jueves, 21 de enero de 2016

Poca calidad, mucho conflicto (I)

COLUMNISTA

DIEGO MORA ARIZA


       PUBLICADO EL 20 DE ENERO DE 
2016  
http://www.elcolombiano.com/

Empezaron los tan esperados y nuevos reality show en Colombia. La apuesta para el primer semestre del canal RCN es “Bailando con las estrellas”. Caracol, por su parte, optó por una versión más salvaje de su ya conocido Desafío y nos presentó “Asia Express”.
Veamos qué nos ofrecen:
El concurso de baile es un formato exitoso a nivel mundial, más de 50 países lo han transmitido y por supuesto Colombia no iba a ser la excepción. Quince “estrellas” acompañadas de bailarines profesionales presentan sus coreografías y se someten a la mirada inquisidora de los tres jurados. Adicional, el público a través de su votación vía mensajes de texto elige a su pareja favorita y aquellas que menos votos reciben, quedan en riesgo de ser eliminadas, decisión final que deben tomar los tres “expertos”.
Entre los participantes encontramos a la bella modelo y empresaria Natalia Paris, a Ana Pacheco (de moda por estos días por su portada en la revista Soho y por ser desmovilizada de la guerrilla), Jhon Frank Pinchao (héroe nacional que logró escapar del secuestro al que fue sometido por las Farc), Orlando Duque (campeón mundial de clavados), Galy Galiano, la gran Flora Martínez, Daniela Ospina (la esposa de James Rodríguez), entre otros.
El formato es bueno, no obstante RCN falla en varias cosas. Primero, en incluir dentro de los participantes a la Tigresa del Oriente, una divertida “cantante” peruana pero que de bailar no tiene idea. ¿Cuál era la intención con ella? ¿Generar rating o comentarios que se viralizaran? Con seguridad no les funcionó, pues fue la primera eliminada el lunes anterior. Por otro lado, con tanto “experto” en música y baile en nuestro país y en el mundo, decidieron poner de jurado a Alberto Pérez. Tal vez el nombre por sí solo no dice nada y toca refrescar la memoria diciendo que es el protagonista del video en el que sostiene relaciones sexuales con Luly Bossa, quien fuera su pareja estable hace más de 15 años. También es señalado de ser quien filtró el material a los medios ocasionando un escándalo mayúsculo y que le provocó a la actriz momentos muy difíciles en su vida, los cuales narra valientemente en su libro Fuego entre las piernas.
La inclusión de este personaje es una afrenta y una ratificación de que somos un país sin memoria. Luly Bossa es un símbolo nacional de lucha y de no bajar la cabeza por nada del mundo, sin dejar de lado la talentosa actriz que es, gran mamá y espectacular ser humano. Ella se quedó en el país y enfrentó con gallardía las situaciones que derivaron de aquella violación a su intimidad, mientras el culpable se fue sin dar la cara. Muchos años después regresa como si nada hubiera pasado, típica actuación del colombiano promedio que hace el daño y espera a que todo se olvide para causar otro.
Tremendo error del canal al incluir a un personaje tan oscuro en el prime time y con un formato apto para cualquier público, mientras a través de los años los casting que presentó Luly, por extrañas razones, siempre se caían. ¿RCN entonces vetó a la víctima y premió al victimario? Parece que sí a la luz de la evidencia, situación que los televidentes estamos castigando (el rating así lo ratifica) pues es mejor buscar otro canal, leer un libro o acostarse a dormir que ver a alguien sin ética dando consejos de baile en televisión nacional.
Por último: el espacio no alcanzó, así que la próxima semana hablaré de Asia Express, que demuestra que si por RCN llueve, por Caracol no escampa.
@DiegoMorita