cobranza que estas contratan modifiquen su forma de actuar y de atropellar al cliente.

Ya logré ponerme al día con mi tarjeta y por supuesto lo primero que hice fue entregarla. El asesor que me atendió y fiel a su libreto intento convencerme que no lo hiciera, que mientras no la usara no me cobraban nada. Sin importar sus razones la entregué, pues estoy convencido de que todo es negociable menos la dignidad.

viernes, 26 de agosto de 2011

Amor en paz (en 500 caracteres)

Cuando el amor de su vida lo abandonó sintió su mundo desmoronarse a pedazos. Cada día el suplicio de abrir los ojos y sentirse solo le quitaba las ganas de vivir. Pensaba en el suicidio, pero no era un cobarde para hacerlo, pues creía que la vida debía afrontarse tal y como viniera. Eso sí, dejó de comer, dormía poco, fumaba mucho y su mejor aliado era el vodka. Los días eran muy largos y solo se distraía con los vídeos en los que la abrazaba. Un día, sin saber cómo ni por qué, ella regresó y él sintió como poco a poco, a pedacitos, su corazón se desgarraba y se desprendía, para darle, por fin, la paz eterna.

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿Y la salud qué?

Diego Mora | Publicado el 30 de agosto de 2011 El Colombiano


En los últimos meses, Colombia ha atravesado por una serie de acontecimientos, quizás más cercanos a la ficción que a la realidad. Sin embargo, estamos en Colombia, un país en el que todo puede pasar; desde la patada a una lechuza que indigne a todo el país y se convierta en tema de medios de comunicación y redes sociales o el desfalco a la DIAN y su inteligente cabecilla que contrató a un chef personal y se llenó de lujos; hasta la agresión del "Bolillo" Gómez a una dama sin "rostro" con la posterior presión de los medios pidiendo su “cabeza” o que pase desapercibido para todos que una linda mujer sea atacada con ácido sulfúrico, las autoridades capturen al agresor y un juez de la República lo deje libre, quizás porque no es un peligro para la sociedad como si lo son los ex funcionarios del Ministerio de Agricultura que ya están detenidos.

Uno de los escándalos más sonados en los medios de comunicación fue el de la salud. Ya todos conocemos los detalles y quien no, puede consultarlos en la Internet y entretenerse un rato con el tema. Semejante escándalo, que a la mayoría ya se les olvidó como todo en este país, debería servir para que de alguna manera el sistema se pellizcara, cambiara y mejorara.

Pero no! Sigue siendo increíble, y en este caso solo quiero referirme a la atención de urgencias en las EPS, la situación continúa igual e incluso peor.  Creo que la mayoría de colombianos que vamos a urgencias lo hacemos porque nos sentimos mal, sin contar los que lleguen por accidentes y demás.

Al llegar a la EPS se debe tomar un ficho, esperar a que verifiquen si puede o no acceder a los servicios y estar atento al llamado para la clasificación, que consiste en que un médico te mire, te tome la presión y solo con eso decida si requieres o no atención. Si logras pasar ese obstáculo, debes salir, tomar otro ficho, esperar a que te atiendan, pagar la cuota moderadora y sentarte a ser “paciente”. El promedio de atención es de una hora. Una hora sentado, incómodo y viendo National Geographic, pero sin volumen.

Cuando te atienden, el médico vuelve y te revisa, te diagnostica y te receta. Eso sí, tratando de que no te demores mucho, pues las camas son pocas, el personal menos y se necesita rotación.

No entiendo en qué momento atender a un paciente se volvió un proceso mecánico. Casi todos salen con el mismo diagnostico y los mismos medicamentos. La salud se convirtió en un negocio y las EPS si que han sabido explotarlo.

Mi humilde llamado es a dignificar al paciente, a entenderlo, a mirarlo a los ojos, a preguntarle de corazón ¿cómo se siente? Médicos, tómense cinco minutos para conocer un poco más a quien tienen en frente, seguro que así ningún paciente saldrá diciendo: “ese médico no sirve para nada, mejor que lo echen”.

martes, 16 de agosto de 2011

Un año después


Diego Mora | Publicado el 16 de agosto de 2011 El Colombiano


Debo confesar que hace un año era más feliz, sentía alegría de levantarme y pensar ¡Qué buen país en el que vivo! ¡Vamos por buen camino! Miraba el rostro de mi hija y me llenaba de esperanzas al entender que vivía en un país mejor del que me tocó cuando niño. Escuchaba las noticias en la radio o veía los noticieros de televisión y percibía otro ambiente, se vislumbraba un futuro mejor.

Un año después no siento lo mismo. A pesar de levantarme en las mañanas con ánimo a trabajar y procurando hacer feliz a mi familia, siento y percibo que mi país, esta Colombia tan bella pero tan maltratada por años y años de violencia absurda y sin sentido, no va por el mejor camino o al menos por el camino que en los últimos años elegimos la mayoría para salir del abismo en el que nos habíamos sumido o en el que nos obligaron a meternos algunos delincuentes.

La discusión se ha centrado en si la percepción del país está cambiando. Cada colombiano debe hacer su evaluación, tomar posición y de ser posible expresar su opinión, pero que no pretendan algunas personas decirnos que la violencia del país sigue igual que años anteriores, solo que ahora los ataques terroristas son más visibles. Que la seguridad en las vías del país sigue igual, pero muchos soldados y policías se han ido a combatir al monte, cuando años atrás se pudo combatir en las montañas y brindar seguridad a los viajeros.

No sé de economía, pero ojalá no se les olvide a muchos colombianos sin memoria, entre ellos periodistas, expresidentes, ministros y muchos más, que años atrás teníamos una tasa de crecimiento casi nula y que gracias a alguna medidas, entre ellas el fortalecimiento de la seguridad, Colombia logró crecer de manera sostenida incluso contra la tendencia de la región y del mundo.

Y ese fortalecimiento es el que tiene ahora a nuestro país en la mira del Banco Mundial como una posible potencia en la región.

Hace unos años, el país no estaba polarizado, seguíamos un camino que entendimos era el mejor de todos. Ahora, infortunadamente, siento que lo está y no precisamente por culpa del expresidente tuitero. Lo está porque en los últimos años los colombianos aprendimos a no callar si no estamos de acuerdo.

Algunos o muchos quizás critican que un expresidente participe en la política nacional con tanto celo y pasa porque los exmandatarios nos acostumbraron a entregar el poder el 7 de agosto y empezar a vivir de la pensión.

Claro, ninguno de ellos dejó el poder con el 80% de aprobación de su gestión, ninguno de ellos dejó la economía creciendo, ninguno de ellos dejó al terrorismo debilitado, ninguno de ellos se hizo querer del país.

Seguiré creyendo en mi país porque ya conocemos el buen camino, también seguiré creyendo profundamente en Álvaro Uribe Vélez, porque él fue quien nos mostró ese camino. 

sábado, 13 de agosto de 2011

No más (en 50 palabras)


Cansado de las mentiras y de que jugaran con él, se fue. Se llenó de valor y sin importar el qué dirán tomó la decisión. Su vida cambió, se le iluminó el camino, empezó a ser feliz. Atrás quedaron los malos momentos. Por primera vez le gritó al mundo “soy libre”.

jueves, 4 de agosto de 2011

Soñar no cuesta nada (en 50 palabras)

En sus sueños todo era perfecto, no existía el dolor, el desamor, la decepción. Las cosas funcionaban porque debían hacerlo, no porque alguien las forzara. Reía porque era lo natural, sus lágrimas eran solo de alegría. Un día decidió no volver a despertar y logró vivir feliz para siempre.

sábado, 30 de julio de 2011

Bienvenidos a mi casa...

Diego Mora | Publicado el 27 de julio de 2011 El Colombiano



En los próximos días, los habitantes de Medellín, sus corregimientos y miles de turistas nacionales y extranjeros, tendremos la oportunidad de disfrutar de la Feria de las Flores 2011, que sin duda y por ser la última de la actual administración promete ser la mejor de todas.

Cada calle de Medellín sentirá la magia que la fiesta paisa transmite y que durante once días será el centro de atención de la ciudad; este año además con un valor agregado importante, el Mundial Sub20 de la FIFA que en la primera semana de agosto servirá de complemento para el festejo.

La Feria de las Flores es una fiesta llena de color, de alegría, de integración, porque Medellín cada año florece y nos entrega una semana de goce y felicidad, en la que toda la familia puede disfrutar: el Festival de la Trova, el desfile a caballo, Humor City, el Desfile de autos clásicos y antiguos, Orquídeas, pájaros y flores, Arrieros, mulas y fondas, los tablados populares, el tradicional Desfile de Silleteros, son algunas de las actividades, para todos los gustos y para grandes y chicos, que nos ofrece la feria.

Me permito hacer un gran reconocimiento a la administración municipal de Medellín por el esfuerzo que año tras año hace para llevar a cabo esta celebración, pensada solo para que los paisas se enamoren cada vez más de su ciudad, para que se comprometan con su bienestar.

Es una delicia caminar por las calles de Medellín y ver una ciudad que avanza con paso firme hacia su modernización y en gran medida gracias a su gente, a sus habitantes que la cuidan, porque esta Medellín es de todos.

"Bienvenidos a mi casa, bienvenidos a mi parche, la feria nos espera por todas estas calles. Se viste de flores esta tierra mágica, verás que si la visitas es fantástica. Esta es la fiesta que brinda mi familia la Feria de las Flores la fiesta que me inspira. Medellín la eterna primavera, pa'gozarla, la esquina florecerá, el amor, la pujanza y verraquera de mi tierra que te espera".

Esta estrofa, aporte del grupo de hip hop de Medellín Laberinto ELC, que en su estilo muy propio complementa la canción oficial "La feria en mi casa" de Piso 21, en 68 palabras resume, en mi opinión, el sentimiento paisa que florece para el mundo y que compartimos de manera abierta cada año en el mes de agosto.

Vamos Medellín, vamos paisas, a gozarnos la Feria de las Flores 2011, hagámoslo en paz, en familia, con cordura y mesura; nada de excesos, que las risas inunden nuestras calles, que la alegría sea el sentimiento que caracterice a la ciudad en esta semana que nos regala y que esta feria, como todos los años, sea la mejor de todas.

"Venga mi amigo que yo le cuento que yo me voy es pa Medellín, tierra de poncho, collar de arepas, bandeja paisa y gente feliz...".

jueves, 14 de julio de 2011

Mis microcuentos del concurso Twitter ficción periódico el Colombiano

27 de junio de 2011

1.    Con las manos apretadas esperaba la pelea, no sabía que el otro combo no quería irse a los puños. Solo su madre lo lloró.

28 junio de 2011

2.    Al llegar encontró la nota. Su esposa lo había abandonado. Fiel a su orgullo no llamó, no la buscó. Solo apretó el gatillo. 

3.    El delincuente disparó contra la humanidad del cajero al que estaba asaltando. Desde ese momento dos mujeres quedaron solas. 

4.    Y despertó, pero no abrió los ojos, quería evitar volver a su realidad, a la soledad que siente un condenado a muerte.

5.    La extrañaba, pero no entendía por qué lo abandonó así. En la alfombra, algunas manchas de sangre iban perdiendo el color.

6.    La fanática estaba ansiosa por comprar el nuevo disco. Llegó a la tienda y se había agotado. Solo ella entendió su llanto. 

29 de junio de 2011

7.    Y perdió las ganas de vivir, así que se encerró en su casa dispuesto a decir adiós. Apretó la foto de su hijo y se durmió.

8.    Lo llamaron traidor, desleal, demonio. Él se reía y se imaginaba el momento en que todo sería suyo. Su nombre: Lucifer.

9.    El último y nos vamos le dijo a su esposa. Yo manejo le dijo a su esposa. Nos chocamos le dijo a su esposa. La maté se dijo.

10. Le negaron la visa y decidió irse por el hueco, ese fue su final, no tuvieron que enterrarlo tampoco hubo quien lo hiciera. 

30 de junio de 2011

11. El escritor despertó sin tema. Asumió que era el fin de su carrera. Compró un taxi e intenta sobrevivir. Está triste.

12. Se preguntó ¿este es el mundo? Su gemelo le respondió "aun no nacemos". Se tranquilizó. Decidió no nacer, ese era su mundo. 

1 de julio de 2011

13. Ella me preguntó por qué escribo, le conteste que era la única forma honesta de expresarme que había encontrado. No me creyó.

14. En su mente una voz le decía; ámala o asesínala. Escogió la segunda opción, era más fácil, sufriría menos. 

15. Esta es la noche 434 en la que él cree que la volverá a ver. Esta es la noche 434 en la que ella dice: no lo volveré a ver.

16. Ella rogaba que estuvieran juntos, él dijo no. Ella empacó y se fue esperando no volver. No volvió. Él la extraña. Ella no.

2 de julio de 2011

17. Le abrieron la puerta pero se negó a salir, ya no pertenecía al mundo libre. 40 años en la cárcel lo cambiaron.

3 de julio de 2011

18. Pensaba que su vida era perfecta se dio cuenta de que no era así cuando murió.